Ex policía testificaría en contra de agente de Sweetwater acusado de robo de identidad
El caso federal contra un agente de la Policía de Sweetwater dio un nuevo giro este mes cuando las autoridades arrestaron a un ex detective de South Miami por cargos de extorsión y fraude.
Richard Muñoz, quien fue miembro de ese departamento desde 1998 hasta su retiro el año pasado, se declaró culpable el 14 de marzo de un cargo de cometer extorsión aprovechando su posición como agente de policía en el 2012, y otro cargo de utilizar información falsa o dispositivos con la intención de cometer fraude en el 2011.
Los documentos federales del caso no detallan la manera en que los delitos de Muñoz están vinculados con las acusaciones contra el agente de Sweetwater William García, quien fue arrestado en agosto, acusado de robo de identidad y fraude con tarjetas de crédito. Sin embargo, fuentes con conocimiento del caso dijeron a el Nuevo Herald que Muñoz, de 45 años, será un testigo importante en contra de García.
Muñoz llegó a un acuerdo con los fiscales federales la semana pasada para recibir una sentencia reducida, y además forma parte de una lista de más de 50 testigos que podrían ser citados durante el juicio contra García que se inicia en abril.
Inicialmente Muñoz se había declarado inocente cuando fue arrestado el 10 de marzo. Ahora está en libertad tras pagar una fianza y su sentencia está pautada para mayo. Podría ser sentenciado a una pena mínima de 37 meses de prisión, o a hasta cinco años.
El Nuevo Herald no pudo contactar a Muñoz. Su abogado, Gustavo Lage, no respondió a una llamada ni a un mensaje de correo electrónico el martes.
El nuevo jefe de la Policía de South Miami, Rene Landa, dijo el miércoles que los delitos cometidos por Muñoz no reflejan la cultura del departamento.
“En el departamento no estábamos al tanto de esas actividades hasta ahora que salen a la luz”, dijo Landa. “Este agente trabajó como agregado para la DEA [Administración de la Lucha Antidroga] por un tiempo y hace casi un año que dejó el departamento”.
Al igual que García, Muñoz también se desempeñó como agente agregado a un equipo antinarcóticos de la DEA.
Según el acuerdo con los fiscales federales, Muñoz no fue acusado de dar información falsa en una declaración oficial a la DEA.
“Hubo una alegación de que el acusado mintió al asegurar que participó en un allanamiento para de manera fraudulenta cobrar horas extra”, dice el documento.
En la acusación original a Muñoz también se le culpaba de falsificar información en cuatro reportes de arresto, por lo que presuntamente cobró $1,000.
Mientras tanto García, quien fue suspendido por el Departamento de Policía de Sweetwater tras su arresto en agosto, ha mantenido que es inocente. De acuerdo con nuevos documentos federales presentados por sus abogados defensores, García alega que no es culpable de los delitos de los que se le acusa porque actuó en función de su cargo como agente del orden público. En varios de los casos él habría actuado bajo la orden de sus supervisores.
El FBI investigó a García desde el 2011.
En un caso específico, la defensa alega que “en el momento de los presuntos delitos, García era empleado como detective del Departamento de Policía de Sweetwater. Sus supervisores eran el sargento Allen St. Germaine y el teniente Eduardo Fuentes”.
St. Germaine y Fuentes forman parte de la lista de testigos presentada por los fiscales federales para el caso de García. También figura en la lista el agente de la DEA Anthony Angeli, a quien García identifica como su supervisor en el equipo de investigación antinarcóticos, de acuerdo con los documentos.
El caso de García se ha demorado tras la muerte en noviembre del abogado Richard Sharpstein. La firma de abogados Akerman, una de las más costosas del sur de Florida, ahora se encarga del caso.
Durante una reunión de la Comisión de Sweetwater a principios de marzo, García envió una petición a través de un representante para que la Ciudad se encargara de cubrir sus gastos de abogados, justificando que actuaba bajo su cargo de policía cuando cometió las acciones por las que ahora es acusado.
Los comisionados rechazaron la petición. El abogado municipal, Ralph Ventura, aseguró entonces que puede defender la decisión de los comisionados, en caso de que García la retara en corte.
“Si él queda libre de todos los cargos, que honestamente es mi deseo personal, podría retar la decisión de los comisionados”, dijo Ventura. “Pero estoy seguro de que si nos lleva a la corte, tendríamos las de ganar”.
En agosto agentes del FBI arrestaron a García bajo acusaciones de utilizar tarjetas de crédito falsas en establecimientos en el sur de Florida y de robar números de tarjetas de crédito de otras personas, incluyendo la de un sospechoso al que él había arrestado. García habría trabajado en complicidad con un informante, identificado como L.C. en los documentos federales, que luego aceptó cooperar con el FBI y de manera encubierta implicar al detective.
En enero otra persona fue arrestada en conexión con el caso, acusado de participar en la conspiración con García y L.C. Assnay Fernández, se declaró culpable en febrero de producir, utilizar y traficar con tarjetas de crédito falsas, tras llegar a un acuerdo con los fiscales federales. Fernández también figura en la lista de testigos del caso contra el detective.
El arresto de García fue el segundo en una cadena de escándalos que sacudieron a Sweetwater durante el 2013. Unas semanas antes, el entonces alcalde Manuel “Manny” Maroño fue arrestado por el FBI tras ser acusado de aceptar sobornos a cambio de hacer favores utilizando su posición de funcionario público. Maroño se declaró culpable y ahora cumple una condena de 40 meses en una cárcel federal.
El escándalo salpicó también a otros dos detectives del departamento —Octavio Oliu y Reny García— quienes permanecen suspendidos con sueldo desde septiembre, mientras autoridades federales conducen una investigación sobre ese cuerpo policial. También fue suspendido el policía auxiliar Richard Brenner, quien fue reincorporado a sus funciones y luego despedido, a finales del año pasado.
Ademas, como parte de la investigación las autoridades están revisando las actividades presuntamente ilícitas de una compañía de grúas vinculada a Maroño, y el Departamento de Policía.
Decenas de personas entrevistadas por el Nuevo Herald alegan que agentes de Sweetwater los arrestaron, en algunos casos sin justificación, para que Southland the Towing Company remolcara sus vehículos, que muchas veces no pudieron recuperar. También dicen que agentes de la policía allanaban sus viviendas y confiscaban artículos aunque no estuvieran relacionados con los delitos de los que se les acusaba. Varios de los casos documentados por el Nuevo Herald y CBS4 involucraron a William García, Reny García, Brenner y Oliu. Nadie ha sido acusado en el caso.
Southland estuvo operando en South Miami hasta noviembre, cuando la Ciudad decidió suspender el acuerdo con la compañía.
El alcalde de South Miami, Philip Stoddard, afirmó a el Nuevo Herald en noviembre que un agente del FBI se había comunicado con él para indagar sobre la compañía de grúas. Landa, el jefe de la Policía, dijo el miércoles que el departamento no está bajo alguna investigación.
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de marzo de 2014, 5:12 a. m. with the headline "Ex policía testificaría en contra de agente de Sweetwater acusado de robo de identidad."