Sur de la Florida

Futuro del instituto de estudios cubanos de UM está en el aire

Jaime Suchlicki (sentado), ex director del Instituto de Estudios Cubanos y Cubanoamericanos, y Andy Gómez, cuando los dos trabajaban juntos en la Universidad de Miami. El futuro de la abrumada institución es incierto en momentos que UM busca un nuevo director permanente.
Jaime Suchlicki (sentado), ex director del Instituto de Estudios Cubanos y Cubanoamericanos, y Andy Gómez, cuando los dos trabajaban juntos en la Universidad de Miami. El futuro de la abrumada institución es incierto en momentos que UM busca un nuevo director permanente. Especial para el Miami Herald

Hace cinco meses, Andy Gómez, fundador y ex investigador del Instituto de Estudios Cubanos y Cubanoamericanos (ICCAS) de la Universidad de Miami, regresó como director interino del centro de investigaciones. Su último día de trabajo fue el viernes, en momentos en que el futuro del abrumado instituto sigue en el aire y todavía no se ha escogido a un director permanente.

Cuando la universidad le pidió a Gómez, quien se retiró de UM en 2012 con una Medalla Presidencial, para servir como director temporal mientras la institución buscaba a un reemplazo permanente del director que se retiraba, Jaime Suchlicki, Gómez dijo que se sentía “honrado”, a pesar de un problema de salud agravado por el estrés.

Pero el estrés comenzó casi de inmediato después que Gómez llegó con la meta de estabilizar el instituto, cuya misión es enseñar, investigar y trabajar con la comunidad. No solamente había estática sobre la naturaleza de la salida de Suchlicki, sino que entonces Suchlicki abrió un centro de investigaciones rival y se llevó con él a parte del personal del ICCAS.

Aunque Suchlicki, un profesor que llevaba 50 años en la universidad, aceptó y firmó un atractivo paquete de retiro, posteriormente dijo que no se retiraba, sino que renunciaba por diferencias con el presidente de UM, Julio Frenk y los planes de la universidad de cerrar el instituto.

La universidad dijo que no tenía planes de cerrar el instituto y que permanecerá abierto con operaciones limitadas, mientras sigue la búsqueda de un académico que se haga cargo de la Cátedra Emilio Bacardí Moreau, que antes tenía Suchlicki. El comité de búsqueda, formado por profesores y alumnos de UM, está presidido por el decano Guillermo “Willy” Prado.

“No estoy seguro de que el instituto siga funcionando y pueda atraer a un académico de alto nivel, dados todos los problemas”, dijo Gómez.

UM dijo que el instituto seguirá abierto y que la Casa Bacardí, donde está ubicado, “sigue sirviendo de sede a reuniones comunitarias y eventos de varios recintos”.

Durante el verano, varios grupos de exiliados cubanos se sumaron al alboroto, preocupados de que el instituto pudiera dejar de ser un arma académica contra el régimen de Castro. Los exiliados asumieron la postura que Suchlicki no se había retirado sino que lo habían despedido injustamente.

Algunos exiliados comenzaron a criticar a Gómez y pidieron su renuncia como director interino del instituto.

Sin mencionar a Gómez directamente, las organizaciones que forman la Resistencia Cubana expresaron en un comunicado de prensa que UM “no puede nombrar un director interino o director que pueda asociarse con compañías que comercian con el régimen de Castro, puesto que el centro, por definición, no puede estar bajo la influencia y la interferencia del régimen totalitario de La Habana”. Gómez ofreció conferencias en un crucero a Cuba, algo que sólo hizo una vez.

Frenk terminó reuniéndose con 17 representantes de la comunidad exiliada cubana en agosto, y les aseguró que “la universidad no establecerá ningún acuerdo institucional con el gobierno cubano, incluidas las universidades”. Pero algunos profesores de UM viajan con regularidad a la isla como parte de sus investigaciones y planean seguir haciéndolo, aunque sin acuerdo formales con universidades cubanas.

“Hay muy poca supervisión sobre las actividades del instituto. El ICCAS ha quedado aislado de la vida académica de la universidad. Muchos profesores y decanos nunca han visitado el instituto”, dijo Gómez, quien agregó que trabajó para dar a conocer el instituto entre los profesores y alumnos mientras fue director interino.

Contactado el viernes, Suchlicki dijo que ya no trabaja en la universidad y no tiene interés en hablar del instituto.

“Tengo sentimientos encontrados [sobre lo que sucedió] porque Jaime y yo trabajamos muy duro para crear el instituto y es triste verlo convertido en esto”, dijo Gómez el viernes.

Agregó que Suchlicki había dirigido el instituto largos años después de su fundación en 1999, pero que en años recientes se había politizado mucho. Alguien en el instituto cubrió el nombre del salón de exhibiciones Olga y Carlos Saladrigas antes de un un evento comunitario porque Saladrigas era percibido como demasiado partidario al acercamiento [con Cuba], dijo Gómez.

Uno de los fallos académicos del instituto fue un informe que decía que el ICCAS había recibido información de que el general Leopoldo Cintra Frías, jefe de las fuerzas armadas cubanas, había visitado Siria en el 2015 y que militares cubanos estaban asesorando a las fuerzas del presidente sirio Bashar el Assad y pudieran estar preparándose para participar directamente en ofensivas con tanques de fabricación rusa para contra fuerzas rebeldes respaldadas por Estados Unidos.

“Eso indicaría que el general Raúl Castro está más interesado en apoyar a sus aliados Rusia y Siria que en seguir normalizando las relaciones con Estados Unidos”, indicó el informe del ICCAS. Pero Cintra Frías no había viajado a Siria. Fuentes de la inteligencia estadounidense, la Casa Blanca y autoridades cubanas dijeron enfáticamente que el informe estaba equivocado.

UM dijo que estaba comprometida a “contratar un académico especializado en estudios cubanos y cubanoamericanos” para reemplazar a Suchlicki, quien llevaba más de una década sin dictar clases.

Gómez dijo que recomendó implementar un profesorado rotativo al frente de la Cátedra Emilio Bacardí Moreau.

La universidad dijo que los “estudios cubanos siguen siendo el foco disciplinario de la universidad” y que espera que el próximo profesor de la Cátedra Emilio Bacardí Moreau “guíe el futuro de los estudios cubanos en UM”.

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Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres

Esta historia fue publicada originalmente el 22 de diciembre de 2017, 6:44 p. m. with the headline "Futuro del instituto de estudios cubanos de UM está en el aire."

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