Sur de la Florida

Revelan obsesión de joven asesino de Florida por ex novia

La obsesión de Pedro Bravo por su ex novia se manifestó en macabros dibujos y una prosa triste que llenaron página tras página de su cuaderno de dibujo.

“Yo quiero que ella vuelva conmigo. Daría cualquier cosa. Ojalá, ojalá, ojalá”.

“Quiero renunciar a todo para volver con ella”.

“Me siento como si alguien me hubiera acuchillado en el pecho”, escribió Bravo en una carta adornada con una calavera y dos tibias cruzadas que chorreaban sangre. “Dos opciones. Desangrarme y morir, la salida fácil, o cubrir la herida, coserla y salir a reconquistarla”.

La persona que leyó en voz alta las citas del cuaderno de dibujo el miércoles fue la estudiante de la Universidad de la Florida Erika Friman, quien completó su testimonio con un atormentado retrato de su ex novio.

La fiscalía afirmó que Bravo trató inútilmente de reconquistarla mudándose de Miami a Gainesville para estar cerca de ella. Entonces, en un plan de asesinato cuidadosamente trazado, afirman que él estranguló a su viejo amigo y el nuevo novio de ella, el condiscípulo de ella en UF Christian Aguilar.

Bravo, de 20 años, está siendo juzgado en el condado Alachua, acusado de asesinar a Aguilar, quien había estado saliendo con Friman cuando los dos comenzaron los estudios en el recinto de UF en el otoño del 2012. Los tres habían sido amigos en la escuela Doral Academy Preparatory en el sur de la Florida.

Friman subió al banquillo el miércoles para dar su largo y emotivo testimonio, durante el cual se le salieron las lágrimas al pedírsele que identificara el contenido de la mochila y la billetera de su novio asesinado.

Aguilar, de 18 años, también estudiante de primer año, desapareció en septiembre del 2012, provocando semanas de búsquedas en los bosques alrededor de Gainesville, vigilias públicas y titulares en todo el estado. Veintidós días después de la desaparición de Aguilar, sus restos fueron descubiertos en una tumba poco profunda a unas 60 millas del recinto escolar. El había sido atado con cinta de empacar y estrangulado.

El abogado defensor de Bravo dice que él admite haber golpeado a Aguilar y haberlo abandonado en el bosque, pero niega haberlo matado.

Gran parte del testimonio de Friman se propuso mostrar la obsesión de Bravo por ella. Ella testificó que Bravo, durante su relación en la secundaria, se había vuelto cada vez más posesivo e inseguro.

Ella acabó rompiendo con él justo antes de irse a estudiar a UF en Gainesville. El la bombardeó con mensajes y llamadas, a muy pocos de los cuales ella respondió.

Friman dijo a los jurados que ella se había asombrado al enterarse de que Bravo se había mudado a Gainesville y había matriculado en Santa Fe College, todo con la esperanza de reconquistarla. Al mismo tiempo, ella había restablecido su contacto con Aguilar en el recinto, comenzando una relación romántica.

Ella se negó a aceptar los intentos de Bravo de reconquistarla. Pero admitió que había empezado a contactarlo cuando él empezó a decir a sus amigos que estaba teniendo impulsos suicidas. Durante una conversación cara a cara, Bravo la enfrentó diciéndole que se rumoraba que ella estaba saliendo con Aguilar. Ella lo negó.

“Yo le mentí. No creí que él estuviera preparado para escuchar eso”, dijo ella a los jurados. “El estaba muy sensible en ese momento. Yo no quería llevarlo demasiado lejos. No pensé que ese fuera el momento apropiado”.

Esta historia fue publicada originalmente el 7 de agosto de 2014, 9:38 a. m..

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