Pizzi libre bajo fianza hasta el día del juicio
Una jueza federal estuvo a punto de enviar a la cárcel al suspendido alcalde de Miami Lakes, Michael Pizzi, después de encontrar que violó los términos de su fianza y le mintió sobre ello a un agente de libertad condicional.
Pero la jueza de distrito federal Marcia Cooke permitió en su lugar que Pizzi permaneciera libre bajo fianza a menos de un mes de su juicio por cargos de corrupción, por aceptar sobornos a cambio de favores políticos.
“Si sigue así, estará en la calle de enfrente”, dijo Cooke a Pizzi, al referirse al cercano Centro Federal de Detención de Miami. “Estará en la cárcel”.
Cooke reprendió a Pizzi por enviar en abril dos correos electrónicos a sus partidarios que también se recibieron por potenciales testigos del gobierno a los que el ex alcalde tenía prohibido contactar. Entre los recipientes: el administrador de la ciudad Miami, Alex Rey, cuyo trabajo se describió como “corrupto” en los correos electrónicos no firmados por Pizzi. Ellos se referían a una decisión de la Comisión de Etica del Condado Miami-Dade que encontró que el ex director de obras públicas de la ciudd violó una ley de conflicto de intereses.
El agente de libertad condicional de Pizzi, quien ya había advertido al ex alcalde por enviar anteriormente, en este año, correos electrónicos a testigos que no debían contactarse, dijo a los fiscales federales que Pizzi mintió cuando se le preguntó si cometió de nuevo en abril la misma violación de las condiciones de fianza. Como resultado, la fiscalía federal le pidió a la jueza revocar la fianza de $100,000 de Pizzi y detenerlo antes de su juicio del 8 de julio.
“Le hago una advertencia en este momento”, dijo Cooke a Pizzi, que estaba conmocionado emocionalmente por la posibilidad que lo enviaran a la cárcel.”No más. No correos electrónicos. Tiene que dejar descansar sus críticas”.
Pizzi, un dos veces electo alcalde de Miami Lakes que se describe a sí mismo como un antiguo “crítico” y “denunciante interno”, dijo que no podía evitarlo, porque él es “la persona que le dice al emperador que no tiene ropas puestas”.
“Creo que va a tener que dejar desnudo al emperador sin ayudarlo”, dijo Cooke a Pizzi.
“Puedo haber tenido algunos errores estúpidos. No sucederá de nuevo”, dijo Pizzi, quien se disculpó mientras estaba de pie al lado de su abogado defensor, Ed Shohat. “He ido de ser un alcalde ... a vivir la vida de un ermitaño”.
Los fiscales federales Jared Dwyer y Robert Senior buscaban revocar la fianza de Pizzi después de saber que mintió sobre su papel detrás del escenario en el que hizo que una asistente de relaciones públicas enviara correos electrónicos bajo el falso nombre de “Jacqueline Díaz”.
“El usó una dirección falsa de correo electrónico para enviar uno sobre Alex Rey, y cuando se le preguntó sobre ello, mintió a libertad condicional”, dijo Dwyer a la jueza. “Se le debe reeinviar” a la cárcel.
Dwyer resumió las violaciones de Pizzi a la jueza, al explicar cómo agentes del FBI siguieron a la asistente de relaciones públicas de Pizzi, Jessica Fernández, quien admitió haber colaborado con el ex alcalde al enviar los correos electrónicos. Agregó que Pizzi no cometió “errores estúpidos”, sino que trató deliberadamente de intimidar con “acusaciones falsas” a testigos potenciales como el administrador de la ciudad de Miami Lakes.
Cooke estuvo de acuerdo con el argumento del fiscal, al destacar incluso que Pizzi, de 51 años, es un abogado y un ex agente federal de libertad condicional. Pero ella decidió darle el beneficio de la duda mientras Pizzi prepara su defensa para un juicio.
Pizzi enfrenta cargos de fraude que provienen de aceptar sobornos por $6,750 de agentes encubiertos del FBI, así como de un cabildero que trabajaba para los federales, antes del arresto en agosto pasado del político de Miami Lakes.
Pizzi está acusado de aceptar los sobornos a cambio de apoyar solicitudes falsas de donaciones federales en Miami Lakes y Medley, donde trabajaba como el abogado de la ciudad. El negó todos los cargos.
Durante la audiencia del miércoles, la jueza sugirió que ella podría hacerle un favor a Pizzi si lo ponía en la cárcel antes de su juicio para que pudiera “evitar cortarse con su propio cuchillo”.
“Estoy muy cerca de emplear la supervisión electrónica y el toque de queda” como condiciones especiales para su fianza, le dijo Cooke a Pizzi. Pero ella no lo hizo, al sólo insistir en que no enviara más correos electrónicos”.
Pizzi dijo: “Le prometo que no habrá más problemas”.
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de junio de 2014, 5:10 a. m..