Ex alcalde de Sweetwater se declara no culpable de conspiración
El ex alcalde de Sweetwater, Manuel Maroño, y el cabildero Jorge Forte se declararon el viernes no culpables de conspiración para cometer fraude de servicios. Pero todo parece indiciar que ambos están preparando el terreno para declararse culpables en una fecha posterior, por embolsarse miles de dólares en sobornos mientras solicitaban subvenciones federales en una operación encubierta del FBI.
Ambos fueron acusados formalmente el viernes con el solo cargo de conspiración. El cargo, presentado el jueves mediante un documento de información en lugar de una acusación formal, es una señal de que los dos acusados están cooperando con la oficina del fiscal federal.
Los abogados de ambos acusados declinaron comentar sobre la posible negociación con las autoridades, a la salida de una corte federal el viernes.
El cargo, que los acusa de recibir ilegalmente dinero en efectivo a cambio de favores oficiales y de ocultar esos pagos, acarrea una pena de hasta cinco años en prisión.
“Desde el principio, hemos dicho que hemos puesto nuestra confianza en el sistema de justicia criminal para resolver este asunto”, dijo el jueves David Weinstein, abogado de defensa criminal de Forte. “Jorge Forte lamenta profundamente su involucramiento en este caso. El hará todo lo que pueda por compensar”.
El abogado defensor de Maroño, Armando Rosquete, declinó hacer comentarios el jueves.
La madre de Maroño, la comisionada de Sweetwater Isolina Maroño, quien fue primero designada y después electa a la comisión, dijo que la corte tendrá que discutir el cargo contra su hijo.
“Una cosa es lo que le estén imputando y otra es lo que se pueda comprobar”, declaró.
Otras dos personas que enfrentan cargos similares derivados de la misma operación, el ex alcalde de Miami Lakes Michael Pizzi y el cabildero Richard Candía, serán acusadas formalmente el viernes de la próxima semana. Se espera que Pizzi, quien ha negado haber hecho algo ilegal, sea acusado y vaya a juicio. Candía, quien colaboró con la investigación encubierta, debería seguir la misma estrategia legal que el ex alcalde de Sweetwater y que Forte.
Los cuatro acusados, procesados por el fiscal federal adjunto Jared Dwyer, fueron arrestados en agosto. Según las actas criminales iniciales, los dos alcaldes y dos cabilderos aceptaron miles de dólares en sobornos a cambio de abogar por supuestas solicitudes de subvenciones federales para sus ciudades. Pero, en la realidad, los hombres se habían combinado para forrarse los bolsillos con el dinero de las subvenciones, no traerlos a las arcas municipales, según affidávits del FBI presentados conjuntamente con las actas.
Muchas de sus conversaciones fueron grabadas por agentes encubiertos y a través de escuchas telefónicas.
Los dos casos de corrupción, que comenzaron en el 2011 con una denuncia confidencial de parte de un cabildero local que trabajaba como informante del FBI, fueron notables hasta para los estándares del sur de la Florida: dos alcaldes municipales y dos cabilderos fueron detenidos el mismo día. Intentos de tumbar a otros funcionarios públicos durante la misma operación no tuvieron éxito, ya que ellos no mordieron el anzuelo.
Inicialmente, agentes del FBI arrestaron a Pizzi, de 51 años, y a Maroño, 41, en sus oficinas acusados de cometer extorsión en su papel de funcionarios electos entre el 2011 y el 2013. Pizzi también fue acusado del mismo cargo de conducta impropia con relación a una supuesta subvención federal para Medley, donde él funge asimismo como abogado de la Ciudad.
La jueza magistrada Andrea Simonton ordenó a ambos no contactar a docenas de otros políticos, funcionarios o cabilderos que son testigos potenciales.
También fueron arrestados bajo los mismos cargos iniciales los cabilderos Forte, de 41 años, ex jefe de despacho de Maroño en Sweetwater, y Candía, de 49, cabildero del bufete Becker & Poliakoff que comenzó a cooperar con el FBI luego que agentes se le acercaron afines de junio.
Maroño está acusado de colaborar con ambos cabilderos para violar la ley. Maroño y Forte recibieron supuestamente $40,000 por su papel en el plan para apropiarse de las subvenciones federales, y otros $20,000 por hacer presentaciones a otros funcionarios públicos a nombre de agentes encubiertos del FBI que se hicieron pasar por empresarios de Chicago. Ellos dijeron que operaban un negocio de redacción de propuestas, Sunshine Universal, con acceso a fondos de subvenciones federales para el desarrollo económico destinados a crear empleos.
Los agentes encubiertos usaron a Candía para acercarse a Maroño y a Pizzi, proponiéndoles la idea de hacer dinero usando el negocio ficticio de subvenciones de Chicago para sacar dinero a una agencia del gobierno, AmeriCorps, parte del Departamento de Comercio.
Candía recibió supuestamente un mínimo de $5,000 en sobornos para el negocio de Sweetwater. Él no recibió ningún dinero relacionados con las subvenciones para Medley o Miami Lakes.
Pizzi recibió supuestamente $5,000 en sobornos en efectivo para el negocio de Miami Lakes, y otros $1,000 en efectivo y $750 en contribuciones de campaña para el de Medley.
Ambos alcaldes auspiciaron resoluciones para solicitar las subvenciones federales, y escribieron cartas al gobierno pidiendo el dinero, según las autoridades. Ellos están acusados además de mentirles a los agentes encubiertos del FBI que se hicieron pasar por auditores de AmeriCorps, diciendo que el dinero había llegado y había sido gastado de la manera adecuada, cuando ninguna de las dos cosas era cierta.
Pizzi, quien estaba cumpliendo su segundo mandato como alcalde antes de su arresto, lleva años en el centro de la atención pública. Él es abogado y ex oficial federal de libertad condicional, trabajó para un bufete de defensa criminal de alto perfil en Miami, y sirvió como concejal de Miami Lakes antes de ser elegido como alcalde en el 2008. Él fue reelecto el año pasado.
Maroño, miembro de la comisión de la Ciudad desde 1995, fue electo alcalde en el 2003.
Lo mismo que Pizzi, Maroño tiene un perfil bastante prominente para ser funcionario de una pequeña ciudad. Antes de su arresto, él había servido de presidente de la Liga de las Ciudades de la Florida, la cual tiene una membresía de más de 400 ciudades, poblados y villas en el estado. En el 2011, Maroño jugó además un papel en el equipo de transición del gobernador Rick Scott. Ese año, Maroño y Forte crearon una firma de asuntos públicos y desarrollo de negocios, 7 Strategies.
Forte y Maroño, quienes se conocen desde la secundaria, pusieron ese nombre a la compañía aludiendo al plan de siete pasos de Scott para crear 700,000 empleos en siete años. El gobernador suspendió a Maroño y Pizzi poco después de sus arrestos, expresando su desencanto.
La caída de Maroño’ ha afectado mucho a sus allegados.
El comisionado de Sweetwater Manuel Duasso, quien sirvió junto a Maroño durante años, dijo el jueves: “Lo que está sucediendo es muy triste, para mí en particular, y para la ciudad”.
“Yo conozco a Manolito desde que era niño, y él es todavía joven, de modo que eso es duro para su familia”, dijo Duasso. “Pero la ley es la ley. Si es culpable, tendrá que pagar su delito, pero ellos tendrán que demostrar antes su culpabilidad, y eso no ha sucedido todavía”.
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de octubre de 2013, 0:00 a. m..