Inquilinos de viviendas públicas en Miami siguen durmiendo en la calle, tras paso del huracán Irma
Nueve días completa ya un grupo de al menos 80 residentes de las Civic Towers, en su mayoría adultos de la tercera edad que padecen graves enfermedades, durmiendo en automóviles y en la calle del estacionamiento de las dos torres ubicadas en Allapattah, Miami, y que son subsidiados por el programa federal Plan 8.
Allí han soportado las altas temperaturas y las lluvias de los últimos días, con la poca ropa que alcanzaron a sacar desde que les fue ordenado evacuar ante el riesgo de la llegada del huracán Irma y las pocas pertenencias que ahora guardan dentro de carros de supermercados o en los baúles de sus vehículos.
Durante 8 días se resguardaron del sol con sombrillas o bajo una sola carpa que un vecino consiguió, hasta que el lunes el Club Los Leones les llevó varias carpas, sillas y una camilla para que Sydia Arce, de 79 años y quien padece de artritis severa y varias hernias, pudiera descansar luego de varias noches durmiendo en una silla plástica.
“Esto es terrible, es inhumano”, aseguró esta cubana que vive en las Civic Towers hace más de 5 años. “Yo no tengo a nadie. Yo vivo con Dios”, dijo.
Una situación similar atraviesa Andrés Vega, de 65 años, quien padece de cáncer de pulmón y está en tratamiento de quimioterapia. “Es increíble que esto nos esté pasando a nosotros y luego de que pagamos la renta de este mes”.
Así mismo, una madre de dos niñas de 8 y 10 años y que pidió no revelar su identidad dijo estar “desesperada” al verse obligada a dormir con sus hijas dentro del carro. “Les pido que nos resuelvan esta incertidumbre. Esto es un abuso. No he podido ni siquiera subir a bajar los uniformes de las niñas ni las medicinas”, comentó.
Ellas y sus vecinos siguen a la espera de que Redwood Housing Partners, la compañía con sede en California que adquirió los edificios por $45 millones en febrero de este año y que desde entonces han estado bajo reconstrucción por el contratista Pete Vicari, los reubique en hoteles, como lo han hecho con otros residentes.
Su futuro, más de una semana después de volver de los albergues, sigue siendo incierto luego de que la compañía de inspección J.E.M. determinara el miércoles pasado que ambas torres no deben ser “rehabilitadas hasta que concluyan los trabajos de reconstrucción”, lo cual podría tardar al menos 8 meses más.
Una “tensa” reunión en la que se intentaron discutir salidas a esta problemática se registró el martes. El alcalde Miami, Tomás Regalado, y la comisionada de Miami-Dade, Audrey M. Edmonson, llegaron hasta las Civic Towers en donde hablaron en privado con el contratista Vicari y Gloria Shanahan, portavoz del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD).
Al término del encuentro, el alcalde Regalado y la comisionada Edmonson relataron que tanto HUD como Vicari insistieron en la posibilidad de que los residentes esperen la ayuda federal de FEMA — que les asignaría $1,200 por 10 días — y a que sean reubicados en albergues de Miami, propuesta que fue rechazada tajantemente por ambos.
“Los dueños de este edificio no tienen corazón. Es inhumano cómo los han tenido acá nueve días aguantando calor y aún no solucionan nada”, aseguró Edmonson.
Por su parte, Regalado afirmó que no hay ningún refugio de la ciudad con la capacidad de acoger a estos 80 inquilinos por al menos 8 meses más, por lo que les pidió a los dueños de las Civic Towers y a HUD concretar una “salida definitiva” y no temporal lo más pronto posible.
“Los dueños nos quieren meter un cuento chino”, aseguró Regalado, al tiempo que les hizo un llamado a los senadores por la Florida Marco Rubio y Bill Nelson de gestionar una solución urgente desde Washington.
Redwood Housing se pronuncia
Redwood Housing dijo el martes en la tarde que está trabajando duro para resolver los problemas en Civic Towers y Civic Towers Senior causados por el huracán Irma, a fin de que los residentes puedan regresar a sus apartamentos lo antes posible.
“Entendemos la difícil situación de los residentes que desean volver a sus hogares, pero hasta que la Ciudad de Miami emita la orden declarando que los edificios son seguros, los residentes no pueden ocuparlos de nuevo los edificios”, dijo en una declaración escrita en la que agregó que los esfuerzos de la compañía por resolver la situación se dificultan por el hecho de que las autoridades han notificado que los edificios no son seguros y por ello las labores de restauración no pueden ser iniciadas sin la aprobación oficial.
La empresa aseguró que después de haber evacuado con éxito los edificios a la víspera de la llegada del huracán, intentaron ayudar a los residentes a ir a refugios con recursos adicionales y enviaron numerosos autobuses para transportarlos. “Desafortunadamente, sólo un puñado de residentes optó por ir a los refugios, con muchos más eligiendo permanecer en el estacionamiento y áreas adyacentes de las propiedades”.
“Estamos en frecuente contacto con el gobierno y estamos trabajando diligentemente en un plan de recuperación. Nuestro equipo también ha contactado a todos y cada uno de los residentes y los ha ayudado a solicitar asistencia de emergencia de FEMA. Además, nuestro equipo continúa explorando otras soluciones potenciales con nuestros socios”, afirmó la compañía.
Niegan que alcaldía quitara el baño pórtatil
El alcalde Regalo también se refirió a la denuncia que hicieron algunos inquilinos de que trabajadores de los edificios habían quitado el único baño pórtatil que tenían en el estacionamiento como una forma de presionarlos para irse a un albergue, decisión que fue sustentada por Vicari argumentando que había sido una orden de la ciudad de Miami.
“Eso no es cierto”, afirmó Regalado, tras señalar que la Alcaldía de Miami rentará tres baños portátiles, y ordenará la vigilancia de la Policía en el lugar las 24 horas del día.
Mientras tanto, los vecinos se siguen preguntando: “¿Y dónde está el alcalde de Miami-Dade, Carlos Jiménez? Por acá no se ha aparecido ningún día”, comentaron varios de ellos.
Dos camiones del Ministerio Help is All We Need, de la iglesia Jesús el Salvador, se han convertido en su única ‘salvación’. Allí no solo reciben comida y bebidas gratis desde las 9:00 a.m. hasta las 8:00 p.m., sino que también les dan ropa y hasta les cortan el cabello. El menú del almuerzo del lunes era sopa y sándwich de pollo.
El pastor Ómar Figueres los reúne varias veces al día para orar y pedir una ayuda divina para que puedan volver a dormir en un lugar digno.
Siga a Catalina Ruiz Parra en Twitter: @catalinaruiz
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de septiembre de 2017, 5:08 p. m. with the headline "Inquilinos de viviendas públicas en Miami siguen durmiendo en la calle, tras paso del huracán Irma."