Sur de la Florida

Se suicida el cómplice del colombiano que se hacía pasar por príncipe saudita

Carl Marden Williamson (izquierda) y Anthony Gignac (derecha).
Carl Marden Williamson (izquierda) y Anthony Gignac (derecha).

El cómplice de Anthony Gignac, el colombiano que lleva más de dos décadas haciéndose pasar por un príncipe saudita en Estados Unidos, se suicidó en su casa en la ciudad de Pittsboro, Carolina del Norte.

Carl Marden Williamson murió un día después de que él y Gignac fueron formalmente acusados por un gran jurado de Florida de conspirar para cometer una ofensa contra el país y hacerse pasar por un diplomático extranjero, por intentar engañar a varias compañías de Miami-Dade con una supuesta inversión multimillonaria para comprar un hotel en el condado.

El reporte de la Policía del Condado Chatham, al que el Nuevo Herald tuvo acceso, indica que Williamson usó una cuerda para colgarse en su residencia el jueves 14 de diciembre a eso de las 8 de la noche, provocándose “lesiones mayores”.

Un obituario redactado por la familia indica que Williamson murió el 16 de diciembre, dos días después de su intento de suicidio.

El hombre dejó una carta explicando su decisión, señala el informe policial, aunque el texto no ha sido divulgado.

La Policía no cree que hubo algo sospechoso con el intento de suicidio.

Según la declaración jurada presentada en una corte federal de Miami, Williamson fue quien presentó en mayo del 2017 a Gignac —nacido en Bogotá— como “el príncipe de la corona saudita Khalid bin Al-Saud” a varios empleados de una empresa de Miami-Dade.

Dos semanas después del encuentro, Williamson compró una placa diplomática falsa en el sitio de compras online eBay, la cual fue instalada en el vehículo de Gignac para exhibirla frente a los representantes de una empresa que solo ha sido identificada como “Compañía T.A.” y así eliminar cualquier duda sobre su título nobiliario.

En septiembre de 2017, el co-conspirador volvió a presentar a Gignac como “sultán Bin Khalid” para otra compañía del sur de la Florida.

Durante esta estafa, Gignac logró que uno de las víctimas le regalara un brazalete Cartier valorado en más de $50,000, “debido a que el honor del ‘sultán’ había sido cuestionado”, según indica la acusación formal.

El colombiano consiguió además que otro de los empresarios lo trasladara en un jet privado hasta la ciudad de Aspen, en Colorado, “para discutir más en detalle la compra del hotel”.

En su cuenta de LinkedIn, el “sultán bin M al-saud” anunció en julio de 2015 que su socio Carl M. Williamson había creado la empresa Marden Williamson International que “ayudará a todas las personas a proteger sus activos de lo que ocurre en el mundo y traerá nuevas ideas de negocios a muchas de las compañías de Fortune 500”.

A diferencia de Gignac que tiene un historial criminal desde 1991 por diferentes estafas en los estados de Michigan y Florida, Williamson no tiene ningún registro criminal en Estados Unidos.

Según un obituario escrito por un familiar, Williamson nació en la ciudad inglesa de Orsett (a 27 millas al este de Londres). Creció en esta región, con la excepción de algunos intervalos entre Nueva Zelanda y Australia, donde posiblemente desarrolló un interés por explorar el mundo.

A los 17 años, se alistó en la marina real británica, donde se ganó el sobrenombre de “Wally”. De acuerdo con un amigo citado en el obituario, Williamson se metía a veces en problemas con los oficiales al no saber cuándo mantener su boca cerrada. “Con su seguridad (a veces fuera de lugar) cuestionaba las órdenes y con su lógica (a veces extraña), hacía que el oficial dudara de sí mismo o se enfureciera”, explicaba.

Por esta característica, Williamson solicitó darse de baja en la marina tres años más tarde. Cuando iba de regreso a Inglaterra, conoció en Saint Thomas, Islas Vírgenes estadounidenses, a Denise, quien se convertiría en su esposa en 1986.

El obituario señala que durante los primeros años de vida matrimonial, el británico fue estilista, dueño de un negocio en Chapel Hill y luego recibió “una oportunidad” que los hizo vivir en San Francisco, California, de 1996 al 2002.

En el 2002 regresaron a Carolina del Norte. Después de esa fecha, el escrito no hace ninguna referencia específica de las actividades de Williamson. Tampoco se hace mención alguna a Miami o a Florida.

“Perdimos a Carl el 16 de diciembre de 2017. Honramos sus deseos de donar sus órganos”, indica el obituario, que informó que se iba a realizar un servicio funerario el 3 de febrero.

Gignac se encuentra detenido en el centro de detención federal de Miami-Dade donde permanecerá durante el juicio que enfrenta por engañar a empresarios del condado durante el 2017.

Previamente, había servido una condena de junio de 1997 a septiembre de 1998 en una cárcel de Palm Beach y luego en una prisión de Michigan del 2004 al 2006, de acuerdo con los registros públicos de los departamentos de prisiones.

Todas sus condenas han sido por estafar comercios, tiendas y hasta una universidad haciéndose pasar por el supuesto príncipe saudita. En sus esquemas de fraude ayudaba que Gignac había aprendido a hablar árabe y logró obtener una licencia de conducir en California bajo el nombre de “Khalid bin al Saud”.

Siga a Johanna A. Álvarez en Twitter: @jalvarez8.

Esta historia fue publicada originalmente el 5 de febrero de 2018, 8:45 a. m. with the headline "Se suicida el cómplice del colombiano que se hacía pasar por príncipe saudita."

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