¿Qué piensan los nicaragüenses de Miami del anuncio de que el TPS llegó a su fin?
Con molestia y temor reaccionó el martes la comunidad nicaragüense del sur de la Florida ante la decisión de la administración del presidente Donald Trump de no renovar el Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés), una medida que afectaría a 2,000 personas que ven ahora su futuro comprometido ante la perspectiva de tener que regresar a un país donde, afirman, impera una dictadura.
“Estamos indignados, esta es una decisión arbitraria. Él (Trump) está en contra de los países con comunismo. Regresar a más de 5,000 familias nicaragüenses sería un peligro para ellas, además sería destrozarlas después de tener 20 años en este país”, dijo Nora Sándigo, directora ejecutiva de la Fraternidad Americana, con sede en Miami, en declaraciones a el Nuevo Herald .
La secretaria interina de Seguridad Nacional, Elaine Duke, anunció el lunes la decisión de terminar la designación del TPS para Nicaragua con una fecha de vigencia retardada de 12 meses, para permitir una transición ordenada antes de que ese alivio migratorio termine el 5 de enero del 2019.
Duke argumentó en un comunicado que la medida se tomó después de una revisión de las condiciones en las que se basó la designación original y si esas condiciones “sustanciales, pero temporales”, impedían a Nicaragua manejar adecuadamente el retorno de sus nacionales, como lo exige el TPS.
Para permitir una transición ordenada, precisó la funcionaria estadounidense, la fecha de entrada en vigor de la terminación del TPS para Nicaragua se postergará 12 meses.
“Esto dará tiempo para que las personas con TPS busquen un estatus migratorio legal alternativo en Estados Unidos si son elegibles o, si es necesario, programen su partida. Ello también dará tiempo a Nicaragua para prepararse para el regreso y la reintegración de sus ciudadanos”.
Comunidad buscará ayuda en Washington
Sándigo dijo que la mayoría de los afectados residen en el sur de la Florida y que no se quedarán de brazos cruzados, mientras un grupo de abogados analizará los casos para determinar quiénes podrían optar por otros recursos para legalizar su estadía en Estados Unidos.
“Hoy mismo estamos pidiendo citas con congresistas de Washington y ver que otras opciones podemos tener. Enviaremos una comunicación al presidente Trump para que reconsidere su decisión. Todo esto lo haremos sin respaldo porque no tenemos un gobierno que nos represente porque el que está en Nicaragua es comunista, tenebroso. No se ocupa de los que están allá, menos de los que estamos en el exterior”, informó la activista de origen nicaragüense.
El representante republicano Carlos Curbelo manifestó decepción y aseveró que el Congreso tiene la oportunidad de cambiar esa situación.
“Tenemos la responsabilidad para con nuestros constituyentes de abordar el estado de los inmigrantes TPS y los beneficiados con el DACA. Existen múltiples soluciones legislativas que ya se han presentado introducido dirigidas a los beneficiados de DACA, así como a los inmigrantes con TPS, incluida mi ley bipartidista de RAC y ESPERER.
“Insto al portavoz Ryan y a los líderes de la Cámara a que permitan que estas, o cualquier otra propuesta, avancen rápidamente para que podamos darles a estos inmigrantes de TPS y Dreamers la tranquilidad de continuar retribuyendo a sus comunidades, contribuyendo a nuestra economía y apoyando a sus familias”, dijo Curbelo.
¿Tienen otras opciones?
Alfonso Oviedo, presidente de la Fraternidad Americana, dijo a el Nuevo Herald que una vez finalizado el TPS los nicaragüenses volverán a la situación general que tienen todos los inmigrantes indocumentados en esta nación, por ello deben buscar la manera de regularizar su estatus, los que califiquen, que puede ser mediante una petición familiar, una visa de trabajo, un visado de negocios e incluso un asilo político que, explicó, durante todo este tiempo el plazo para presentarlo ha estado en suspenso.
Coincidió también en señalar que “la situación en Nicaragua desde un punto de vista político y social está mala, es una situación donde hay una dictadura”, pero reconoció que ya no hay una situación de emergencia en la nación centroamericana que amerite el TPS, como lo que ocurrió con el huracán Mitch en 1998.
“Yo lo veo como doloroso, no me cabe duda. Una situación donde personas que han echado raíces y desenraizarlas de aquí es algo en extremo muy doloroso”, expresó.
El TPS es un beneficio migratorio otorgado principalmente a extranjeros que se encuentran en Estados Unidos de países que sufren alguna crisis, desastre o tragedia que dificulta el regreso de visitantes o indocumentados.
La organización Latino Victory Project criticó la decisión y advirtió que podría ser una señal de lo que vendrá para 200,000 salvadoreños y miles de haitianos cuyo TPS expira en 2018 y dijo que la semana pasada, el Departamento de Estado envió una carta al Departamento de Seguridad Nacional recomendando que se permita que esas protecciones expiren.
“Una vez más, el presidente Trump le quitó la alfombra a las familias inmigrantes, obligándolas a elegir entre un futuro incierto en un país del que huyeron hace dos décadas o una vida en la sombra”, dijo Cristóbal J. Alex, presidente de Latino Victory Project.
“Estas personas tienen profundas raíces en los Estados Unidos: poseen hogares y negocios y son miembros valiosos de sus comunidades. Arrancarlos de sus hijos y nietos estadounidenses es un castigo cruel e inmerecido. Tristemente, esta falta de empatía es lo que esperábamos de la administración Trump”, enfatizó.
Siga a Sonia Osorio en Twitter: @soniaosoriog
Esta historia fue publicada originalmente el 7 de noviembre de 2017, 3:23 p. m. with the headline "¿Qué piensan los nicaragüenses de Miami del anuncio de que el TPS llegó a su fin?."