Sur de la Florida

Funcionarios beben agua procesada en la Planta de Hialeah

Un alto funcionario municipal e ingenieros de la empresa española Inima bebieron el miércoles agua en la Planta de Hialeah. Pero esta vez el agua no era de botella, como la que hace año y medio tomaron varios políticos durante el brindis inaugural de la polémica instalación.

El director del Departamento de Obras Públicas de Hialeah, Armando Vidal, anunció el miércoles que la millonaria planta aprobó de manera satisfactoria la evaluación de calidad y operatividad a la que fue sometida durante las dos últimas semanas, luego de que las autoridades municipales le dieran un ultimátum a Inima y su socia Aecom para ponerla en marcha.

“Quiero dar las gracias a la compañía Inima, principalmente, por el gran esfuerzo que ha hecho en estas últimas semanas por resolver los problemas que tuvimos en la planta”, dijo Vidal en las instalaciones ubicadas en el noroeste de Hialeah. “Sin ese esfuerzo no creo que esto hubiera acabado como acabó”.

Acompañado de tres funcionarios de Inima, Vidal también criticó que ningún representante de Aecom se hubiera presentado el miércoles para hacer públicos los resultados de la evaluación.

“Estoy también un poco desencantado con el hecho de que Aecom, que es la socia de Inima, y que son responsables del diseño y construcción de este proyecto, no estén aquí hoy”, dijo Vidal. “Han estado aquí todos estos días, pero alguien tomó la decisión de no venir a la planta hoy. Tomo esto como una ofensa. […] Ellos tienen responsabilidad como cualquiera que ha estado envuelto en este proceso y no se deben estar escondiendo bajo la mesa”.

El director del Departamento de Agua y Alcantarillado de Miami Dade, Léster Sola, destacó el resultado positivo de la evaluación de la planta,que ha demandado una inversión pública de más de $100 millones, la mitad financiada con fondos condales y la otra mitad con bonos de deuda gestionados por la Ciudad de Hialeah.

“Estamos felices de que se haya cumplido con esa meta, pero ese solo es un paso dentro de otros que se deben cumplir”, dijo Sola a el Nuevo Herald en la sede del gobierno condal. “Ahora esperamos que la planta siga operando como se requiere”.

El gerente del proyecto y funcionario de Inima, Ramón Díaz, dijo que la firma española trabajó durante las últimas semanas para solucionar los diversos problemas que habían sido detectados en marzo, que provocaron el cierre temporal de las instalaciones.

“Superamos todos los problemas que se encontraron en marzo para así poder empezar las pruebas [de calidad]”, dijo Díaz a el Nuevo Herald durante un recorrido por la planta. “Ahora estamos dedicados a resolver el problema [de la rajadura] del tanque de almacenamiento de ácidos”.

La prueba de la Planta de Hialeah fue superada 11 días después de que se anunciara un nuevo escape de ácidos que se produjo en medio de la prueba de calidad. La fuga química ocurrió al rajarse la pared de uno de los tanques del cuarto de almacenamiento de ácidos, lo que provocó la movilización de la Unidad de Control de Materiales Peligrosos de los Bomberos de Hialeah.

Vidal indicó que ahora Inima iniciará el desarrollo de la segunda fase del proyecto con la construcción de cuatro pozos en un área contigua al terreno donde se planea edificar el gran centro comercial American Dream Miami, que sería el más grande del país.

La segunda fase, que se estima será culminada en ocho meses, permitirá que la planta eleve la producción de agua a 10 millones de galones al día. Actualmente la producción es de 7.5 millones, dijo Vidal.

El funcionario municipal apuntó que desde el 23 de abril el agua tratada en esa planta es distribuida al sistema condal para el consumo humano en Hialeah y en otras áreas de Miami-Dade.

Sobre el pago de penalidades, Vidal comentó que había reclamos mutuos del gobierno municipal de Hialeah y de Inima. Hasta septiembre pasado, Inima le reclamaba a la Ciudad el reembolso de $5.1 millones y poco después el monto quedó rebajado a poco más de $4 millones, dijo Vidal. En cuanto al monto reclamado por la Ciudad a Inima, Vidal se limitó a decir que “tenemos reclamos que exceden esa cantidad”.

“Hubo un período de tiempo en el que las penalidades eran de $10,000 diarios [por incumplir con la culminación del proyecto], después otro período en el que las penalidades eran de $7,500 diarios, pero ahora eso todavía está en la mesa y es parte de las negociaciones”, dijo Vidal. “Como cualquier otra negociación se llega a un acuerdo, nadie en una negociación saca todo lo que se quisiera”.

La Planta de Hialeah fue inaugurada el 28 de octubre del 2013, una semana antes de que el alcalde de Hialeah, Carlos Hernández, lograra la reelección. Durante la ceremonia varios políticos condales y de Hialeah aparentaban brindar con agua procesada en la planta, pero en realidad se trataba de agua embotellada.

La decisión de celebrar un acto de inauguración antes de que la planta estuviera funcionando, ha sido criticada como una medida política con la que se buscaba promover la campaña del alcalde Hernández.

Tanto el gerente Díaz como el administrador del proyecto y también funcionario de Inima, Alfredo Andrés, evitaron comentar sobre la decisión de inaugurar la planta en aquella oportunidad.

Siga a Enrique Flor y Brenda Medina en Twitter en @kikeflor y @BrendaMedinar 

Esta historia fue publicada originalmente el 13 de mayo de 2015, 9:02 p. m. with the headline "Funcionarios beben agua procesada en la Planta de Hialeah."

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