Sur de la Florida

Rechazo de las asociaciones a inquilinos con mascotas

A principios del mes pasado comencé una procesión que nada tenía que ver con la Pascua que se avecinaba. Ayudaba a una clienta a buscar apartamento en Miami.

La mujer, tiene un perrito Maltéese de 19 años, que para edad de perros ya está traspapelado, (cada año “perril” corresponde, en razas pequeñas, a 12.5 años humanos).

A pesar de contar con amplios recursos financieros, la dama fue rechazada una y otra vez por las asociaciones de apartamentos. Para sorpresa de la señora, las asociaciones le dijeron que si bien admitían perros en el caso de dueños o compradores de unidades, sus reglas estipulaban rechazarlos en las rentas. Indignada, la clienta me dijo que subiese en el rango de precio, pensando que a más lujo y costo, menos exigencias. Tuvo razón en esto, excepto, en el tema de las mascotas. El último apartamento que intentó alquilar le salía por unos $5,500 al mes en alquiler. Además de esto, la asociación exigía unos $3,000 anuales de depósito de seguridad, pero ni aún así mi clienta consiguió que la acepten con su perrito en apartamento alguno.

Muchos pensarán que detrás de este impedimento estaban los dueños de las unidades, que veladamente, no querían que una mascota les pudiese estropear sus apartamentos, pero irónicamente no era así. Si es cierto que los dueños nos pidieron en varias ocasiones un pet deposit, es decir un depósito para mascotas, no objetaron a la presencia del perrito. Incluso en un par de casos fueron los mismos dueños de las unidades que pretendíamos alquilar, los que le aconsejaron a mi clienta, por lo bajito, que metiese al perro en el apartamento y se hiciese “la loca”. Sin embargo, ante la exigencia de tener que firmar un documento en el que aseguraba no tener perro, mi clienta, sabiamente, aceptó la recomendación de no hacerlo, ya que entre otras cosas, podría perder su depósito y ser echada del complejo.

“Esto es perfectamente legal por parte de las asociaciones ” explicó Michael J Posner, abogado especializado en las leyes de las asociaciones de condominios. “Los condominios pueden establecer reglas diferentes para los dueños y para los que rentan en sus reglas o declaraciones. El razonamiento, es que una persona que renta está en tránsito y no tiene los mismos intereses en proteger el condominio como una persona que es dueño de propiedad”.

La opción de deshacerse del perrito no es una opción para mi clienta, ya que detrás de esta mascota hay una historia entrañable. Después de perder un bebé, ya con bastantes meses de embarazo, su marido en un intento por sacarla de la profunda depresión en que se sumió, le trajo el cachorrito blanco con un tete en la boca. El perro, que ahora tendría la edad de su hijo y esta muy enfermo por su avanzada edad, es para ella casi “un hijo”.

Debido a esta dependencia emocional, una psicóloga le sugirió considerar una carta que declare al perro un Emotional Support Animal (ESA por sus siglas en inglés). Esta designación que viene de una ley federal, si bien no permite a las mascotas entrar en locales no designados para animales, como se permite en los casos de “Perros de Servicio”, sí permite a estas mascotas ser admitidas en viviendas que no permitan perros, gatos o pájaros.

“Los Animales de Apoyo Emocional son para ayudar con una discapacidad” explica Posner. “Basta que un profesional de salud te escriba una carta atestando que necesitas al animal para tu salud mental para disolver cualquier objeción del condominio. De lo contrario se arriesgan a una demanda legal. Tampoco te pueden exigir un depósito de mascota.”

Posner, que defiende a ambos lados, admite que en algunos casos esta ley ha sido abusada y recalca que en la Florida está propuesta una ley para penalizar a las personas que incurren en este abuso.

Esta historia fue publicada originalmente el 8 de abril de 2015, 6:36 p. m. with the headline "Rechazo de las asociaciones a inquilinos con mascotas."

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