Policías de Broward acusados de compensación ilegal
El miércoles tres agentes de la policía de Broward (BSO) se entregaron ellos mismos a las autoridades para enfrentar cargos criminales.
Según informó el BSO, los agentes Reginald Arteta, de 29 años; Alberto Ferreras, de 31 años; y Troy Wilkins, de 49 años; fueron acusados de mala conducta y compensación ilegal por comportamiento oficial.
Ferreras y Wilkins fueron igualmente acusados de sobornar a un testigo y del uso ilegal de un dispositivo policíaco de comunicación de dos vías.
Arteta salió en libertad bajo fianza el miércoles. Los otros dos continúan tras las rejas.
Los cargos se les presentaron después que la División de Bebidas Alcohólicas y Tabaco de la Florida llamó al BSO en el 2014, y acusó a los agentes de permitir que el club Pink Pony, de Pompano Beach, permaneciera abierto más tiempo del que permite su licencia. De igual modo se les acusó de ocultar el consumo ilegal de drogas.
Todo ello condujo a una investigación que incluyó el empleo de vigilancia encubierta del negocio.
De acuerdo con los investigadores, se encontró que los tres agentes recibieron pagos en efectivo para trabajar como guardias de seguridad en el club y también se les pagó más cuando el club seguía abierto después de las 2 a.m.
que era la hora permitida.
Durante la pesquisa, Ferreras y Wilkins presuntamente le dijeron a varios testigos que deberían decirle a los detectives que los agentes estaban en el club pero que nunca recibieron ningún tipo de compensación.
Scott Israel, jefe del BSO, habló el martes: “He dicho antes que nadie está por encima de la ley, y que hay consecuencias cuando los agentes cruzan esa línea. Estos arrestos muestran que el BSO está comprometido a que sus empleados cumplan con las normas de disciplina más altas y a lidiar con la mala conducta cada vez que se descubra”.
Esta historia fue publicada originalmente el 2 de abril de 2015, 10:47 a. m. with the headline "Policías de Broward acusados de compensación ilegal."