Giménez usará dinero de los impuestos para las bibliotecas
El alcalde del Condado Miami-Dade Carlos Giménez afirmó el martes que planea desviar fondos fiscales de los servicios básicos del Condado para aliviar — pero no eliminar — un déficit de presupuesto que se avecina para el sistema de bibliotecas.
Según el plan, Giménez propondría un pequeño recorte a los impuestos a la propiedad que financian las carreteras, la seguridad pública y otros servicios generales, acompañándolo de un aumento en el impuesto especial a la propiedad para las bibliotecas. El desvío de unos $12 millones en un presupuesto operativo de $5,000 millones se diseñaría como una pérdida de ingresos, ya que la mayoría de los propietarios de vivienda pagarían en general la misma tasa de impuesto a pesar del cambio en cómo se gastan esos fondos.
La estrategia de Giménez busca cumplir su promesa de no aumentar impuestos al mismo tiempo que previene una caída del 40 por ciento de los fondos disponibles para las bibliotecas en el año fiscal que comienza el 1 de octubre. Pero parece poco probable que la estrategia aplaque a sus críticos en el cada vez más candente debate sobre el presupuesto.
“Estamos tratando de equilibrar las cosas”, dijo Giménez el martes. El confirmó la posibilidad de un cambio interno de la tasa de impuestos para evitar reducciones en los horarios de las bibliotecas, pero dijo que de todos modos el plan incluirá cesantías.
“Estamos tratando de asegurar que todas las bibliotecas se mantengan abiertas el mismo número de horas”, dijo. “Eso no significa que no habrá recortes considerables en el número de empleados que trabajan en las bibliotecas”.
Fuentes cercanas al alcalde afirmaron que administradores de las bibliotecas están preparando un presupuesto de unos $45 millones, menor que el actual de $50 millones y significamente por debajo de los $64 millones que según los defensores de las bibliotecas se necesitan para revertir varios años de recortes de gastos y de cesantías. Al desviar ingresos al sistema de bibliotecas, Giménez se arriesga además a exacerbar un déficit presupuestario que ha hecho que su administración considere eliminar más de 400 empleos en la policía.
“Esto parece un juego”, dijo la comisionada Sally Heyman, cuyo distrito abarca Aventura y otras áreas costeras. “Si vamos a estar cambiando fondos de un lado para otro, eso me preocupa”.
Incluso con el aumento interno del impuesto considerado por Giménez, las bibliotecas seguirían enfrentando recortes. El plan más reciente propone eliminar unos 90 empleos a tiempo completo en las bibliotecas y añadir 60 empleados a tiempo parcial, según una fuente en el Condado familiarizada con las deliberaciones internas sobre el presupuesto. El departamento tiene más de 50 empleos a tiempo completo vacantes en este momento, pero no bastan para evitar cesantías, dijo la fuente.
Con la tasa de impuesto para las bibliotecas propuesta por Gimenez, los administradores no recomendarían la reducción de horas que se propuso originalmente en los primeros esbozos de presupuesto para el 2015 que no incluyeron ningún aumento en el impuesto para las bibliotecas, dijeron varias fuentes.
El cambio propuesto en la tasa de impuestos es el método más reciente propuesto por Giménez para mitigar los recortes de servicios en las 49 sucursales de bibliotecas de Miami-Dade.
Gracias en parte a un recorte de impuestos en el 2011 que Giménez propugnó durante su primer año en el cargo, el impuesto para las bibliotecas de Miami-Dade genera unos $30 millones al año, muy por debajo del presupuesto actual de $50 millones del sistema de bibliotecas. Fondos de reserva han cubierto el déficit en los últimos años, pero se pronostica que los mismos se habrán agotado para el otoño.
El año pasado, Giménez propuso por un breve intervalo subir el impuesto para las bibliotecas antes de renunciar a la idea, alegando una oposición inesperada. Para resolver el déficit, el alcalde presentó entonces planes de cerrar sucursales y recortar los horarios, pero los comisionados votaron a favor de recurrir a las reservas para mantener los servicios y la nómina. A principios del presente año, Giménez propuso pedir a los votantes que aprobaran impuestos más altos para las bibliotecas y otros servicios recreativos este verano en un referéndum no vinculante, pero luego abandonó la idea al encontrar escaso apoyo entre los comisionados.
Una reciente encuesta hecha por el Miami Herald mostró que los votantes se oponen a subir los impuestos a la propiedad para ayudar a las bibliotecas, en la que los entrevistados rechazaron un aumento hipotético por un 56-41 por ciento.
Defensores de las bibliotecas quieren un impuesto para las bibliotecas lo bastante alto como para respaldar un presupuesto de $64 millones, y tienen la esperanza de que los comisionados lo adopten incluso después de que Giménez propuso uno más bajo.
“Esta comisión tiehne que asumir las riendas del presupuesto y mostrar iniciativa. Dios sabe que él no está mostrando ninguna”, dijo la alcaldesa de Pinecrest Cindy Lerner, líder de una coalición en busca de más fondos para las bibliotecas. “El está limitando a todo el mundo a una restricción ideológica que no tiene el menor sentido”.
Mientras estudia la posibilidad de un cambio interno en el impuesto, Giménez tiene varias opciones que podrían determinar qué servicios condales serían los más vulnerables.
Una reducción del impuesto a la propiedad a nivel de condado reduciría los fondos disponibles para la policía y otros servicios básicos, mientras que ajustar el impuesto especial de incendios del COndado sólo impactaría los servicios de rescate que Miami-Dade brinda a áreas sin servicios municipales de bomberos y ambulancias. En base a recortes preliminares y pronósticos del valor de la propiedad, el equipo financiero de Gimenez afirma que Miami-Dade enfrenta en estos momentos un déficit de ingresos de $90 millones para el presupuesto del año próximo.
El ajuste que se propone al impuesto podría además beneficiar a residentes de Hialeah, Miami Shores y otros municipios no cubiertos por el distrito fiscal del impuesto para las bibliotecas del Condado. Ellos podrían ver disminuir su impuesto condal a la propiedad sin el correspondiente aumento del impuesto para las bibliotecas, ya que ellos no lo pagan.
El impuesto actual para las bibliotecas representa $17 por cada $100,000 de valor de tasación de una propiedad. Un presupuesto de $64 millones aumentaría ese impuesto a unos $33 por cada $100,000 de valor de tasación, según los estimados más recientes del tasador condal. El plan de Giménez representaría unos $23 en impuestos para las bibliotecas por cada $100,000 de valor de tasación.
Xavier Suárez, el primer comisionado condal en respaldar un presupuesto de $64 millones para las bibliotecas este año, dijo que está en contra tanto del pequeño aumento al impuesto a las bibliotecas que quiere Giménez como del ajuste del impuesto que el alcalde propone para compensar el aumento.
“Me preocupan los recortes a nivel de condado que esto traería consigo”, dijo Suárez, cuyo distrito incluye Coconut Grove y South Miami. En cuanto a un presupuesto de biblioteca por debajo de $64 millones, “eso no es aceptable para mí. Yo lo quiero todo”.
Esta historia fue publicada originalmente el 25 de junio de 2014, 5:09 a. m..