Sur de la Florida

Del negocio de la aviación a la comida de dieta

En la cocina de alta tecnología de Shape Lovers, en Doral, de lunes a viernes, la jornada empieza a las 4 de la madrugada. Los chefs Ana Lorenzo y Gabriel Silva llegan con sus respectivos asistentes para iniciar la preparación de entre 1,200 y 1,600 comidas de dieta, que horas después se distribuirán a domicilio a clientes de Dade y el sur de Broward.

“Cada ingrediente es fresco, cortado y preparado el mismo día, no hay nada congelado”, destacó la chef Ana Lorenzo, mientras preparaba una de sus nuevas creaciones, la Mediterranean Shape Shape, una combinación de couscous, quinua y vegetales frescos cubiertos con trocitos de pechuga de pollo a la plancha.

En otra caja acomodó una combinación más sofisticada de roast beef, vegetales y boniato caramelizado.

Antes de tener a su cargo la sección de bistro y banquetes de Shape Lovers, Lorenzo, nacida en Honduras y graduada en la escuela Le Cordon Bleau, trabajó como chef en el Hotel Ritz Carlton, en Miami Beach.

En un mesón vecino, Silva, chef español, licenciado en la Escuela Superior de Hostelería y Turismo de Madrid y quien cuenta entre sus especializaciones con un diploma en cocina y pastelería de la escuela Le Cordon Bleau, de París , se encarga del menú tradicional o cantina, que ofrece una entrada, una proteína, un carbohidrato y el postre “Sugar Sin’’, sin azúcar, con solo 40 calorías.

Cada comida se empaca en las bolsas plásticas con el logo de la compañía y quedan listas para empezar a ser distribuidas a partir de las 9 a.m.

Las dos comidas diarias, almuerzo y cena suman en total aproximadamente 1,200 calorías, un concepto creado por la fundadora de Shape Lovers, Idalia C. Avila, quien fuera asesora de las dietas Weight Watchers.

No osbtante, la nueva imagen de Shape Lovers es obra del empresario cubano Armando C. Chapelli, quien compró la compañía hace seis años, durante los cuales se le ha dado al negocio un giro gourmet.

De la sede original en la Calle 8, Chapelli mudó el negocio a un warehouse en Doral, que se diseñó con la asesoría de expertos de cocina de Johnson & Wales University y donde se implementó lo último en tecnología.

La cocina tiene capacidad para preparar 4,000 comidas al día. En oficinas adyacentes, un grupo de empleados atienden llamadas de clientes que solicitan el envío de la comida de dieta o procesan los pedidos a través del Internet.

“Yo me he convertido en el principal consumidor de las comidas”, destacó Chapelli.

En la nueva etapa de Shape Lovers, de acuerdo con su propietario, la lista de pedidos se amplió de 400 a un máximo de 1,600, que pueden variar de acuerdo a la época del año. La compañía cuenta con 27 empleados, sumados a una flotilla de 18 choferes que se hacen cargo de las entregas a domicilio.

Aparte de la cantina y el bistro, que incluye sandwiches, wraps, ensaladas y las bandejas para eventos ejecutivos, se ofrece el servicio de banquetes Capriccio con el concepto de saludables y sofisticadas creaciones para celebrar bodas, cumpleaños o otros acontecimientos. Abastecen, además, con sándwiches y otros platos saludables a negocios como las tiendas de café Pasión del cielo.

Chapelli, quien durante 34 años ha sido empresario en el campo de la aviación y la tecnología, las publicaciones y la educación, incursionó en el negocio de la comida de dieta casi por casualidad.

A finales de los años 1970, fundó The Washington Consulting Group, Inc., una compañía especializada en tecnología y tráfico de control aéreo, que entrenó a una gran mayoría de controladores aéreos en Estados Unidos, entre 1986 y 2008, y posteriormente se expandió a nivel internacional. La compañía llegó a tener 1,100 empleados en el 2009. En la actualidad, cuenta con una nómina de 200 empleados y mueve cerca de $10 millones al año.

En Washington, en 1991, el empresario fundó el periódico El Tiempo Latino, el cual vendió, en el 2004, a Washington Post Company.

En la actualidad, Chapelli es además, inversionista de Prepworks, LLC, una compañía de educación en tecnología a través de Internet y es propietario de Airspace Accesories Services, una compañía de reparación de piezas de aviones en Miami.

Según cuenta, su exitosa carrera en los negocios prácticamente la construyó de cero. En 1960 llegó a Miami con su madre y su hermana. Su padre se había quedado en Cuba.

“Acababan de abrir el centro para refugiados cubanos”, recordó del lugar, que funcionaba en un vecindario adyacente al río Miami.

Se gradúo de la escuela secundaria en La Salle High School y, a los 18 años, las necesidades de la familia hicieron que empezara a trabajar.

“Limpié pescado en un negocio de cayo Marathon y atendí en una farmacia; pero mi primer negocio propio fue dictando clases de inglés a refugiados que recién llegaban de Cuba. Yo aprendí muy rápido el idioma”, recordó.

Años después se graduó de relaciones internacionales en Georgetown University, en Washington DC y se radicó en esa ciudad.

Luego de vivir por años en la capital, Chapelli regresó a Miami. Estaba en busca de nuevos negocios para invertir y, en el cumpleaños de un familiar, celebrado en un restaurante, conoció a Avila, quien que le habló de su negocio de comida de dieta.

“Al final de la celebración le dije que si un día decidía vender que me llamara”, recordó Chapelli, de 66 años, nacido en La Habana.

Un año después, coincidencialmente, Avila y su esposo decidieron vender Shape Lovers y al primero que llamaron fue a él.

“Además de comprar una empresa de éxito, me interesa que sea algo que ofrezca un bien social”, aclaró Chapelli de la filosofía que dice ha movido sus decisiones en los negocios.

Esta historia fue publicada originalmente el 10 de junio de 2013, 0:52 a. m. with the headline "Del negocio de la aviación a la comida de dieta."

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