Un torbellino de deberes para Suárez en su primer día como alcalde electo de Miami
Francis Suárez estaba saliendo por la puerta delantera del Duffy’s Sports Grill en CocoWalk el miércoles por la tarde cuando un hombre mayor lo detuvo y le hizo una pregunta bastante estándar.
“Me dijo: ‘¿No es usted el nuevo alcalde?’ ”, recordó el alcalde electo de Miami. “Y yo dije, ‘sí’ ”
“Que me llamen alcalde sigue siendo muy extraño”.
Suárez, quien se llevó el puesto de alcalde el martes con el 85 por ciento de los votos, creció en el Ayuntamiento como el hijo de un ex alcalde. El popular comisionado por dos mandatos ha tenido su propia oficina en ese edificio desde el 2009, y su elección estaba casi garantizada el martes después de recaudar más de $3 millones para una campaña que atrajo poca oposición.
Su victoria estaba tan garantizada que durante meses la gente lo ha estado llamando el próximo alcalde sin riesgo de echarle mal de ojo.
Pero tendrá que acostumbrarse a ser el tipo.
“Definitivamente es una experiencia extracorporal”, dijo en una entrevista.
Suárez, de 40 años, no se convertirá oficialmente en alcalde hasta el 15 de noviembre, cuando será juramentado. Hasta entonces, está metiéndose en el personaje y poco a poco se está acostumbrando a la idea de ser el jefe del circo político. Pasó el miércoles tratando de adaptarse.
Suárez dice que no durmió mucho el martes por la noche en su habitación de hotel en el Hilton del downtown de Miami. Se despertó por la mañana y fue recibido por las felicitaciones y las obligaciones con los medios de prensa, que lo persiguieron todo el día. Rápidamente comenzó a dar entrevistas y después de casi dos horas desayunó con su esposa, Gloria.
“Simplemente reflexionamos, ella y yo, sobre el día anterior y lo bien que sucedieron las cosas. Fue algo grande “, dijo.
El resto del día fue un torbellino.
Fotos en el Ayuntamiento del nuevo alcalde para reemplazar su imagen como el Comisionado Suárez que fue tomada cuando tenía 32 años. Mostrarle al nuevo comisionado de la ciudad, Manolo Reyes, su antigua oficina del Distrito 4. Asistir a una reunión en las oficinas de abogados de Carlton Fields con el director de presupuesto de Miami Chris Rose para discutir el presupuesto de la oficina del alcalde. Otra reunión con Carlton Fields que se negó a discutir. Contestar cientos de mensajes de texto (todavía tenía 550 que no había leído alrededor de las 7 de la noche). Conceder más entrevistas. Sushi para la cena en su casa de Coral Gate.
Estuvo demasiado ocupado para hablar con su padre, el comisionado condal Xavier Suárez, antes de la noche del miércoles. Y aún no había hablado con el alcalde saliente Tomás Regalado después de su elección.
El jueves, tenía pautado ir al condado de Broward para hablar del tránsito, que ha sido un tema principal en su puesto de funcionario electo, además de una entrevista con Miami Today, algunos trabajos en Carlton Fields y compromisos con Jackie Nespral de NBC Miami y el canal 51.
Durante su visita al Ayuntamiento, echó un vistazo a la oficina del alcalde. Él conoce bien el lugar. Su padre prestó servicio más recientemente en 1998, cuando el ahora alcalde electo no tenía la edad legal para comprar una bebida alcohólica. En aquel entonces, la sala de conferencias del alcalde era su oficina, la oficina del alcalde estaba delimitada por un cristal que enmarcaba la oficina del jefe del gabinete, y una enorme mesa de conferencias estaba donde ahora se encuentra el escritorio del alcalde.
“La oficina del alcalde es casi idéntica a la de 1985, con algunos cambios superficiales”, dijo, mencionando el año en que su padre fue elegido alcalde por primera vez.
La próxima semana, sin embargo, habrá un cambio bastante sustancial. El hombre que la ocupará será él.
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de noviembre de 2017, 7:26 p. m. with the headline "Un torbellino de deberes para Suárez en su primer día como alcalde electo de Miami."