Sur de la Florida

Ex congresista David Rivera nombrado cómplice en fraude de campaña

El candidato congresual de Miami y ex representante federal David Rivera fue nombrado oficialmente el martes como blanco de una investigación federal cuando su amiga se declaró culpable de violaciones criminales de finanzas de campaña en una audiencia pública.

El nombre de Rivera no fue mencionado por su amiga, Ana Alliegro, quien admitió haber ayudado a violar leyes de finanzas de campaña y haber mentido luego al respecto.

En lugar de eso, Rivera fue identificado por un fiscal quien confirmó que el político republicano era el “Cómplice A” en un fraude de finanzas de campaña de $81,000 en apoyo de un candidato poco conocido que usó los fondos ilegales para criticar a un rival de Rivera.

“¿Por qué seguimos sin nombrar al cómplice?”, preguntó el juez de distrito federal Robert Scola al fiscal federal adjunto Thomas Mulvihill. “Ya hemos dejado atrás ese momento”.

Mulvihill señaló que la política del Departamento de Justicia federal prohíbe a los fiscales nombrar a los cómplices que no hayan sido encausados.

Los lazos de Rivera con el caso han sido reportados durante años por el Miami Herald y el Nuevo Herald, pero él ha negado haber hecho nada indebido. En vísperas de las primarias republicanas del martes para el Distrito Congresual 26, Rivera había negado asimismo ser blanco de investigación alguna.

Pero el juez Scola quiso que Mulvihill no dejara lugar a dudas, y le ordenó mencionar nombres.

Unos tres minutos más tarde, Mulvihill hizo la primera de seis menciones directas de Rivera, de quien se sospecha además que ayudó a Alliegro a abandonar Estados Unidos y refugiarse en Nicaragua en un momento en que se suponía que estuviera cooperando con la fiscalía.

“A principios de abril del 2012, la acusada, Ana Alliegro, se encontró en el restaurante Catch of the Day con el representante David Rivera y otro individuo”, dijo Mulvihill.

“En ese momento, David Rivera dio instrucciones a Ana Alliegro de que se reuniera con Justin Lamar Sternad para ayudarlo, y entonces ella se reunió con Justin Lamar Sternad”.

Rivera se negó el martes a hacer declaraciones.

La extraordinaria escena que tuvo lugar en el tribunal federal — y el flujo constante de información que demuestra el arsenal de pruebas con que cuenta la fiscalía — enfatiza la solidez del caso que el gobierno está tratando de armar en contra de Rivera. Al menos cinco personas, incluyendo a Alliegro, podían testificar sobre la participación de Rivera.

Rivera ya ha sobrevivido pesquisas estatales y federales llevadas a cabo de forma independiente, una por parte del Departamento de Policía de la Florida y otra del IRS, sobre sus finanzas. No obstante, un juez estatal concluyó recientemente que Rivera, como legislador estatal, había violado las leyes estatales de ética con relación al modo en que había gastado fondos estatales y de campaña. La comisión de ética del estado todavía no ha dado un fallo final.

En el caso de Sternad-Alliegro, la fiscalía indicó que Rivera había sido el autor intelectual. Mulvihill dijo que, después de que Alliegro se encontró con Rivera, ella se puso en contacto con Sternad, un demócrata desconocido que se postuló en contra de Joe García en las primarias demócratas por el escaño que abarca desde Kendall hasta Cayo Hueso.

Sternad, quien trabajaba en el turno de noche en la carpeta de un hotel, tiene cinco hijos que mantener y se encontraba en una posición económica tan precaria que estaba recibiendo cupones de alimentos e iba al trabajo en ómnibus.

Alliegro “le dijo que ella tenía relaciones que le darían financiamiento a su campaña. Como ya dije, él era un hombre extremadamente pobre, y él lo aceptó, a manera de salvavidas”, dijo Mulvihill.

Sternad usó el dinero para alquilar un auto, pagar la cuenta de su teléfono celular, hacer llamadas robot a los votantes y enviar volantes por correo, al menos uno de los cuales atacaba a García, quien de todos modos derrotó a Sternad y luego a Rivera.

Durante la primaria, el Miami Herald y El Nuevo Herald detectaron las sospechosas actividades de campaña de Sternad y señalaron que sus informes de finanzas de campaña estaban incompletos. Contratistas de campaña, tres de los cuales habían sido usados por Rivera en campañas anteriores, dijeron al Herald que Rivera estaba detrás de la candidatura de Sternad.

Alliegro ayudó a Sternad a llenar sus reportes de campaña, en los cuales mintió sobre la fuente del efectivo ilegal de la campaña, alegando que los gastos eran préstamos personales de su propia cuenta.

Más tarde Sternad fue encausado por su papel en la conspiración y recientemente recibió una sentencia de siete meses de cárcel.

Alliegro encaraba cargos similares. Se declaró culpable en cuatro cargos de hacer falso testimonio, por conspiración y por hacer contribuciones ilegales de campaña.

“Siempre ha dicho que no invocaría la Quinta Enmienda y que diría la verdad”, dijo uno de los abogados de la defensa de Alliegro, Richard Klugh. “Y tiene la intención de hacerlo si es llamada”.

Alliegro enfrenta un máximo de cinco años de cárcel aunque esa condena podría ser menor si coopera en el caso contra Rivera. Su sentencia ha sido programada para el 10 de septiembre. El acuerdo informal de culpabilidad anunciado en corte indica que Alliegro, que ha estado presa por casi seis meses, pudiera pasar otros seis más bajo arresto domiciliario.

Si Alliegro hubiese peleado el caso, pudiera haber enfrentado mucho más tiempo detrás de las rejas.

No hubo officialmente ningún acuerdo de culpabilidad alcanzado con el gobierno, de acuerdo con los fiscales y los abogados de la defensa Klugh y John Bergendahl. Klugh dijo que Alliegro eligió cambiar su declaración de culpabilidad por voluntad propia.

“El sistema federal recompensa y reconoce la importancia de la responsabilidad y de decir la verdad”, dijo Klugh.

Klugh no hizo comentarios cuando se le preguntó si su cliente fue usado por Rivera en el esquema de financiación de campaña.

Mulvihill no comentó si Alliegro estaba cooperando con la investigación contra Rivera.

Y aunque Mulvihill hizo todos los comentarios sobre Rivera, el juez Scola quiso estar seguro de que Alliegro va a confirmar la historia.

“Señora Alliegro”, dijo Scola, “está usted de acuerdo en que, si hubiera un juicio, el gobierno estaría en capacidad de exponer evidencia que prueben esos hechos?

Alliegro le respondió al juez con una sola palabra: “Sí”.

Esta historia fue publicada originalmente el 20 de agosto de 2014, 5:09 a. m..

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