Sur de la Florida

La fiesta del Mundial Brasil 2014 comienza en Miami

Un anticipo de la fiesta mundialista vivieron unas 40,000 personas el sábado en el Sun Life Stadium en Miami Gardens, cuando las selecciones de Inglaterra y Honduras pusieron punto final a su preparación para Brasil 2014.

Si bien predominaban las camisetas de los Tres Leones y los Catrachos, también se distinguían aficionados con las franelas de Brasil, Italia, Chile, Estados Unidos, Argentina, Colombia y Ecuador, que participarán en la Copa que se iniciará en Sao Paulo el próximo jueves.

En los últimos años, Miami se ha convertido en un punto de referencia para el fútbol. Durante el verano ha sido sede para torneos amistosos que incluyen escuadras profesionales como Chelsea, Real Madrid, Juventus y Barcelona; la ex estrella del fútbol inglés David Beckham escogió esta ciudad como sede para su equipo de fútbol del MLS de EEUU; y miles de pasajeros con destino a Brasil tienen que pasar por su aeropuerto. El hecho de que tres selecciones mundialistas (Ecuador, Inglaterra y Honduras) pasaron por Miami sigue elevando el estatus de la ciudad.

En los alrededores del Sun Life Stadium se vivió con mucha emoción los momentos previos al partido.

Pese a que el juego fue interrumpido durante 30 minutos por amenaza de rayos, las vibraciones y el entusiasmo se mantuvieron siempre en alto.

Los ingleses habían improvisado una barra y habían colgado las banderas de algunos de sus clubes como el Birmingham City FC y The Bantams AFC, y cantaban y tomaban cerveza a granel.

“Lindo ambiente”, comentó Miguel Curtis, quien combinó una visita familiar con el partido de Inglaterra para viajar a Miami. “Aquí se vive el fútbol a la manera latina e imagino que la atmósfera en Brasil 2014 será parecida a lo que estamos viviendo aquí”.

En la tienda de los Dolphins se había habilitado un espacio grande donde se ofrecía la indumentaria de Inglaterra y Honduras. Decenas de hinchas abarrotaban el negocio y se llevaban las camisetas y bufandas con los símbolos de los centroamericanos por $25 y de los europeos por $30.

“Así se debe vivir la fiesta del fútbol”, afirmó Jeannette de Sandoval, quien viajó expresamente desde Tegucigalpa con su esposo para ver a Honduras en acción. “Los hinchas disfrutan de una manera sana, sin peleas ni violencia. Dios quiera que así sea el Mundial”.

Realmente el ambiente era alegre, intenso y sano. Confraternizaban todas las camisetas. Los hondureños hacían selfies con los ingleses y lo importante era tener un recuerdo de una tarde inolvidable en Miami.

Edmundo Quinteros y Daniel Jovel llegaron desde Long Beach, California, y manifestaron que el martes se embarcarán con Honduras rumbo a Brasil.

“Hemos juntado desde hace casi un año para ir a Brasil y tenemos cerca de $25,000, ojalá nos alcance”, afirmó Jovel. “Aquí empezamos a vivir el Mundial: hay chicas bonitas, cerveza y fútbol. ¿Qué más se puede pedir?”.

Mientras, Paulo Santana lucía orgulloso la camiseta auriverde de Brasil.

“Vengo desde Fort Lauderdale y lo primera que puedo decir es que estamos en clima de Mundial”, dijo Santana. “La diferencia es que en Miami es más barato, pero de todos modos vamos por la sexta [en alusión al objetivo del pentacampeón brasileño]”.

Miguel Russo vestía la franela de Estados Unidos y lo acompañaba su hija.

“Llegamos desde Cooper City y soy fanático de la selección de las barras y las estrellas”, aseguró Russo. “Estoy en Miami porque me parece increíble la forma cómo se vive el fútbol en este lugar, con un ambiente muy latino, muy nuestro”.

Con la Roja de Chile, Carlos (no quiso dar su apellido) se sumaba indistintamente a los grupos de ingleses y hondureños. Solo quería sacarle el máximo provecho a la fiesta.

“Nací en Miami, pero estoy rodeado por todos mis familiares que son chilenos y que se han radicado en el sur de la Florida”, enfatizó. “Vine al estadio porque el partido tiene sabor a Mundial. Respecto a Chile en la Copa, solo puedo decir que ganaremos”.

Melizabeth Medina lucía la divisa de Honduras y con su teléfono trataba de captar todas las imágenes significativas en los alrededores del Sun Life Stadium: un hincha catracho con una peluca azul, el color de su equipo, los ingleses agitando la bandera con la cruz y muchachos regando cerveza sobre sus compañeros.

“Soy seguidora de Roger Espinoza [jugador hondureño]”, dijo. “Cómo me gustaría seguir a la H en el Mundial, pero esta vez no se puede”.

Esta historia fue publicada originalmente el 8 de junio de 2014, 0:00 a. m. with the headline "La fiesta del Mundial Brasil 2014 comienza en Miami."

Artículos relacionados el Nuevo Herald
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA