Sur de la Florida

Bailarines cubanos desertores actuarán pronto en Miami

Al menos seis bailarines del Ballet Nacional de Cuba (BNC) abandonaron la compañía durante su más reciente presentación en Puerto Rico. Mónica Gómez, Ignacio Galíndez y Raisel Cruz llegaron el sábado a Miami mientras que Jorge Oscar Sánchez, Ariel Soto y Lisset Santander lo hicieron en horas de la noche del lunes.

Pedro Pablo Peña, director del Ballet Clásico Cubano de Miami, anunció que los recién llegados se presentarán el próximo 15 de junio en el Miami Dade County Auditorium como parte de una gala dedicada al ballet ruso, con la primera bailarina del Ballet de San Francisco, la también cubana Lorena Feijoó.

Aunque la información sobre otros dos bailarines que no regresaron a Cuba no ha podido ser confirmada, se trataría de Yinet Fernández y Yaíma Méndez, según publicó el blog Chiringa de Cuba, que en el pasado ha informado de primera mano sobre temas como el fraude en las pruebas de ingreso a la universidad en la isla.

En la página del BNC, aparecen Cruz, Gómez, Fernández y Méndez como miembros del cuerpo de baile y Galíndez como “corifeo”.

Desde el Ballet Clásico Cubano y anteriormente desde el Ballet Hispano de Miami, Peña se ha dedicado a ayudar y promover a los bailarines cubanos que “desertan”.

Las leyes migratorias cubanas todavía consideran “desertores” a quienes abandonan delegaciones o contratos de trabajo oficiales y pueden ser penalizados con 8 años sin poder regresar al país.

Sin embargo, otros bailarines han logrado abandonar la isla a través de trámites personales y luego establecerse en otros países, aunque muchos no pueden volver a bailar en escenarios cubanos por largos años.

En el pasado, otras primeras figuras como Viengsay Valdés, han sido autorizadas a bailar en galas y festivales con compañías extranjeras sin perder su membresía en el BNC, fundada por Alicia Alonso en 1948. Magaly Suaréz, quien fue profesora de esa compañía y también enseña en Estados Unidos, dice no entender “por qué algunos bailarines pueden hacer esto y otros no”.

El éxodo de bailarines del Ballet Nacional de Cuba no es nada nuevo. Desde las primeras giras que realizó la compañía al comienzo de la revolución se han producido deserciones en varios países del mundo. Pero la llegada cada vez más frecuente de bailarines a Estados Unidos y otros países ilustra las limitaciones que ofrece la isla para el desarrollo profesional de los jóvenes, aspecto que han señalado muchos académicos.

Según el economista Carmelo Mesa Lago, Cuba tiene una de las fuerzas de trabajo más calificadas en América Latina pero debido a los bajos salarios, buena parte de esa fuerza laboral está subempleada —desplazada hacia oficios más lucrativos que no exigen entrenamiento, como choferes o camareros en el sector turístico o privado— o emigra.

Para Peña las causas del éxodo son principalmente profesionales, pues “los muchachos jóvenes lo único que hacen es bailar y no tienen mucha participación política; lo que quieren es desarrollar su carrera. Además en el caso de los bailarines, como los deportistas, tienen carreras muy cortas, especialmente los hombres. Las compañías presionan para tener bailarines jóvenes que puedan cumplir con los calendarios y por eso cada día llegan siendo más jóvenes”.

Por otro lado, los bailarines cubanos se han quejado también de la rigidez y la falta de experimentación en las puestas en escena de la compañía cubana, reacia a incorporar tendencias o autores más contemporáneos.

A su llegada este sábado a Miami, Raisel Cruz, de 25 años, se refirió a la situación de los bailarines jóvenes dentro del BNC como “precaria y frustrante” por las escasas posibilidades de convertirse en primeras figuras dentro de la compañía, a menos que tenga “amistad muy directa con algunos profesores”.

Las condiciones financieras del BNC también son difíciles. En el 2009, el Royal Ballet se presentó por primera vez en la Habana y homenajeó a Alonso. Pero los bailarines del Royal se quejaron al periódico The Guardian del calor, los insectos y las malas condiciones en el Gran Teatro de La Habana.

En el 2003 el cineasta cubano Fernando Pérez incluyó en su película documental Suite Habana al ahora bailarín principal Ernesto Díaz, quien alternaba las funciones y los ensayos con las vicisitudes asociadas a la reparación de su casa.

En esas circunstancias, el éxito alcanzado fuera de Cuba por los bailarines entrenados en el BNC es un incentivo muy fuerte. Las caras más conocidas son las de grandes estrellas como Carlos Acosta, José Carreño, Rolando Sarabia y las hermanas Feijoó, Lorna y Lorena, entre muchos otros.

Pero no sólo los bailarines con larga trayectoria logran insertarse en lo que es un campo muy competitivo.

El año pasado llegaron siete jóvenes bailarines a Miami y todos encontraron empleo en menos de seis meses, una historia que llamó la atención del New York Times. Randy Crespo y Arianni Martin se unieron al Ballet Arizona ese mismo año. Edward González fue rápidamente contratado por el Ballet de Sarasota en la Florida; Annie Ruiz Díaz y Luis Víctor Santana están con el Ballet de San Juan, Alejandro Méndez en Phoenix, y Josué Justiz, en la cantera del Washington Ballet.

“No es tan difícil porque tienen el nivel. A los directores de las compañías se les envía el resumé de ellos y como muchos llegan sin videos ni nada que mostrar, el hecho de que puedan bailar en Miami cuando llegan, les da credibilidad”, explicó Peña.

En el 2007, tres multipremiados bailarines, Hayna Gutiérrez, Taras Dimitro y Miguel Angel Blanco llegaron a Estados Unidos tras cruzar la frontera por Canadá. Taras Dimitro, hijo de Magaly Suárez, fue contratado como bailarín principal del Ballet de San Francisco al año siguiente. Blanco, quien actualmente baila con la compañía The Joffrey Ballet con sede en Chicago, acaba de firmar un contrato con el Ballet de Washington.

A su llegada a Estados Unidos en el 2007, Blanco resumía así la situación: “El artista no puede tener fronteras, hay que bailar con libertad y llegar a nuevos estilos, otras cosas con otros airesSomos jóvenes, es nuestra oportunidad. En Cuba hay un estancamiento, un tiempo detenido. ¿Para cuándo lo íbamos a dejar?”.

Esta historia fue publicada originalmente el 10 de junio de 2014, 5:11 a. m. with the headline "Bailarines cubanos desertores actuarán pronto en Miami."

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