¿Qué hacer con los alimentos antes y después del huracán Irma?
Mientras la Florida se prepara para la posible llegada del potente huracán Irma, el Servicio de Inspección de Alimentos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) emitió recomendaciones importantes sobre cómo preservar y cocinar los alimentos para evitar enfermedades, durante un desastre natural.
“Los huracanes presentan la posibilidad de pérdida de energía eléctrica e inundaciones que pueden comprometer la seguridad de la comida almacenada”, dijo USDA en un comunicado. “Recomendamos a los consumidores seguir estos pasos para reducir el desperdicio de comida y el riesgo de contraer enfermedades causadas por los alimentos durante estos y otros eventos severos del clima”.
Falta energía eléctrica
▪ Mantenga termómetros para electrodomésticos dentro del refrigerador y el congelador para asegurarse de que las temperaturas permanezcan a niveles seguros para garantizar la salubridad alimentaria. Las temperaturas seguras para alimentos son 40 º F (4.4 º C) o menos en el refrigerador y 0 º F (-17.8 º C) o menos en el congelador.
▪ Llene bolsas plásticas con agua de hasta un cuarto y congélelas antes de la tormenta. Estas bolsas son lo suficientemente pequeñas como para colocarse entre los alimentos en el refrigerador y el congelador y mantenerlos fríos. Recuerde que el agua se expande al congelarse así que no llene al tope las bolsas.
▪ Congele alimentos refrigerados, como sobrantes de alimentos, leche y carne fresca y pollo, que no van a ser usados de manera inmediata. Esto ayudará a preservar dichos alimentos a temperaturas seguras por un tiempo más prolongado.
▪ En la eventualidad de que la electricidad no esté disponible por un período de más de cuatro horas, tenga neveras portátiles a mano para mantener fríos los alimentos del refrigerador.
▪ Guarde los alimentos lo más agrupados posible en el congelador — este efecto de iglú ayuda a mantener los alimentos fríos por más tiempo.
▪ Tenga a mano alimentos listos para comer, que no necesiten ser refrigerados ni cocinados y que le alcancen para varios días.
▪ Sepa dónde puede conseguir hielo seco o hielo en bloque.
▪ Use bloques de hielo o hielo seco para mantener el refrigerador lo más frío posible durante períodos extendidos sin electricidad. Cincuenta libras de hielo seco pueden mantener la temperatura óptima de un congelador de 18 pies cúbicos que se encuentra lleno de productos por hasta dos días.
▪ Mantenga las puertas del refrigerador y del congelador cerradas por el mayor tiempo posible. Un refrigerador mantendrá alimentos fríos por hasta cuatro horas siempre y cuando la puerta se mantenga cerrada. Un congelador lleno mantendrá su temperatura por 48 horas (por 24 horas si el congelador está parcialmente lleno).
▪ Coloque carnes de res y pollo en un lado del congelador o sobre una bandeja para evitar la contaminación cruzada de otros alimentos con los líquidos si se descongelan.
Tras una inundación
▪ No consuma ningún alimento que haya entrado en contacto con las aguas de una inundación – esto incluye frutas y vegetales sin cocer, cartones de leche o huevos.
▪ Deseche cualquier alimento que no esté en un empaque a prueba de agua si existe alguna posibilidad de que haya entrado en contacto con las aguas de la inundación. Ejemplos de empaques de alimentos que no son a prueba de agua incluyen aquellos empacados en papel plástico o en cajas de cartón, así como aquellos en envases con tapa rosca, de tapas plásticas o tapas removibles. Las aguas de una inundación pueden entrar dentro de estos tipos de empaques y contaminar la comida.
▪ También deseche bebidas en cajas como jugos, leche, leche en fórmula para bebés y alimentos enlatados en casa que hayan entrado en contacto con las aguas de la inundación, ya que estos no pueden limpiarse o higienizarse de manera efectiva para ser consumidos.
▪ Inspeccione alimentos enlatados y deseche cualquier lata que haya sido dañada. El daño en las latas puede identificarse ya que las mismas pueden estar hinchadas, goteando, con perforaciones, con fracturas, con oxidación extensa o hundidas/aplastadas de forma tal que previenen apilarlas correctamente o abrirlas usando un abrelatas manual de cuchillas de rueda.
¿Desechar o preservar?
▪ Deseche cualquier alimento perecedero (tales como carnes, pollo, mariscos o pescados, huevos o sobrantes de comida) que haya estado a temperaturas mayores de 40 º F (4.4 º C) por más de dos horas.
▪ Inspeccione cada artículo individualmente. Deseche cualquier alimento que no huela bien, que haya cambiado de color o textura o si se siente tibio al tocarlo.
▪ Revise los alimentos congelados para verificar la formación de cristales de hielo. Los alimentos en el congelador que aún contengan cristales de hielo en su empaque o que hayan permanecido a temperaturas menores de 40 °F (4.4 º C) se pueden volver a congelar sin problemas.
▪ Nunca pruebe un alimento para decidir si aún es seguro para el consumo.
▪ Si tiene duda acerca de un producto, no lo consuma, deséchelo.
Para más información en español del Departamento de Agricultura siga @USDAFoodSafety_es en Twitter, y en Facebook www.facebook.com/FoodSafety.gov.
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Nunca pruebe un alimento para decidir si aún es seguro para el consumo. Si tiene duda acerca de un producto, no lo consuma, deséchelo.
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de septiembre de 2017, 3:43 p. m. with the headline "¿Qué hacer con los alimentos antes y después del huracán Irma?."