Sur de la Florida

Constructora del puente colapsado tiene amigos importantes

Las operaciones para sacar los carros atrapados debajo del puente de FIU, en Miami, continúan este sábado.
Las operaciones para sacar los carros atrapados debajo del puente de FIU, en Miami, continúan este sábado. pportal@miamiherald.com

Cuando Pedro Munilla trataba de ganar el contrato para construir el puente peatonal de la Universidad Internacional de la Florida, no tuvo recato en pasar revista a su historial local.

“Como graduado orgulloso de FIU, miembro del Consejo del Decano de la Facultad de Administración de Empresas y ganador reciente del Premio de la Antorcha a Graduados Distinguidos...”, escribió el presidente de Munilla Construction Management en el primer párrafo de su carta al comité de selección de FIU.

Pero la empresa, conocida por sus siglas, MCM, que ahora es objeto de un profundo escrutinio tras el colapso del puente de FIU sobre la Calle Ocho, que aplastó a numerosos vehículos y sus ocupantes, no es una firma pequeña. Tiene amigos poderosos en la capital del país y ha conseguido lucrativos contratos militares, entre ellos uno por valor de decenas de millones de dólares en la Base Naval de Guantánamo.

Legisladores floridanos han aplaudido a la firma en el pleno del Congreso, en declaraciones y actividades de recaudación de fondos.

La posición de esta constructora de Miami era tal que fue una de varias que se reunieron el año pasado con un poderosos inversionista chino que buscaba adquisiciones en Estados Unidos. Y nada menos que Paul Manafort, el ahora encausado ex presidente de la campaña de Donald Trump, participó en las actividades del inversionista chino.

MCM no respondió a preguntas el viernes, mientras las cuadrillas trataban de sacar los vehículos de debajo del puente. Un mensaje grabado en la sede de Munilla en Miami expresa: “Los pensamientos y oraciones de nuestra familia están con todos los afectados por esta terrible tragedia. ... Todos estamos devastados”.

La compañía es dirigida por cinco hermanos —Fernando, Jorge, Juan, Pedro y Raúl— quienes colectivamente han entregado bastante más de $500,000 a candidatos federales y más de $50,000 a candidatos estatales, según registros estatales y federales.

Pedro Munilla —un abogado que entregó su licencia en el 2001 como parte de una “renuncia disciplinaria”, según un documento de la Corte Suprema de la Florida que no ofrece ningún detalle— ha sido el que más dinero de campaña ha entregado, con más de la mitad del total donado a candidatos federales. Pedro Munilla representó a los hermanos en junio pasado en una reunión entre el vicepresidente Mike Pence y líderes de la comunidad cubanoamericana antes del discurso del presidente Donald Trump en Miami sobre la nueva política hacia Cuba. También fue anfitrión de actividades de recaudación para la campaña presidencial de Marco Rubio en el 2015 y la campaña congresual de Carlos Curbelo en el 2014.

Pedro Munilla es también una figura conocida en las actividades de recaudación de fondos para fines caritativos y ha participado en galas de la Liga Contra el Cáncer, Big Brothers/Big Sisters, Miami Bridge y el Museo del Exilio Cubano.

Entre todos, los hermanos Munilla han donado más de $100,000 al anticastrista Comité de Acción Política U.S.-Cuba Democracy y han entregado más de $60,000 a comités que apoyan al representante Mario Díaz-Balart y aproximadamente $50,000 a comités que apoyan al senador Marco Rubio.

Y los beneficiarios han sido recíprocos en las atenciones.

En 2013, Díaz-Balart felicitó a la familia Munilla en el pleno del Congreso cuando la empresa cumplió 30 años de fundada.

“Conozco a la familia Munilla desde hace años y puedo atestiguar su alto grado de integridad, reputación y profesionalismo”, dijo Díaz-Balart en ese momento. “Ahora son amigos cercanos y verdaderamente unos de los amigos más excepcionales, leales, confiables y preocupados que tengo”.

El viernes, un día después del colapso del fuente, Díaz-Balart alabó nuevamente a los Munilla.

“Soy amigo de los hermanos Munilla, particularmente Pedro, desde hace decenios. Aparte de nuestra amistad personal, los hermanos están muy involucrados en la causa de una Cuba libre, un asunto muy importante para mí. MCM también emplea a cientos de personas en todo el sur de la Florida y ayuda a impulsar la economía local”, expresó Díaz-Balart en un comunicado enviado a McClatchy/Miami Herald.

Joanna Rodríguez, portavoz de Curbelo, dijo que el legislador conoce a la familia Munilla desde que estaba en la escuela secundaria y que Curbelo no tuvo nada que ver en la entrega de la subvención federal o la selección de los contratistas para el proyecto del puente peatonal.

Rubio no respondió de inmediato a preguntas sobre su relación con la familia Munilla. Los tres legisladores han aplaudido esfuerzos de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB) para investigar la causa del colapso.

Munilla Construction Management se llamó Magnum Construction Management hasta el 2008. En los registros públicos se identifica ahora como MCM Construction Management y Munilla Construction Management LLC.

El Departamento de Transporte estatal pagó en el 2013 aproximadamente $11 millones del proyecto de FIU, a través de un programa discrecional de fondos del Departamento de Transporte federal creado para premiar la innovación en campos de crecimiento lento.

El programa es conocido por sus siglas, TIGER, y desde el 2009 el Congreso ha autorizado $5,600 millones en nueve series de subvenciones. Este dinero no viene a través de la vía normal de financiación de infraestructura y requiere de compromisos significativos de fondos no federales, como de entidad privadas y filantrópicas.

En mayo del 2014, un informe de la Oficina de Fiscalización del Gobierno (GAO) criticó el programa TIGER del Departamento de Transporte, específicamente la mala documentación de cómo seleccionaba y evaluaba los proyectos.

“La ausencia de documentación sobre tales decisiones puede provocar impugnaciones a la integridad del proceso de evaluación y la justificación de las decisiones”, advirtió la GAO. El Departamento de Transporte aceptó las conclusiones y aprobó nuevas salvaguardas.

Díaz-Balart preside la subcomisión de Transporte de la Comisión de Asignaciones de la Cámara. El legislador dijo que aunque apoya el programa TIGER no participó en la entrega de los fondos. Los miembros de la Comisión de Asignaciones son legisladores destacados que tienen influencia porque sus comisiones controlan el gasto federal que se ha autorizado.

“El Congreso no escoge a los beneficiarios de las subvenciones ni las compañías privadas con las que colaboran para el diseño, construcción e implementación de los proyectos. La decisión de contratar a compañías privadas es manejada totalmente por los beneficiarios locales y estatales de los fondos”, dijo Díaz-Balart, en este caso FIU.

Munilla ganó en el 2016 un lucrativo contrato de $63.5 millones del Departamento de Defensa para la construcción de una escuela en la Base Naval de Guantánamo en Cuba.

La compañía ha recibido contratos federales de defensa por valor de $130 millones, según bases de datos federales. También ganó la licitación por un proyecto de la Marina en el extremo oeste de la Florida, pero no se han asignado fondos. Los registros también muestran que Munilla consiguió el año pasado un contrato de $7.9 millones para reparar el Puente Peter J. Cobb Memorial en el Condado St. Lucie.

El perfil de contrataciones de Munilla en internet muestra que desde el 2016 ha cumplido los requisitos para participar en licitaciones de proyectos de recuperación de desastres en Florida, Alabama, Texas y Puerto Rico. Funcionarios en Puerto Rico y Alabama dijeron que no tienen pruebas de que la compañía haya trabajado en esos lugares tras los huracanes Harvey y María el año pasado, y los registros de contratos no muestran obras de recuperación.

Munilla tenía el historial necesario para quedar entre las compañías que el año pasado el magnate chino de la construcción Yan Jiehe evaluó para su posible adquisición.

El multimillonario fundador del China Pacific Construction Group, que dice ser la mayor constructora privada de ese país, buscaba una presencia en estados Unidos y Munilla fue una de las empresas que se reunieron con él en julio del 2017. A final de cuentas, no resultó la firma adecuada, según una persona familiarizada con las reuniones.

McClatchy ha conocido que la reunión se concretó cuando Paul Manafort, ex presidente de la campaña de Donald Trump, quien es urbanizador, se acercó a la firma mundial de arquitectura Perkins Eastman, de Nueva York. La firma había trabajado con compañías chinas destacadas en el pasado, aunque no tenía ninguna relación con Manafort, quien estaba ayudando a China Pacific a encontrar empresas que adquirir y coordinó las reuniones en Nueva York entre China Pacific y sus objetivos potenciales.

Las reuniones ocurrieron varios meses antes que un jurado de instrucción encausara a Manafort y su socio de negocios Rick Gates en una investigación del fiscal especial Robert Mueller sobre la posible colusión de la campaña de Trump con Rusia. Fue una sorpresa cuando Manafort se presentó las reuniones, a las que no se esperaba que asistiera. Su presencia fue captada en una foto que se usó el 31 de agosto en un artículo en lo fundamental no relacionado en la publicación de bienes raíces The Real Deal.

Un portavoz de Perkins Eastman declinó comentar. Excepto el acercamiento con la compañía china, no hay ninguna relación formal conocida entre Manafort y Munilla.

Las redactoras Alex Harris y Carol Marbin Miller, del Miami Herald, contribuyeron a este reportaje.

Esta historia fue publicada originalmente el 17 de marzo de 2018, 4:30 p. m. with the headline "Constructora del puente colapsado tiene amigos importantes."

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