Sur de la Florida

Cuestionan autenticidad de pintura de artista cubano donada por el coleccionista Jorge Pérez

La semana pasada, el urbanizador y coleccionista de arte de Miami Jorge Pérez recibía los elogios del mundo del arte internacional mientras el museo que lleva su nombre, el Museo de Arte Pérez (PAMM), abría a tiempo para la feria Art Basel Miami Beach.

Esta semana, Pérez fue el sujeto de una noticia que ningún coleccionista quiere oír: una obra atribuida al difunto pintor cubano Carlos Alfonzo que él y su esposa donaron a la Universidad Internacional de la Florida podría ser una falsificación.

En un comunicado emitido en respuesta a una indagación por parte de The Miami Herald, una portavoz de la universidad dijo que la pintura, un pequeño óleo sobre papel que muestra las características figuras abstractas de Alfonzo, fue sacado de una exposición en el Museo Frost de Arte de FIU por la directora del mismo, Carol Damian, luego de que expertos independientes pusieron en duda su autenticidad.

El Frost está investigando ahora el origen de la obra, dijo FIU.

“Este proceso incluye estudio e investigaciones sustanciales, y es uno que el Museo Frost de Arte está bien posicionado para asumir como parte de su misión como institución investigativa”, dijo la portavoz de la universidad Maydel Santana-Bravo. “Tengo entendido que este proceso podría usualmente tomar muchos meses para ser completado”.

En un comunicado, Pérez expresó sentirse “en shock total” ante la noticia, diciendo que él compró la obra en 1997 a una fuente de confianza, la antigua Casa de Subastas Sloan’s, la cual operaba en Maryland y Miami antes de ser vendida más tarde.

“Durante más de 16 años, esa pieza estuvo colgada en mi casa y fue vista por cientos de personas, muchas de las cuales conocían muy bien al artista. Nunca se cuestionó la autenticidad de la pieza, la cual no es una pieza muy importante ni muy costosa del artista”, dijo Pérez. “Yo he asegurado a la Universidad que, de no ser auténtica esa pieza, yo la reemplazaré por una obra de arte cubano de un valor parecido o por dinero en efectivo”.

Los expertos de arte afirman que incluso coleccionistas sofisticados como Pérez, quienes confían generalmente en certificados de autenticidad y asesores cuando compran obras de arte, pueden ser víctima de falsificadores hábiles. La falsificación de arte, un problema persistente en el mundo del arte, es un crimen.

Los museos de arte establecen sus propios estándares para la verificación de la autenticidad de las obras donadas, pero las instituciones de pequeño tamaño a menudo carecen de extensos recursos para aprobar las donaciones, especialmente las que provienen de fuentes confiables con documentación.

En este caso, dijo Santana-Bravo, el regalo de Pérez fue una “colección de estudio” a compartir con el Instituto de Investigaciones Cubanas de la universidad, y no es todavía parte de la colección permanente del museo. El regalo fue acompañado por una donación de $250,000 por parte de los Pérez para financiar la investigación de las obras, dijo.

Terry Riley, ex director del Museo de Arte de Miami y ex curador del Museo de Arte Moderno de Nueva York, dijo que el Frost parece haber manejado el asunto de manera apropiada.

“Esto es algo lamentable”, dijo. “Pero a veces son estas exposiciones las que ponen ante el público estos cuadros que han estado en colecciones privadas y comienzan una discusión acerca de las mismas. Esto podría llevar a la captura de alguien”.

Alfonzo, quien vino a Miami durante el éxodo del Mariel en 1980, ganó reconocimiento como un artista importante después de su muerte en 1991, a los 40 años. Su obra es coleccionada por muchos y se encuentra en el Museo Smithsonian de Arte Americano, el Whitney en Nueva York y varias instituciones de Miami, incluyendo el recién inaugurado PAMM.

La popularidad del arte de Alfonzo en los años que siguieron a su muerte, lo cual aumentó los precios de reventa de su obra, lo hizo además blanco de lucrativas falsificaciones. No obstante, algunos expertos opinan que la mayoría de las creaciones de Alfonzo durante su carrera de una década en el exilio están bien documentadas lo cual facilita identificar posibles falsificaciones.

Pérez, quien se ganó el derecho de poner su nombre al nuevo PAMM tras hacer una donación de dinero y arte valorada en $40 millones, entregó además 24 pinturas y obras sobre papel de artistas cubanos al Frost y al Instituto de Investigaciones Cubanas de FIU meses atrás. El museo usó los regalos de Pérez, valorados en $315,000, para dos exposiciones en otoño de este año.

La supuesta obra de Alfonzo estaba colgada en una exposición abierta en estos momentos en el Frost, “De Africa a las Américas”, la cual fue montada por Damian. FIU había valorado la obra sin título en $20,000 para el seguro.

Mientras estuvo expuesta, la obra atrajo algo de atención positiva. Un crítico del Miami Herald escribió en noviembre: “Sin título de Carlos Alfonzo es de escala modesta pero ostenta una explosiva cornucopia de símbolos giratorios, en una paleta de tonos enjoyados”. El Herald incluyó además una imagen de la obra en una galería de internet basada en el evento, y una muestra subalterna de otras obras donadas por Pérez.

Pero dudas sobre la autenticidad de la obra salieron a relucir justo antes de la semana de Art Basel.

Varias personas familiarizadas con la obra del artista cuestionaron la pintura, entre ellos César Trasobares, un artista de cierta reputación radicado en Miami que fue un amigo personal de Alfonzo y sirvió de asesor artístico de sus herederos. Trasobares, ex director del programa de arte público del Condado Miami-Dade, había además autenticado las obras de Alfonzo antes de que su legado fuera revocado legalmente por los herederos del artista.

La obra tiene fecha de 1981, un año en que Alfonzo, recién llegado al país, estaba trabajando en cualquier cosa para sobrevivir y “apenas produjo obra alguna”, dijo Trasobares. Lo que es más, dijo, el estilo de la pintura es “incompatible” con las pocas obras que Alfonzo produjo en esos años. Tampoco se pudo encontrar la pintura en las listas de la obra del artista, dijo.

Trasobares dijo que él fue quien planteó estos cuestionamientos a Damian. Ella hizo que se sacara la obra de la exposición el 4 de diciembre, dijo Santana-Bravo.

“Ella es una profesional y actuó apropiadamente”, dijo Trasobares.

Esta historia fue publicada originalmente el 11 de diciembre de 2013, 11:42 p. m..

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