La pasión de las pitones preocupa a científicos: encuentran enorme grupo apareándose
El clima está caliente en los pantanos del sur de la Florida y se desata la pasión de las enormes pitones. En medio de la maleza, siete machos intentan seducir a una hembra que una vez que se aparea puede poner hasta 100 huevos.
El encuentro amoroso fue frustrado por Argo, un macho con un dispositivo que permite rastrearlo en los humedales y que condujo a un equipo de la organización de protección medioambiental Conservancy of Southwest Florida al lugar donde había la mayor concentración de estas culebras halladas en el Condado Collier, en el suroeste del estado.
“Lo ubicamos a él, luego a otro macho, y a otro y a otro. Sabíamos por qué estaban todos los machos. Así que [nos preguntamos], ¿Dónde está la hembra?”, dijo el biólogo Ian Bartoszek.
Los investigadores inspeccionaron entre la maleza hasta que encontraron una enorme hembra que pesaba 115 libras, informó Florida Today.
“Fue un frenesí”, dijo Bartoszek, quien precisó que incluyendo a Argo, la hembra estaba con siete pitones birmanos machos.
Cuando un equipo de The Nature Conservancy y Bartoszek sacrificaron y colocaron las siete culebras en una mesa en el laboratorio, Argo fue liberado de nuevo. Estaba claro para el biólogo cuál es la amenaza para el frágil ecosistema de los Everglades.
“Ves unas 250 libras de pitón y solo piensas ¿qué se necesitó para eso?¿Cuánta vida silvestre nativa se necesitó para producir esos (pitones)?", dijo.
Durante las necropsias, quedó en evidencia que las pitones, que se cree fueron introducidas en el sur de la Florida a través del comercio de mascotas exóticas, son los principales depredadores de los Everglades.
De sus estómagos los biólogos han sacado garras de gato, de bovino, pezuñas de venado, pájaros, conejos, zarigüeyas y mapaches.
The Nature Conservancy estima que el 61 por ciento de la dieta de las pitones que se encuentran en el condado de Collier son mamíferos pequeños, como conejos, zarigüeyas y mapaches. Otro 29 por ciento son roedores y pájaros.
“Pero si vas a la costa este, verás esos porcentajes invertidos. Allí se están comiendo casi todas las aves y los roedores, porque el resto [de la fauna] se ha ido. Sería muy difícil encontrar un conejo ahora en el este”, explicó el biólogo.
Parte de lo que hace que las pitones sean tan difíciles de rastrear es que prácticamente no dejan rastro de su presa. Los animales son tragados enteros, sin dejar restos de cadáveres, y excretan muy poco.
La única manera de saber qué están comiendo es atraparlas y diseccionarlas, y observar qué especies están desapareciendo de la naturaleza.
Varias agencias gubernamentales y científicas están tomando diferentes medidas para eliminar a estas culebras constrictoras, pero para todos los involucrados en esta labor cada día está claro que es poco probable que sean erradicas del todo, según Florida Today.
Por eso el objetivo ahora es disminuir o detener la propagación de las pitones más al norte y al oeste del estado. Nadie está seguro de que tendrán éxito.
The Nature Conservancy utiliza transmisores de radio para cazar pitones. Los rastreadores se han implantado quirúrgicamente en aproximadamente 20 serpientes macho llamadas centinelas, que luego se rastrean hasta las hembras reproductoras.
Esa organización eliminó alrededor de 2,000 libras de pitones este año, y la misma cantidad el año pasado.
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de abril de 2018, 4:19 p. m. with the headline "La pasión de las pitones preocupa a científicos: encuentran enorme grupo apareándose."