Jefe de la Policía de Miami en la mira
El jefe de Policía de Miami está en el centro de fuertes especulación sobre su futuro en el cargo después de un primer año que incluyó cuatro tiroteos fatales a manos de agentes, un video que muestra a un policía golpeando varias veces un hombre inmovilizado, un intento chapucero de controlar a una multitud alborotada y algunas investigaciones anticorrupción que nunca concluyeron.
"Todo eso es responsabilidad de Exposito'', dijo recientemente el alcalde Tomás Regalado en referencia al jefe de Policía, Miguel Exposito, y los problemas en el departamento bajo su mando.
Hace apenas ocho meses Regalado se presentó junto a Exposito para anunciar el fin de una "cultura de corrupción'' en Miami.
Pero ahora la relación de los dos no es tan cordial.
En la más reciente señal de problemas, Luis Cabrera, segundo del jefe de la Policía, fue trasladado la oficina del administrador municipal, Carlos Migoya, que tiene la autoridad de despedir a Exposito por razones justificadas.
Se creen que Cabrera era el candidato favorito de Regalado cuando el cargo de jefe policial quedó vacante el año pasado.
Regalado, quien dijo que espera por las estadísticas de delitos del FBI que se darán a conocer el año próximo antes de decidir si recomienda a un nuevo jefe de Policía, agregó: "Hay un problemas con la cadena de mando y latransparencia''.
Agregó que tampoco le parecía bien que haya menos agentes en las calles. El administrador municipal reconoció que hay unos 30 agentes menos en comparación con el año pasado, pero agregó que ello se debe a la incertidumbre que provocó el proceso del presupuesto en septiembre. En este momento se están contratando agentes, dijo Migoya.
Exposito, que dijo que sólo responde a preguntas de The Miami Herald por escrito, defendió su labor y destacó los cientos de armas de fuego retiradas de las calles y una reducción de presupuesto de $4 millones, en lo fundamental en el pago de horas extra.
"Una de los logros más significativos es que hemos respondido a la delincuencia y hacemos frente a las llamadas de servicio, a pesar de la reducción de presupuesto y la pérdida de personal'', escribió Exposito.
El jefe de Policía elogió el aumento de la cantidad de agentes en unidades tácticas para responder a delitos violentos y la cantidad de delincuentesdetenidos.
Exposito todavía tiene el respaldo de Migoya, que según las normas municipales tiene autoridad para despedir y contratar al jefe de Policía. Y parece que tiene el apoyo de la mayoría de los cinco miembros de la Comisión Municipal, entre ellos su presidente, Marc Sarnoff, y el comisionado Richard P. Dunn, a pesar de los llamados de Dunn a mayor presencia policial en las zonas marginales.
Tony Crapp Jr., desde hace mucho tiempo jefe de despacho de Regalado y quien se espera que sea designado esta semana administrador municipal, dijo que tenía "una buena relación de trabajo con Exposito. Creo que merece más tiempo''.
Exposito, de 56 años, fue jurado el 24 de noviembre del 2009 como el 34to jefe de Policía de Miami después de varios e histrionismos típicos de la política miamense.
Incluso antes de ser electo alcalde, Regalado criticó fuertemente al anterior jefe de Policía, John Timoney, al ponerse de parte del poderoso sindicato de la policía, que aseguraba que la moral en el departamentoera baja.
Cuando Timoney, que fue alabado anteriormente como jefe de Policía de Filadelfia, se marchó de la Policía de Miami, el departamento llevaba 22 meses sin disparar un arma de fuego contra un ciudadano. Timoney anunció su renuncia justo cuando Regalado estaba en medio de cientos de simpatizantes en el Ayuntamiento para su ceremonia de juramento del cargo.
Aunque se cree que Regalado favorecía a Cabrera, aceptó la decisión del entonces administrador municipal, Pete Hernández, de designar a Exposito, con Cabrera como segundo al mando.
Pero después de una disputa con Exposito, Cabrera fue trasladado recientemente al despacho del administrador municipal.
Brian Dennis, director ejecutivo de Brothers of the Same Mind, un grupo que ayuda a los ex convictos a ajustarse a la sociedad, dijo que bajo Timoney el departamento tenía una reputación de profesionalismo y honradez, y que Timoney escogió agentes experimentados como asesores.
"Las personas con las que se rodeó eran una extensión de él mismo'', dijo Dennis, quien ha criticado el liderazgo de Exposito al decir que piensa que no tiene el respeto de algunos agentes bajo su mando.
Exposito, veterano de 36 años en la Policía que ascendió hasta llegar a dirigir la división de Asuntos Internos en 1991, había visto caer su estrella a finales de los años 90, cuando fue degradado a capitán. Posteriormente fue transferido a la división de Administración de Propiedades del departamento. Timoney lo promovió posteriormente a mayor.
Casi inmediatamente después jurar el cargo, Exposito sustituyó a buena parte de la cúpula de Timoney. Al menos tres veteranos, entre ellos los dos subjefes, se retiraron en lugar de aceptar un cargo de menos rango.
Los problemas comenzaron rápidamente.
En marzo, la unidad anticorrupción pública comenzó un investigar unos archivos informáticos desaparecidos que eran clave en una pesquisa federal de las finanzas municipales. Alguien había entrado a las oficinas municipales, cerradas con llave, durante un fin de semana y en la oscuridad de la noche, aseguró Regalado.
El gobierno municipal informó que investigaba al director de Presupuesto, Michael Boudreaux, quien posteriormente renunció bajo presión y demandó a la Ciudad. Sin embargo, la Policía nunca informó definitivamente quién se llevó los archivos.
"Fue algo fabricado. Nunca hubo prueba alguna de que hiciera algo indebido ni infringiera ninguna regla'', aseguró Michael Pizzi, abogado de Boudreaux.
Unas pocas semanas después, la misma unidad anticorrupción informó que buscaba una bicicleta que aparentemente había desaparecido de la oficina del alcalde. Recibos entregados posteriormente mostraron que la bicicleta no era propiedad municipal, sino un regalo de $321 al alcalde saliente Manny Díaz.
A principios de abril Exposito y Regalado anunciaron a bombo y platillo ocho arrestos por varios cargos de corrupción pública: cuatro empleados de entidades sin fines de lucro, tres policías y un funcionario administrativo municipal, en investigaciones no vinculadas.
Antes de terminar el día, la Ficalía Estatal cuestionó varios de los arrestos y después declinó presentar cargos. Al día siguiente las autoridades federales criticaron a la Policía de Miami por usar los arrestos por razones publicitarias. En los meses siguientes fueron retirados los cargos contra los acusados, excepto los tres agentes. Uno fue sentenciado a prisión y los dos otros, acusados de conducta oficial indebida, esperan juicio.
Entonces, durante un período de siete semanas durante el verano, agentes mataron a tiros a cuatro hombres en Overtown, Liberty City y el Pequeño Haití, entre ellos dos incidentes en los que participó el mismo agente.
Los ánimos del público se enardecieron cuando la policía le disparó a un joven de 16 años que supuestamente apuntó con una pistola a un agente encubierto que se hacía pasar por repartidor de comida china. Las autoridades todavía no han informado ningún detalle sobre el arma en cuestión. Un mes antes, un agente novato le disparó a un hombre desarmado que desobedeció órdenes de los agentes, entró a su auto aparentemente a buscar algo y se volteó hacia los policías.
Tres de los casos están ahora en manos de la Fiscalía Estatal y el cuarto está en proceso.
Recientemente, líderes religiosos y de la organización comunitaria PULSE sostuvieron una conferencia de prensa en la que exigieron respuestas. El grupo visitó la semana pasada a Dunn y a Migoya en el Ayuntamiento, lo que hizo que Migoya anunciara reuniones comunitarias con Expósito.
"Vi trabajar a Timoney'', dijo Dunn del jefe de Policía anterior. "Los jefes de Policía necesitan escuchar lo bueno, lo malo y lo feo''.
Esta historia fue publicada originalmente el 12 de diciembre de 2010, 10:07 p. m. with the headline "Jefe de la Policía de Miami en la mira."