Sur de la Florida

‘Hay gente sangrando’. Nuevas llamadas al 911 desde escuela muestran terror de los atrapados

La joven dice que no puede respirar.

“Hay gente sangrando aquí”, le susurra entre lágrimas a la despachadora de la policía. “Van a morir”.

La aterrorizada alumna llamaba desde el edificio de la secundaria de Parkland atacado por el ex alumno Nikolas Cruz el 14 de febrero. La llamada es una de varias dadas a conocer el miércoles por la Policía de Coral Springs. Otro grupo de llamadas fue dado a conocer la semana pasada por la Policía de Broward.

“Querida, lamento mucho que estés pasando por esto, pero estoy aquí contigo”, le dijo la despachadora del 911 a la niña. “No hagas ningún ruido”.

Las llamadas arrojan alguna luz sobre el terror que reinó en la secundaria Marjory Stoneman Douglas durante el tiroteo perpetrado por Cruz, que dejó 17 muertos. En las grabaciones se puede escuchar a alumnos y personal de la escuela pidiendo auxilio a los operadores del 911, mientras por lo menos un policía de Broward se quedaba afuera del edificio donde ya había numerosos muertos y heridos.

La alumna confortada por la operadora del 911 dijo que en su clase, en el salón 1216, tres alumnos habían sido baleados. Dos ya no necesitaban auxilio, dijo la joven sollozando.

Pero un tercer alumno, que estaba en el suelo junto a ella, todavía estaba vivo. Estaba herido de bala en la cabeza.

“¿Está respirando, si o no?”, le preguntó la operadora.

“Sí”, contestó ella.

En situaciones de este tipo, dar primeros auxilios a las víctimas de inmediato puede salvar vidas, especialmente a los que sufren de heridas de bala de armas de alto calibre, dijo el Dr. George García, cirujano traumatólogo del Sistema de Salud de la Universidad de Miami, quien trabaja en el Centro Ryder de Traumatología.

“Mientras más rápido se controle la hemorragia mejores perspectivas tiene el paciente”, explicó.

Pero policías de Broward, los primeros en llegar al lugar de los hechos, esperaron afuera del edificio en vez de enfrentar a Cruz y ofrecer primeros auxilios, según una fuente familiarizada con la respuesta de esa agencia. Eso es lo contrario de lo que dicta la capacitación, dijo Scott Israel, jefe de la Policía de Broward, en una conferencia de prensa en que anunció la renuncia de uno de esos agentes, Scot Peterson, policía escolar de la secundaria Marjory Stoneman Douglas.

“Es vergonzoso que no hayan llegado más rápido”, dijo Michael Udine, comisionado del Condado Broward que ha pedido una investigación independiente de los hechos. “Me parece que si los socorristas y policías hubieran llegado más rápido, quizás algunos no hubieran muerto desangrados”.

Agentes de la Policía de Coral Springs fueron los primeros en entrar, unos 11 minutos después que Cruz comenzó a disparar, según una cronología preliminar entregada por la Policía de Broward. Para entonces, Cruz, quien ya ha sido encausado por 17 cargos de asesinato en primer grado y 17 cargos de intento de asesinato en primer grado, ya había huido.

La policía tenía una buena idea de dónde ocurrieron los disparos porque muchas de las personas que llamaron reportaron que era en el Edificio 12.

“Tenemos muchas llamadas del Edificio 12”, le dijo una operadora del 911 de Coral Springs a un padre que llamó para reportar los hechos.

El agente Scot Peterson ha defendido su conducta, diciendo que no entró al edificio porque pensaba que el agresor estaba afuera, aunque los registros de comunicaciones radiales entregados por la Policía de Broward muestran que Peterson advirtió a otros agentes que se mantuvieran alejados del Edificio 12. Al menos otros tres policías tampoco entraron de inmediato al edificio, dijeron las fuentes.

Las autoridades demoraron 16 minutos en llegar a la jovencita en el salón 1216 después que llamó al 911.

Inicialmente, ella no estaba segura de quién tocaba a la puerta.

“Van a entrar, van a entrar”, dijo.

“¿Quién?”, le preguntó la operadora frenéticamente. “¿La policía o al agresor? ¿La policía o el agresor? ¿Quién va a entrar? Háblame”.

“Dios mío, están muertos”, le contestó la niña sollozando.

No se sabe qué pasó con el alumno baleado en la cabeza o si las otras víctimas en el aula estaban en realidad muertas.

Una de las víctimas, Maddy Wilford, probablemente se salvó porque un agente del equipo SWAT de la Policía de Broward le selló la herida en el pecho, y como un paramédico de Coral Springs la llevó en ambulancia a un hospital más cercano del que pensaba ir inicialmente.

La Policía de Broward ha sido duramente criticada nacionalmente por su respuesta al tiroteo y si esa agencia —y otras autoridades como el FBI y el Distrito Escolar de Broward— no prestaron atención a las señales y pistas sobre el problemático comportamiento de Cruz en los años anteriores a la masacre.

El lunes, un juez ordenó a la Policía de Broward entregar un video de vigilancia de la escuela que muestra la respuesta del agente Peterson y otros.



Mientras Cruz recorría el edificio disparando, los maestros se lanzaron a proteger a sus estudiantes.

En una llamada se puede escuchar a una maestra susurrando a los alumnos que se mantengan en el piso y que no hablen. La maestra llamaba desde la misma aula donde la joven aterrorizada había llamado dos minutos después que Cruz comenzó a disparar.

“Estoy en un aula. Las luces están apagadas”, le dijo la maestra a la operadora del 911. “La puerta está cerrada con pestillo. Hay un estudiando herido, [la bala] atravesó la puerta”.

La maestra dijo que el alumno no respiraba después de ser baleado en el pecho.

“Tiene espasmos, hay sangre por todas partes”, dijo.

La operadora le dijo que aplicara presión sobre la herida y que no colgara el teléfono. Entonces, después de varios minutos, la operadora creía que el agresor estaba regresando al aula, lo que refleja la incertidumbre de la policía sobre la ubicación precisa de Cruz.

“Está cerca de tu aula. Que nadie hable ahí”, le dijo la operadora a la maestra. Dijo que la Policía de Coral Springs y de Broward estaban en el lugar y pronto entrarían a las aulas. (Cruz fue capturado cerca de la escuela aproximadamente una hora después).

Los despachadores de Coral Springs también tuvieron que atender llamadas frenéticas de los padres que buscaban información.

La Policía de Coral Springs dijo que sus despachadores del 911 recibieron 115 llamadas entre las 2 p.m. y las 4 p.m. el día de los hechos. La Policía de Broward informó que recibió 81 llamadas. Los dos departamentos tienen sistemas de 911 separados.

“¿Puede decirme qué sucede? Mi hija está en la secundaria Stoneman Douglas”, dijo una madre. “Ella dice que hay un tiroteo”.

“Señora, en este momento estamos recibiendo llamadas, no tengo ninguna información para usted”, le dijo la operadora. “Estamos tratando de determinar qué sucede”.

“No vaya a la escuela”, agregó la operadora.

En la escuela había gente moribunda.

“Hay mucha sangre”, reportó una mujer. “Por favor, ayúdennos”.

La operadora trató de hacerle preguntas, pero la mujer sonaba como si estuviera en shock.

“Es de verdad, es de verdad”, decía una y otra vez.

Finalmente, susurró: “Por ayúdennos”. Entonces la llamada se cortó.

Alex Harris, redactora del Miami Herald, contribuyó a este artículo.

Nicholas Nehamas: 305-376-3745, @NickNehamas

As Cruz raged through the building, teachers took charge to protect their students. One teacher can be heard on a 911 call whispering to her students, telling them to stay down and stay quiet. She was calling from the same classroom as the panicked young woman, just two minutes after Cruz started shooting. “I’m in a classroom The lights are off,” the teacher told a 911 operator. “The door is locked. But a student was shot. It went through the door.” She reported the male student was not breathing after being shot in the chest. “He’s twitching. There’s blood all over,” she said. The operator told her to put pressure on the wound and stay on the line. Then, after several more minutes, the operator believed the shooter was moving back toward the classroom, reflecting law enforcement’s uncertainty about Cruz’s precise location. “He’s by your room. Everyone stay quiet,” the operator told the teacher. She said Coral Springs police and BSO were on the scene and would be clearing the classrooms soon. (Cruz was captured near the school about an hour later.) The Coral Springs dispatchers were also dealing with calls from frantic parents seeking information. Coral Springs police said its 911 phone line received 115 phone calls between 2 p.m. and 4 p.m. on the day of shooting. BSO said it received 81 calls. The two departments operate different 911 systems. “Can you tell me what’s going on? My daughter is in Stoneman Douglas High School,” one mother said. “She says there’s a shooting,” “Ma’am, right now we’re just now getting calls in, so I have literally zero information for you,” the operator replied. “Our phone lines are completely lit up so we’re still trying to figure out ourselves.” “Do not go to the school,” the operator added. Inside, people were dying. “There’s a lot of blood,” one woman reported. “Please help” The operator tried to ask questions, but the woman sounded as if she’d gone into shock. “It’s real, it’s real,” she said over and over again. Finally, she whispered, “please help.” Then the line went dead and the call cut off.

Esta historia fue publicada originalmente el 14 de marzo de 2018, 6:26 p. m. with the headline "‘Hay gente sangrando’. Nuevas llamadas al 911 desde escuela muestran terror de los atrapados."

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