La puerta abierta a los donantes de campaña, en Hialeah
José Daniel Saavedra, un obrero jubilado, y su esposa Adela acudieron en febrero a una sesión de la Junta de Planificación y Zonificación de Hialeah a pedirles a las autoridades municipales que evitaran que un edificio frente a su casa reabra sus puertas como un centro de cuidado de personas.
Saavedra se quejó ante los reiterados incidentes protagonizados en años previos por los internos del edificio del 1315 de la avenida 9 del sureste, varios de ellos personas con problemas mentales que tenían relaciones sexuales en las calles o invadían propiedades del barrio. Pero al proyecto ya se le dio luz verde y sólo aguarda una última votación de ratificación por parte del Concejo de Hialeah.
“Fui a quejarme a la Ciudad por algo que creo es justo: nuestra tranquilidad como vecinos”, dijo Saavedra. “Pero no me hicieron caso”.
Lo que Saavedra no sabía era que la nueva dueña del edificio es Yadelkis Cruz, titular de otros dos centros de cuidado de personas –uno de ellos en Hialeah–, y quien en noviembre contribuyó con $500 a la campaña de reelección del alcalde de Hialeah, Carlos Hernández.
Durante los últimos meses, la Ciudad de Hialeah se ha visto envuelta en quejas de vecinos que critican un aparente favoritismo con empresarios que contribuyeron con pequeñas o notables donaciones a la campaña del alcalde en las elecciones de noviembre del 2013.
Uno de los notables donantes de la campaña de Hernández es el grupo que lidera Alex Ruiz, ex funcionario municipal de Hialeah, que contribuyó con $31,500, y que el año pasado obtuvo el visto bueno para el cambio de uso de un terreno de cuatro acres ubicado en una zona industrial en el noroeste de la ciudad para desarrollar un complejo de apartamentos de renta.
El alcalde Hernández rechazó algún presunto favoritismo con los donantes de su campaña y aseguró que las aprobaciones de la Ciudad de Hialeah están basadas estrictamente en la calidad de los proyectos.
“Todo el mundo sabe que eso [el favoritismo] ocurría en Hialeah hace muchos años bajo la administración de Raúl Martínez”, dijo Hernández a El Nuevo Herald. “No importa que una persona dé o no dé a mi campaña, la aprobación de un proyecto está basado en sus méritos”.
Hernández dijo que en el caso del proyecto encabezado por Ruiz, este revitalizará una zona decaída. De acuerdo con Ruiz, desde octubre allí se está construyendo 108 apartamentos con estacionamientos y amplias áreas verdes para lo cual se invertirán más de $10 millones.
“Estamos orgullosos de este proyecto. Nosotros somos negociantes y efectivamente contribuimos a la campaña de Carlos [Hernández], pero no nos aprovechamos de eso”, dijo Ruiz. “Un ejemplo es que aquí podíamos hacer 32 apartamentos por acre, pero hicimos sólo 27. [...] El pedido de cambio de uso de tierra es un proceso regular y la verdad es que esta área de almacenes no tiene movimiento, y con la llegada de los apartamentos la zona cogerá más valor”.
De acuerdo con documentos públicos, en marzo del 2013 el grupo de Ruiz donó $16,500 a la campaña del alcalde. Un mes después hizo una segunda contribución de $15,000 a través del Comité de Acción Política (PAC) Citizens for Efficient Government, dirigido por Glenn Rice, un ex policía de Hialeah del círculo íntimo de Hernández.
Rice dijo esta semana a El Nuevo Herald que uno de los objetivos de ese PAC había sido la reelección de Hernández.
Otro caso es el Shoma Village, un complejo de tres edificios en la esquina de Hialeah Drive y la avenida 4 del este con un total de 350 apartamentos y 70,000 pies cuadrados de zona comercial. El proyecto le pertenece a la urbanizadora Shoma Homes, la cual donó $4,000 en octubre pasado al PAC de Rice.
Ante la insistente queja vecinal, la urbanizadora retiró el millonario proyecto a la espera de que el Concejo aprobara una enmienda legal que los exonerara de los requerimientos en cuanto al número de estacionamientos: la empresa proponía poco más de 800 cuando las normas municipales exigían al menos 1,100. La enmienda fue aprobada en febrero.
A unas ocho millas, en el oeste de Hialeah, se ubica un área comercial que le pertenece a José Orcasita, un médico que ha propuesto desarrollar un edificio de 10 pisos. En marzo del 2013, Orcasita donó $500 a la campaña del alcalde.
El proyecto de Orcasita contempla la inversión de unos $20 millones para construir 80 apartamentos de un máximo de dos dormitorios y para personas mayores de 55 años, dos pisos de unos 220 estacionamientos vehiculares, además de oficinas y consultorios.
“Ninguno de esos dos proyectos [el de Shoma y el de Orcasita] han llegado al Concejo”, dijo Hernández. “Como alcalde fuerte yo no voto en el Concejo, pero puedo vetar los proyectos”.
Tanto el proyecto de Orcasita como el caso del edificio para cuidado de personas en el sureste de Hialeah, son representados legalmente por Ceasar Mestre, concejal de Miami Lakes.
Hernández y Mestre mantienen un vínculo muy cercano. En noviembre del 2011, cuando Hernández juramentó como nuevo alcalde de Hialeah para culminar el período de Julio Robaina, visiblemente emocionado agradeció públicamente a dos personas: una de ellas era Mestre.
“Hay personas que Dios te pone en el camino que te enseñan muchas cosas. Algunos con amistad, otros creen en uno. Estas son personas que siempre han creído en mí, en las buenas y en las malas. [...]. Siempre han creído en Carlos cuando otros no creían”, dijo en aquel entonces Hernández.
Para Hernández, quien está detrás de todas esos señalamientos es el ex alcalde Raúl Martínez, quien dejó el gobierno municipal hace más de ocho años. Ambos formaban parte de un mismo núcleo político. Incluso Hernández apoyó públicamente a Martínez cuando postuló al Congreso en el 2008. Pero en el 2011, Martínez decidió competir contra Hernández en la carrera para la alcaldía de Hialeah, lo que resquebrajó la relación entre ambos a tal punto que se convirtieron en enemigos políticos.
Martínez prefirió no comentar sobre los señalamientos de Hernández en cuanto a supuestas irregularidades cometidas con urbanistas en procesos de zonificación durante más de dos décadas, mientras fue alcalde de Hialeah.
“Aparentemente él cree que todo el mundo es un delincuente [...] y que se hacen barbaridades como las que se hicieron en su administración”, dijo Hernández. “Nosotros todavía vivimos los problemas que él dejó como calles privadas donde no cabe el camión de basura o de bomberos pero fueron permitidas por favores a desarrolladores”.
Pero para Saavedra, el vecino que se queja del edificio de cuidado de personas en el sureste de Hialeah, más allá de los enfrentamientos entre políticos lo importante es que las autoridades escuchen los reclamos de la comunidad. Saavedra insiste en que se frene en su barrio la llegada de más establecimientos de cuidado de personas con problemas, cuando allí ya existen otros dos edificios dedicados a lo mismo y en la misma cuadra.
Dos reporteros de El Nuevo Herald acudieron el jueves a buscar a Yadelkis Cruz, la dueña del negocio, a uno de los centros de cuidado de personas que posee en Hialeah. Allí dijeron que le harían llegar la información para conocer su versión. Pero al cierre de esta edición no hubo respuesta.
“Ese edificio tiene espacio sólo para cinco estacionamientos y las normas le exigen mucho más, pero igual le van dar los permisos”, dijo Saavedra. “Lamentablemente nadie nos hace caso”.
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de marzo de 2014, 5:37 a. m. with the headline "La puerta abierta a los donantes de campaña, en Hialeah."