Sur de la Florida

Reduce Miami-Dade el número de bibliotecas que piensa cerrar

Carlos Giménez, alcalde del Condado Miami-Dade, quien el mes pasado advirtió que 22 de las 49 bibliotecas públicas del condado se cerrarían este otoño debido a recortes presupuestales, anunció el jueves que su administración tiene pensado cerrar sólo cuatro.

La drástica reducción, si bien es una buena noticia para los defensores de las bibliotecas públicas que han hecho campaña para mantener abiertas a las instalaciones, implica todavía muchas preocupaciones, ya que se cree que es muy probable que las bibliotecas reduzcan sus horas y tengan menos empleados.

Aunque el número de cierres se ha reducido a menos del 10 por ciento de las actuales bibliotecas, el número de despidos propuestos no ha disminuido de manera proporcional. Según el estimado más reciente, 192 bibliotecarios perderían su empleo, en lugar de 251 empleados, como se había planeado antes.

“Sin embargo, nuestro plan incluirá el aumento de puestos de bibliotecario a medio tiempo”, escribió Giménez en un memorando que envió el jueves a los comisionados. “Sabemos que poner en marcha este plan exigirá modificar horarios, entre ellos la reducción de días y horas de trabajo en algunas ramas”.

De las cuatro bibliotecas que aún se enfrentan al cierre, una es la del Civic Center, en tanto las otras son: Country Walk, Sunset y Tamiami.

La lista no se terminará hasta que los comisionados voten sobre el presupuesto 2013-14 luego de dos audiencias públicas que tendrán lugar en septiembre.

La administración de Giménez determinará las horas de operaciones de cada biblioteca, basándose en parte en opiniones de los vecinos, dijo Lisa Martínez, consejera del alcalde, y entre cuyas responsabilidades está el Departamento de Bibliotecas Públicas.

“Queremos asegurarnos de tomar estas decisiones con la ayuda de la comunidad”, dijo Martínez.

Además de los ahorros por emplear menos trabajadores y tener menos horas, el condado renegoció los alquileres de algunas bibliotecas que se encuentran en propiedades comerciales privadas.

De igual modo, el Departmento de Bibliotecas Públicas ahorrará casi $2.4 millones anuales en pagos de alquiler al fondo general del Condado Miami-Dade al reducir la biblioteca principal en el downtown de Miami, que mantendrá abiertos los dos pisos que le prestan servicios al público pero eliminará oficinas del tercer piso y un almacén en el sótano. El edificio pertenece al Departamento de Servicios Internos del condado, que es financiado por impuestos separados de los que se emplean para financiar las bibliotecas.

La decisión sobre reducir el espacio de la biblioteca principal se tomó para salvar otras ramas, dijo Martínez.

Hace dos semanas, Giménez se comprometió con los comisionados de que el condado mantendría abiertas por lo menos 35 bibliotecas. Esa cifra aumentó ahora a 45.

Mantener abiertas más bibliotecas públicas, incluso con menos empleados y horas limitadas, hará más fácil en el futuro que el sistema crezca, lo que no ocurriría si las instalaciones se cierran, dijo el abogado John J. Quick, presidente de la organización Amigos de las Bibliotecas Públicas de Miami-Dade.

“Es mucho más fácil ampliar programas en una biblioteca que está funcionando” que empezar por abrir una nueva, agregó Quick.

Los defensores de las bibliotecas han hecho campaña a través de las redes sociales, así como mediante llamadas telefónicas, correos electrónicos y manifestaciones en la calle para salvar a las bibliotecas. Inicialmente Giménez pidió aumentar la tasa de impuestos para mantener los servicios de las bibliotecas pero cambió después de hallar poco apoyo político.

Martínez dijo que continuará reuniéndose con organizaciones no lucrativas y administraciones municipales para encontrar las vías para trabajar de forma conjunta en programas, el personal o el espacio compartido.

Para aliviar un poco el impacto de los recortes, por ejemplo, la Junta Escolar de Miami-Dade abrirá al público cinco bibliotecas en escuelas desde el primer día de clases.

A partir del lunes, el público tendrá acceso los días de semana a libros, Internet y otros recursos en centros de las siguientes escuelas: D.A. Dorsey Educational Center, localizada en el 7100 NW 17 Ave., Lindsey Hopkins Technical Center, ubicada en el 750 NW 20 Street, Miami Lakes Educational Center, sita en el 5780 NW 158 Street, Miami Lakes; Robert Morgan Educational Center, localizada en el 18180 SW 122 Avenue, y South Dade Educational Center, ubicada en el 109 NE 8 Street, Homestead.

Los cinco centros se encuentran en centros técnicos educacionales que ya han ampliado sus horas, según dijo el distrito. Los costos extras relacionados con la decisión se pagarán mediante una donación. Las horas de operación varían.En un memorando que mandó a los miembros de la Junta Escolar de Miami-Dade, el superintendente Alberto Carvalho dijo que el distrito espera firmar un acuerdo con el condado para ver si otros centros pueden abrirse al público.Igualmente, el condado dio a conocer un proyecto para inaugurar centros en 11 parques que ofrecerían gratuitamente el uso de computadoras y acceso a la Internet, tal como hacen las bibliotecas.

Esta historia fue publicada originalmente el 16 de agosto de 2013, 11:18 a. m. with the headline "Reduce Miami-Dade el número de bibliotecas que piensa cerrar."

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