Sur de la Florida

¿Margaritas a $55 y especiales de $200? Algunos clientes en Ocean Drive se sienten estafados

Grupos de turistas disfrutan de una soleada tarde de domingo en Ocean Drive, en Miami Beach.
Grupos de turistas disfrutan de una soleada tarde de domingo en Ocean Drive, en Miami Beach. cmguerrero@elnuevoherald.com

Candace Selby y su novio disfrutaban del paisaje y la música de Ocean Drive en South Beach durante unas vacaciones en septiembre cuando decidieron pasar por el Carlyle Cafe para tomar unos tragos.

Se sentaron en una mesa afuera del hotel estilo art déco construído en 1940, atraídos por un anuncio que decía “Un especial: dos tragos por el precio de uno en el happy hour”. Sin embargo, después de dos cervezas Bud Lite y un vodka martini —Selby no quiso tomar el segundo coctel del “especial”— se quedaron pasmados de que la cuenta era de $56. Y sin incluir impuestos y propina.

“El menú decía un precio, pero nos cobraron otro”, le dijo Selby al Miami Herald. “Y nadie nos pudo explicar por qué”.

Después de pedir respuestas a un camarero y pedir hablar con el gerente que nunca llegó a la mesa, Selby y su novio pagaron y se fueron, y se dijeron uno al otro que nunca más beberían ni comerían en Ocean Drive.

“Me encanta el ambiente, el lugar, la atmósfera”, dijo Selby, “pero no quiero comer ni beber en Ocean Drive. No quiero imaginarme cuánto será la cuenta que me van a traer”.

La historia de Selby es respaldada por cientos de molestos clientes en diversos portales de intenet como Yelp y TripAdvisor, donde los usuarios expresan su furia y frustración contra una serie de restaurantes de Ocean Drive, y a menudo cuelgan fotografías de menús sin precios y cuentas exorbitantes que piensan les han cobrado de más camareros inescrupulosos.

El debate sobre lo que ocurre últimamente en Ocean Drive está candente un mes después de que fracasó un referendo para reducir las horas de venta de alcohol en varios establecimientos de las 5 de la mañana a las 2 de la mañana. Los funcionarios y empresarios de la Playa dijeron estar de acuerdo en que el hecho de que los turistas se sientan estafados es algo malo para el negocio, y daña la reputación de la ciudad, ya que le dan una atmósfera ridícula, carnavalesca a Ocean Drive.

“Ya es una epidemia en Ocean Drive. Hay muchos restaurantes que, francamente, son una maldición en la ciudad”, dijo el comisionado Ricky Arriola. “Con frecuencia engañan y estafan a los visitantes, de los cuales muchos son turistas que se van con una mala impresión de Miami Beach”.

Una queja típica empieza cuando el cliente ordena un trago o un plato que que se anuncia con un precio especial o un descuento, a veces con un empleado haciéndole publicidad en la acera delante del establecimiento. Cuando el cliente recibe el trago, es mucho más grande (una margarita enorme con dos botellas de cerveza Corona ya vertidas en copas) de lo que esperaba ver.

Más tarde, cuando le traen la cuenta, el cliente se queda boquiabierto de ver que dicho trago cuesta $50 o más. En algunos casos, si se piden platos cuyos precios no aparecen en la carta, la cuenta puede llegar a más de $100.

Un usuario de TripAdvisor criticó al restaurante La Baguette el pasado 1ro. de diciembre cuando el camarero no les describió apropiadamente un anuncio de “ordene un coctel y beba dos”, y lo que les llevó a la mesa fue un trago gigantesco que valía $55. El usuario bautizó al establecimiento en la publicación con el nombre de: “La Bolsa de Mentiras”.

De 1,352 comentarios que han aparecido en TripAdvisor, el 87 por ciento calificó a La Baguette como malo o terrible. El restaurante recibió una calificación similar en Yelp.

Después de 425 revisiones y comentarios, el restaurante Il Giardino tuvo una calificación parecida, con un 76 por ciento que lo califica como malo o terrible. El 69 por ciento de los 504 visitantes que comentaron sobre el restaurante Columbus dieron impresiones negativas.

Al Carlyle Cafe le fue un poco mejor con los cerca de 840 comentarios que se colgaron en TripAdvisor, de los cuales el 51% le dio una calificación de malo o terrible.

Un gerente del Carlyle Cafe le dijo al Herald que no conocía de situaciones como las que tuvo que pasar Selby.

“Tenemos los precios en el menú”, dijo Carlos González.

Selby se fijó en los precios de los tragos que aparecen en el menú —$14 por el vodka martini y $10 por la cerveza— pero la matemática no coincidió cuando le dieron una cuenta de $56 durante el presunto especial del happy hour.

“Fuimos al Clevelander y gastamos menos”, dijo Selby.

Joey Flechas: 305-376-3602, @joeflech

Esta historia fue publicada originalmente el 9 de diciembre de 2017, 11:40 a. m. with the headline "¿Margaritas a $55 y especiales de $200? Algunos clientes en Ocean Drive se sienten estafados."

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