Miami busca remover a los desamparados del ‘downtown’
Miami intensificó el miércoles sus esfuerzos para sacar a las más o menos 500 personas sin hogar que permanecen en el distrito comercial de la ciudad, desafiando al Fideicomiso de Desamparados de Miami-Dade a gastar hasta $13 millones en cientos de nuevas camas.
A continuación, los líderes de la ciudad y los miembros de la Autoridad de Desarrollo del Downtown (DDA) de Miami hicieron realidad la promesa de pedir a un tribunal federal que modificara una decisión de décadas de antigüedad que dio a las personas sin hogar de la ciudad el derecho de llevar a cabo actos de “apoyo vital” —como encender fuegos para cocinar en parques públicos, dormir en las aceras y orinar en público— sin ser arrestadas.
El anuncio del miércoles en la mañana, junto a la entrada principal del Ayuntamiento de Miami-Dade, también dio a la ciudad y a la DDA la oportunidad de mostrar al defensor más reciente del grupo: el alcalde del condado, Carlos Giménez.
‘Una cuestion moral’
Mientras que algunas personas sin hogar miraban, Giménez dijo que el esfuerzo se trataba de algo más que de limpiar el revitalizado Boulevard Biscayne y los barrios de Flagler Street, y de la eliminación de una monstruosidad para los turistas que acuden a la ciudad.
“En realidad es una cuestión moral”, dijo el alcalde. “Nadie debería estar durmiendo en las calles de Miami”.
Pero el presidente del Fideicomiso de Desamparados, Ron Book, que ha sido firme en su negativa a forzar a los desamparados crónicos a usar camas en albergues nocturnos, rechazó el miércoles la propuesta de añadir más camas.
“Estas personas no van a conducir un camión por encima y a través de un plan comunitario para poner fin al desamparo”, dijo Book. “No vamos a financiar camas en albergues. Las camas de los refugios son almacenes. Simplemente, permiten que las personas entren en la noche, se den una ducha, duerman y después se vayan”.
La presentación judicial del miércoles fue el capítulo más reciente de un plan de la DDA que comenzó en abril para sacar a las 500 personas sin hogar que siguen congregándose alrededor del downtown de Miami.
En ese momento, los comisionados votaron por unanimidad para solicitar a los tribunales que modifiquen el acuerdo sin precedentes en el caso de Pottinger vs Miami, de 1988. En ese caso, 5,000 personas sin hogar y la Unión Estadounidense de Libertades Civiles demandaron a la ciudad, argumentando que la práctica policial de sacarlos de las calles y botarles sus pertenencias por vagancia, por dormir en las aceras y otros delitos menores, era inconstitucional.
Acuerdo negociado
El caso llegó a un acuerdo negociado o decreto de consentimiento, en 1998, en que la policía ya no podía detener a las personas sin hogar por “actos inofensivos involuntarios” sin antes ofrecerles una cama en un refugio. También dio lugar a la creación del Fideicomiso de Desamparados del condado, que en seis ocasiones ha sido reconocido a nivel nacional como un modelo para hacer frente a la falta de vivienda. El fideicomiso, que en la última década ha sido responsable de la reducción de la población sin hogar en todo el condado a 800 de alrededor de 8,000, gasta $55 millones al año en vivienda y servicios para las personas sin hogar.
Pero la DDA, dirigida por el comisionado Marc Sarnoff, quien también preside la comisión de la ciudad, dice que el número actual de 800 personas crónicamente sin hogar es en realidad el doble de lo que era hace cuatro años. La DDA quiere que las restantes personas sin hogar sean sacadas de los portales y aceras de la ciudad, donde dicen que están perjudicando a los negocios, y asediando a los residentes y a los turistas. Dicen que la mendicidad agresiva de las personas sin hogar está asustando a las personas que viven y trabajan en el downtown y a las familias que asisten a los partidos del Miami Heat. La DDA, compuesta principalmente por empresarios locales y dueños de negocios, fomenta el crecimiento económico de la zona comercial del downtown.
Giménez, quien dijo que estaba involucrado en el arreglo original del caso Pottinger como jefe de bomberos de Miami, dijo que era la decisión correcta en ese entonces. Pero los tiempos y la demografía han cambiado.
“Es hora de actualizar la ley”, dijo.
La presentación del caso el miércoles en la corte federal citó una serie de cambios en el corredor del downtown que se espera influyan en la corte: Cuando el caso fue zanjado, cerca de 39,000 personas vivían en el corredor del downtown; ahora el número está cerca de 65,000. También dice que el downtown de Miami es uno de los mayores centros de empleo del estado, y que cerca de 200,000 personas trabajan diariamente en el downtown. Además, más de 200 nuevos restaurantes y tiendas se han abierto en el downtown en los últimos cinco años, afirma la moción.
Book afirmó que el más reciente esfuerzo de la ciudad no era más que un intento de sacar de las calles a las restantes personas sin hogar. Dijo que quines permanecen crónicamente sin hogar se niegan a quedarse de manera permanente en los refugios. El fideicomiso tiene actualmente 5,429 camas para personas sin hogar, 1,496 de ellas en refugios en la ciudad de Miami.
Si el acuerdo en el caso Pottinger se modifica como la DDA está pidiendo, ello daría a la policía, por primera vez en 15 años, autoridad para detener a las personas sin hogar si se niegan a aceptar una cama en un refugio. Las camas no están disponibles ahora, por lo que la ciudad y la DDA están tratando de obligar al fideicomiso a gastar el dinero para comprar 350 camas nuevas. El fideicomiso votó a principios de julio para comprar 85 camas adicionales después que la ciudad le otorgó $260,000.
Esta historia fue publicada originalmente el 12 de septiembre de 2013, 0:07 a. m..