Recuerdan Crisis de Octubre en seminario de la UM
Expertos estadounidenses, rusos y del exilio cubano el sábado recordaron la Crisis de Octubre de 1962 durante una conferencia en la Universidad de Miami, organizada con motivo del 50 aniversario de la confrontación entre Moscú y Washington sobre Cuba que llevó al mundo al borde de una guerra nuclear.
Mientras que los panelistas coincidieron en que Estados Unidos y la otrora Unión Soviética casi se enfrentaron en una guerra atómica hace medio siglo, no estuvieron de acuerdo sobre las causas de la histórica confrontación de 13 días provocada por el descubrimiento de misiles nucleares estratégicos en Cuba. Algunos de los panelistas dijeron que el entonces líder soviético Nikita Khrushchev había enviado misiles nucleares a Cuba para defender el régimen cubano como consecuencia de la invasión de Bahía de Cochinos y debido a planes de la CIA para asesinar a Fidel Castro. Pero otros conferencistas dijeron que la verdadera razón fue que Khrushchev decidió colocar misiles nucleares en la isla para establecer una cabeza de playa soviética cerca de Estados Unidos como represalia por el estacionamiento de misiles nucleares estadounidenses en Turquía.
Los panelistas abordaron también la reciente información en un nuevo libro que detalla el hecho de que cerca de 100 armas nucleares tácticas fueron dejadas atrás brevemente en Cuba después de que los misiles estratégicos fueron retirados. También los conferencistas establecieron un paralelismo entre la crisis de 1962 y nuevas crisis como la confrontación entre Estados Unidos e Irán sobre el presunto programa de Teherán de desarrollar armas nucleares.
El seminario, que duró seis horas en el Instituto de Estudios Cubanos y Cubano-Americanos (ICCAS), incluyó importantes expertos sobre Cuba, como Svetlana Savranskaya, investigadora y coautora con Sergo Mikoyan, hijo del entonces viceprimer ministro soviético Anastas Mikoyan, del libro que detalla la presencia de las armas nucleares tácticas; Brian Latell, ex especialista en América Latina para la Agencia Central de Inteligencia (CIA); y Alcibíades Hidalgo, ex ayudante de Raúl Castro que más tarde se desempeñó como viceministro de relaciones exteriores de Cuba y embajador ante las Naciones Unidas antes de desertar a Estados Unidos en el 2002. También se encontraba presente Oleg Stepanov, subjefe de misión en la embajada rusa en Washington, quien dijo que el principal legado de la crisis fue una relación nueva y mejor entre los Estados Unidos y Rusia.
“Es una idea increíble que en 1962 si [Fidel Castro] hubiera tenido la oportunidad, habría logrado que se hiciera un ataque preventivo contra Estados Unidos”, dijo Carlos Gutiérrez, ex secretario de comercio de los Estados Unidos, que ahora es investigador asociado de ICCAS. “Sorprendió a todos, incluyendo a la Unión Soviética, y si se piensa sobre eso uno se pregunta, ¿qué significa esto para nuestra política con Irán? ¿Qué significa esto para nuestra política hacia Corea del Norte. Es muy difícil permitir que un enemigo declarado tenga armas nucleares”.
Gutiérrez, quien abrió el seminario con un discurso, contrastó la política hacia Irán del presidente Barack Obama y la política cubana del Presidente Kennedy durante la crisis, con lo que sugirió que el manejo de Irán por Obama muestra debilidad.
“Comparar la diferencia entre lo que el presidente Obama dice hoy en día y lo que John F. Kennedy dijo 50 años atrás nos da la pauta”, dijo Gutiérrez. “Kennedy dijo, “Esto se hace y hay una guerra contra Estados Unidos. Y hoy uno escucha, ‘No cruce la línea. Estamos perdiendo la paciencia. Vamos a trazar una línea en la arena.’¿Como es que la llaman? La línea roja. Sí, tenemos una línea roja pero, ya sabe usted, la gente no está tomando esto en serio”.
El siguiente orador, Michael Dobbs, ex reportero del Washington Post que escribió el libro del 2008 Un Minuto a la Medianoche: Kennedy, Khruschev y Castro al Borde de la Guerra Nuclear, no estuvo de acuerdo que la motivación de Khrushchev de enviar misiles nucleares a Cuba fue una medida para contrarrestar a la estrategia de los Estados Unidos de disuasión atómica.
“No creo que la motivación estratégica fue la principal motivación”, dijo Dobbs. “Es cierto que en 1962 los soviéticos tenían una desventaja de 10-a-1 en armas que podrían llegar al territorio de la superpotencia rival...[Pero] el régimen de Castro había convencido a [Khruschev] de que el régimen de Castro se encontraba en peligro mortal y que se tenía que hacer algo dramático para salvarlo”.
Savranskaya dijo que estaba de acuerdo con Dobbs con que la motivación principal de Khruschev fue de enviar misiles nucleares a Cuba para dar protección al régimen de Castro contra las amenazas de los Estados Unidos.
Además, mencionó la premisa clave del nuevo libro que escribió con Sergo Mikoyan titulado La Crisis de los Misiles Soviético-Cubana: que los soviéticos no retiraron de inmediato los casi 100 armas nucleares tácticas diseñadas para hacer frente a una posible invasión estadounidenses, no para atacar a ciudades en Estados Unidos.
“El 28 de octubre, cuando el público estadounidense podría descansar más fácilmente e ir a dormir pensando que la crisis de los misiles cubanos se había resuelto, los soviéticos sabían muy bien que no se había resuelto”, dijo Savranskaya. “Había cerca de 100 armas nucleares tácticas aun en Cuba”.
Mientras los soviéticos acordaron retirar los misiles estratégicos el 28 de octubre de 1962, y los retiraron a principios del siguiente mes, Savranskaya señaló que las armas nucleares tácticas se quedaron unas semanas más mientras Castro presionaba a los soviéticos a dejar las armas permanentemente en la isla, como una garantía de protección contra cualquier futura invasión estadounidense.
Finalmente, dijo Savranskaya, los soviéticos se negaron a abandonar las ojivas nucleares tácticas en Cuba y las retiraron el 1 de diciembre de 1962.
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de octubre de 2012, 11:42 p. m. with the headline "Recuerdan Crisis de Octubre en seminario de la UM."