Reveladoras llamadas de ex líder republicano
El día en que Jim Greer, ex presidente del Partido Republicano en la Florida, fue encarcelado por presunto fraude, se encontró en dificultades tratando de encontrar un financista, a su abogado, un traje para su primera visita en corte y cancelar una clase de tenis de su hijo. Todo esto según grabaciones de llamadas de su teléfono celular desde el Centro de Detención del Condado Seminole.
Las grabaciones, que recibieron una mínima atención por la prensa, revelan a un Greer desorientado, aún cuando gozaba de una máxima reputación como líder del Partido. Durante el tiempo que estuvo en prisión, muchas veces Greer no sabía la hora, no entendía con exactitud los cargos de los que se le acusaba, pero sí estaba conciente de que la prisión era "difícil".
Sin embargo, Greer fue claro en un tono desafiante cuando dijo que era víctima de la falta de ética de los fiscales. La esposa de Greer, Lisa Greer, lo apoyó.
"Ahora escucha, la prensa estará presente en todo momento", le dijo a su esposo. "Tienes que sonreir. Tienes que mantener la cabeza en alto. No puedes entrar allí como un perro apaleado. ¿Comprendes?".
"Ok", respondió él.
Greer enfrenta un cargo de fraude organizado, cuatro cargos de robo a alta escala y un cargo de lavado de dinero. Supuestamente movió $125,000 del dinero de donaciones del Partido Republicano de manera secreta a la compañía "Victory Strategies" y de allí a su cuenta personal, además de otros $40,000 del Comité Político, el cual usaba para asegurar su reelección como presidente.
Su supuesto compañero de conspiración, el ex director ejecutivo de Partido Delmar Johnson, estuvo de acuerdo en testificar contra Greer para evitar prisión.
Greer se declaró inocente. Su abogado, J. Cheney Mason, planea pedirle al juez eliminar algunas evidencias y descalificar a la Fiscalía del estado en el caso.
La Fiscalía funciona bajo el procurador general republicano Bill McCollum, un crítico de Greer, quien calificó el caso como una cacería de brujas conducida por ex líderes del Partido. El fiscal del estado William N. Shepherd, quien contribuyó en una ocasión a la campaña de McCollum, dijo que su oficina es independiente de la del procurador general.
En una de las llamadas grabadas, Gene Collins, agente de bienes raíces y amigo de Greer avanzó un paso más adelante que el ex presidente del Partido y dijo que el arresto del 2 de junio, en el cual la policía del estado invadió la casa de Greer frente a su familia, fue "increíble" y podía compararse con "lo que hacen en China".
Greer expresó: "Anoche sólo hablé con Marcos Jiménez --y añadió 'Si ellos hacen algo, sería la mayor falta de ética profesional de la fiscalía que se haya visto en sus años' ".
Jiménez, ex fiscal del sur de la Florida, ya no representa a Greer. Dijo que no podía hacer comentarios sobre discusiones con antiguos y actuales clientes.
En la primera llamada grabada, el 2 de junio a la 1:20 p.m., Greer le pidió a Lisa Greer que le enviara un traje con algún amigo que fuera a visitarlo a la prisión.
"¿Todavía están allí los agentes?" preguntó Greer.
"Sí," respondió su esposa, quien notó en varias ocasiones que grababan sus llamadas y revisaban sus cuentas de banco.
"Debes mostrarles todo", dijo Greer. "Allí no hay nada que esconder. La caja que dejó Delmar está en el garaje".
En otra llamada, cerca de 45 minutos más tarde, Lisa se quejó de que le "faltaban $1,400" para la fianza.
"Como nada está a mi nombre tuve que poner una garantía por esa cantidad", dijo la esposa.
Finalmente, la familia solucionó el problema de la fianza, pero Greer no podía encontrar a su abogado en Tallahassee, Greg Miller, y a su esposa.
Habló con la niñera o una familiar llamada Beth que estaba en la casa en ese momento.
"¿Se llevaron muchas cosas" preguntó Greer. "En realidad, no lo sé", respondió la mujer. "Los niños y yo estábamos muy tensos y nos fuimos, pero sí sé que se llevaron tu computadora, tu teléfono y hasta la computadora de Hunter". Hunter es uno de los hijos de Jim Greer.
Greer preguntó si los agentes habían sido "agradables".
"A veces sí, a veces no", ella le contestó. "No nos dejaban salir a ninguna parte. Cuando terminaron de buscar arriba, nos dejaron subir a los niños y a mí para tomar un baño. Luego revisaron la camioneta y nos dejaron ir".
Greer indicó a la mujer que contactara al entrenador de tenis en el Oviedo Riverside Park y que cancelara la clase con su hijo porque no estaría en casa.
"¿Cómo estás?", le preguntó ella.
"¡Uf! Es muy difícil", dijo. "Aún no puedo creer lo que pasó, Beth."
"Sólo espero que se muera quien tú sabes", agregó.
Esta historia fue publicada originalmente el 29 de julio de 2010, 9:59 a. m. with the headline "Reveladoras llamadas de ex líder republicano."