Tiroteos y persecución crean un caos en Miami-Dade
Lo que comenzó como una llamada a la policía por una disputa en una compañía de taxis acabó creciendo como bola de nieve en una persecución y tiroteos entre un hombre y agentes de policía en dos lugares separados, y heridas de bala para dos víctimas inocentes que andaban simplemente en sus autos.
La policía dijo que los conductores heridos se recuperarán. Un policía novato de Miami en su primer turno solo recibió rápido tratamiento médico antes de irse acompañado por un representante de su sindicato. Y el sospechoso que disparó el rifle de alta potencia y responsable supuestamente de todo este caos fue llevado al Jackson Memorial Hospital, después de recibir un disparo de un policía de North Miami.
La enloquecida serie de sucesos tuvo lugar en la mañana del martes en tres jurisdicciones en el momento en que los niños iban a la escuela y sus padres se dirigían al trabajo. Muchas secciones del centro del condado Miami-Dade, incluyendo North Miami y Miami, quedaron paralizadas durante la hora pico del tránsito en la mañana.
“Yo no tenía idea de quién estaba disparando. Entramos tratando de que todo el mundo se pusiera a salvo. Fue terrible”, dijo Rachel Ambrose, quien llevaba a pie a su hijo de 7 años a la escuela Jesse J. McCrary Elementary, justo al sur de NW 79 Street, cuando empezaron los disparos.
Milagrosamente, no murió nadie. Y en barrios urbanos acostumbrados a lo más impredecible, el drama del martes dejó a la policía estupefacta.
“Definitivamente fue un día de locos”, dijo la agente de la policía de North Miami, Natalie Buisseneth.
La policía todavía intenta armar el rompecabezas de lo sucedido, que atrajo la atención del Departamento de Policía de la Florida. La agencia estatal investigará solamente al policía de Miami que disparó su arma. North Miami llevará a cabo su propia investigación.
Según la policía y los testigos, los sucesos del día comenzaron en la mañana del martes, cuando la policía de Miami recibió una llamada de aviso de que alguien estaba vandalizando una compañía de taxis situada en el 198 NW 79 St. Aunque la dirección listada allí pertenece a la compañía Flamingo Cab, un gerente de Central Cab en Miami Beach confirmó que el hombre involucrado en los tiroteos del martes ha trabajado con Central durante varios años. La policía no pudo confirmar si la llamada estuvo relacionada con la persecución y el tiroteo.
Poco después de la llamada, un policía de Miami vio el taxi moviéndose a exceso de velocidad cerca de la calle 79 del noroeste y cuarta avenida. Cuando el chofer detuvo el auto, salió disparando un rifle de alta potencia, según la policía. Aunque el agente no fue herido de bala, alguien que pasaba manejando por NW 79 Street recibió un disparo. Esa persona, cuyo nombre no fue dado a conocer, fue llevada al hospital y se espera que se recupere.
Mientras que el policía trataba de ponerse a salvo, un hombre que fue testigo de la escena acudió a ayudar al agente y lo introdujo en un vehículo, al tiempo que varias patrullas acudían al lugar de los disparos en apoyo al agente.
El nombre del agente no se ha dado a conocer ni el de la persona que lo auxilió; sin embargo, ambos terminaron de algún modo en la cuarta avenida del noreste justo al norte de calle 79 y al oeste de Little River, entre unas líneas de ferrocarril y almacenes pequeños.
El agente — que sólo llevaba nueve meses de servicio — recibió rápida atención de paramédicos de Miami antes de subir a un vehículo propiedad del presidente de la Orden Fraternal de Policía Javier Ortiz. La policía acordonó la zona desde la calle 79 hasta la 82 del noroeste.
“El infractor trató de asesinar al policía”, dijo Ortiz en un comunicado. “Nuestro agente devolvió los disparos, y un benefactor le brindó refugio y lo rescató mientras el hombre seguía disparándole con un rifle de asalto”.
De alguna manera, mientras los radios policiales intercambiaban mensajes sobre el tiroteo, el sospechoso se fugó rumbo al norte en un auto policial robado dirigiéndose a North Miami, donde —según la policía disparó indiscriminadamente a un Pontiac convertible negro de dos puertas en calle 123 del noreste y la avenina 15. Varias cuadras desde la calle 123 permanecieron acordonadas también el martes durante varias horas.
“Tenemos una víctima que no tenía relación con los hechos”, dijo Buisseneth, la agente de la policía de North Miami. “El prófugo viajaba en el auto patrullero y le disparó a una mujer que sólo iba conduciendo su auto”.
El sospechoso continuó su viaje hacia el este hasta Biscayne Boulevard, y luego dobló rumbo este en Sans Souci Boulevard para entrar en un barrio sombreado por árboles y lleno de rascacielos, casas y campos de tenis. Buisseneth dijo que cuando el sospechoso salió del carro patrullero y empezó a disparar de nuevo, el ruido atrajo la atención de un agente de la policía de North Miami que se encontraba cerca del lugar. El policía también le disparó al sospechoso y pudo ser neutralizado, dijeron las autoridades.
El nombre del sospechoso tampoco fue dado a conocer, y en la tarde del martes no había sido encausado aún.
Esta historia fue publicada originalmente el 14 de abril de 2015, 8:28 p. m. with the headline "Tiroteos y persecución crean un caos en Miami-Dade."