Sur de la Florida

El sur de la Florida tiene un gran dilema: ¿salvar el agua potable o peores inundaciones?

Yaneisy Dueñas (izq) and Fernando Sanudo caminan en un estacionamiento inundado en el Haulover Marine Center en North Miami, en noviembre del 2016.
Yaneisy Dueñas (izq) and Fernando Sanudo caminan en un estacionamiento inundado en el Haulover Marine Center en North Miami, en noviembre del 2016. Getty Images

Un reciente análisis de la Universidad Internacional de la Florida (FIU) concluyó que las inundaciones en una área baja de North Miami —Arch Creek— serán más frecuentes y más severas en los próximos años debido al aumento del nivel del mar.

A pesar de que toda la atención se concentra en el agua salada que inunda las calles cercanas a la costa durante la marea real que afecta el sur de la Florida, la mayor parte de los problemas de inundación que tiene Miami-Dade se deben a las lluvias y a la gran cantidad de agua fresca que está debajo de la tierra.

En áreas bajas, las inundaciones llenan rápidamente el acuífero del sur de la Florida, el gran almacenamiento subterráneo de agua potable. Después de una copiosa tormenta —como las que vemos muy a menudo la Florida— el agua inunda calles, patios y jardines. Cuando el acuífero se repleta, el agua que está bajo la superficie no tiene adónde ir sino salir afuera. Por lo menos hasta que logra llegar hacia los canales de drenaje y los sistemas de alcantarillado.

Sin embargo, con el aumento del nivel del mar, este tipo de inundación común podría ser más frecuente y peor en el futuro, según el nuevo estudio.

“Ya no podemos tolerar estas lluvias tan intensas”, dijo Michael Sukop, hidrólogo de FIU, y uno de los autores del estudio.

El equipo de expertos se enfocó en un barrio cerca de North Miami que en particular tiene una gran propensión a inundarse: Arch Creek. Para el 2060, el área podría ver duplicarse el número de inundaciones y triplicarse la cantidad de inundaciones graves, concluyó el análisis de FIU. Otro trabajo que acompañó al estudio, llegó a la conclusión de que, sin una reparación profunda del sistema de drenaje, el condado podría tener que afrontar daños mensuales de $8 millones.

Los expertos analizaron la zona y encontraron que el agua subterránea—que está muy cerca de la superficie— está subiendo al mismo ritmo que el agua de mar, a solo unas cuantas millas de distancia, lo que pone a los directivos del distrito de manejo de aguas en un dilema.

Los funcionarios pueden bajar los niveles de agua subterránea y de los canales antes de la llegada de una tormenta de grandes proporciones y de mareas más altas de lo normal, fenómenos que se cree serán más frecuentes a medida que el planeta se calienta. El aumento del nivel del mar no hará sino añadir más presión para que el agua salada penetre en las calles.

Esto ha sido un problema en áreas costeras de la Florida durante décadas, y por ello algunos pozos han debido cerrarse. Para evitar que este tipo de cosas ocurran, los directivos tienen que mantener alto el nivel del agua subterránea y quizás en un futuro tengan que subirlo incluso más para de este modo proteger las existencias de agua potable.

Los funcionarios tendrán que caminar por la cuerda floja a la hora de decidir que es menos malo: que se inunden las calles o se contamine el agua.

“Este es realmente el meollo del problema”, dijo Sukop. “Hay que solucionar de una vez esto”.

Estas áreas bajas son los lugares naturales donde el agua suele ir de los Everglades al mar. En la actualidad convertidas en zonas urbanizadas, allí hay inundaciones peores que en las áreas adyacentes, una y otra vez. Esto incluye los barrios cerca de Little River, el río Miami, “y este patrón llega hasta el sur”, dijo Katie Hagemann, administradora de adaptación al alza del nivel del mar en el condado Miami-Dade, quien también participó en el estudio.

Mientras más cerca de la costa, más grave se vuelve el problema, dijo Hagemann. Allí, los niveles de agua subterránea y de agua de mar están más interconectados. Cambiar el nivel del agua no lo va a solucionar.

“A largo plazo, es difícil poder manejar esta situación”, dijo Hagemann.

Esta historia fue publicada originalmente el 22 de diciembre de 2017, 0:07 p. m. with the headline "El sur de la Florida tiene un gran dilema: ¿salvar el agua potable o peores inundaciones?."

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