Sur de la Florida

Siete meses de prisión para hombre clave en pesquisa contra el congresista David Rivera

Justin Lamar Sternad, el improbable candidato al Congreso que es testigo principal en la pesquisa federal en contra del ex representante republicano David Rivera, fue sentenciado a siete meses en prisión por violaciones de campaña, el jueves en una corte federal de Miami. Sternad se había declarado culpable hace más de un año.

Sternad ha estado suministrándole información de primera mano a los agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI) sobre su papel como candidato “falso” en las primarias demócratas del 2012 que ganó el enemigo de Rivera, Joe García.

Sternad le dijo a la Fiscalía y al FBI que su administradora de campaña durante esas elecciones, Ana Alliegro —confidente de Rivera— ayudó a que se le entregaran contribuciones ilegales de campaña. Después Alliegro huyó a Nicaragua, donde fue arrestada a principios de este año. Está detenida en espera de juicio a finales del verano o inicios del otoño.

La investigación sobre las elecciones federales tiene todos los elementos de una telenovela: Sternad no tenía ninguna experiencia política antes de haber sido reclutado por Alliegro para aspirar al Congreso en las primarias demócrata, y con cinco hijos, trabajaba por la noche en un hotel de Miami Beach.

Alliegro, su administradora de campaña, que solía describirse a sí misma “como una chica mala republicana”, escapó hacia Centroamérica para evitar enfrentarse a los agentes del FBI y a los fiscales que querían que hablara sobre su amigo, Rivera. Aunque fue arrestada en marzo, todavía está por verse si servirá de alguna ayuda para condenar a Rivera.

Por su parte, Rivera, sospechoso de ser el cerebro que organizó la falsa candidatura de Sternad, perdió su escaño en el Congreso ante García. Sin embargo, a principios del presente año, aun siendo investigado, Rivera anunció que buscaría recuperar su cargo en las elecciones del 2014.

El abogado defensor de Sternad, Enrique “Rick” Yabor, dijo que esperaba que la sentencia de Sternad se pospusiera otra vez. En documentos que presentó en la corte, Yabor dijo que la demora permitiría que un juez federal valore la “crucial ayuda” de Sternad en la pesquisa, y tome en consideración su papel como testigo en el caso de Alliegro, quien se cree llegará a un acuerdo con la Fiscalía o irá a juicio.

Esta semana, la nueva jueza federal asignada al caso, Cecilia Altonaga, rechazó la petición de Sternad sin dar ninguna explicación. La juez Altonaga, sin embargo, dijo que permitiría que Sternad se entregue en una fecha futura.

En marzo de 2013, Sternad no tuvo mucho que decir ante el tribunal cuando se declaró culpable de aceptar contribuciones ilegales de campaña, así como de conspiración y hacer una declaración falsa.

“Algunas personas se aprovecharon de mí y me usaron”, dijo Sternad en una declaración, escrita a puño y letra en un cuadernito amarillo y que se encargó de leer su abogado defensor afuera de la corte federal.

“Esto no es una excusa, no quiero que se interprete como una excusa”, dijo Sternad.

“Me gustaría ahora pedir perdón públicamente a Dios, a mi país, mi esposa, mis hijos, mi familia y mis amigos”.

El FBI inició su investigación en noviembre de 2012 después que vendedores de campaña le dijeron al Miami Herald y al Nuevo Herald que Alliegro y Rivera ayudaron a enviar decenas de miles de dólares en dinero efectivo y cheques que no se reportaron para la campaña demócrata de Sternad que buscaba un escaño en el Distrito 26, el cual abarca de Kendall a Key West.

Sternad, novato en la política y un desconocido que nunca había aspirado a un cargo público, no tenía la experiencia necesaria para llevar a cabo un trabajo de campaña tan sofisticado.

Los informes de campaña de Sternad indicaron que no recibió ningún dinero para financiar su campaña. Tampoco sus declaraciones financieras indicaron que contara con los fondos suficientes para pagar los gastos de la campaña.

Pero no sólo las finanzas de campaña de Sternad resultaban sospechosas, sino también su administradora de campaña.

Como amiga íntima de Rivera, Alliegro estaba trabajando de forma ostensible en contra de su propio amigo al representar a Sternad, quien hubiera enfrentado al congresista de haber ganado en las primarias demócratas del 14 de agosto de 2012 frente a García y a otros candidatos más.

Sternad perdió las primarias ante García, quien terminó derrotando a Rivera en las elecciones generales del 6 de noviembre.

Sin embargo, para entonces ya el daño a Sternad estaba hecho, que tenía una familia que mantener y una casa modesta en Cutler Bay.

Al principio, Sternad dijo que quería aspirar al Congreso para lograr una diferencia. Encontró lo difícil que era ese objetivo siendo un desconocido.

Sternad se quejó ante el Miami Herald que no se le había dado suficiente cobertura. Y tuvo dificultad para obtener las firmas que se necesitaban para calificar para la boleta.

Y entonces, poco antes que terminara la fecha de cierre para calificar, los conspiradores depositaron $10,500 en las cuentas de banco de Sternad, según indican los documentos federales del caso.

El dinero le permitió a Sternad pagar la cuota para calificar que exige el estado en vez de recoger las firmas para calificar mediante una petición.

Poco después, el dinero le llovió a Sternad y casi nada fue reportado.

El abogado de Sternad mantiene que su cliente tal vez cometió un error, pero fue mal asesorado y en la actualidad está tratando de hacer enmiendas al aceptar su responsabilidad, cooperando con la Fiscalía y diciendo la verdad.

¿Testificará Sternad en contra de Rivera?

“Eso le corresponde decidirlo el Departamento de Justicia”, dijo Yabor después de la declaración de su cliente. “Si Justicia considera que es parte de su cooperación, entonces lo hará. Espero que salga libre el día de la sentencia”.

Esta historia fue publicada originalmente el 10 de julio de 2014, 11:33 a. m..

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