Después de insultos raciales en la cola de un McDonald's, se hizo un disparo. ¿Fue en defensa propia?
Devin Gibbs solo quería comprar una hamburguesa en un McDonald's. Sin embargo, la visita al restaurante del norte de Miami-Dade se tornó en un violento incidente cuando un cliente lo acusó de metérsele delante en la cola para ordenar primero.
El cliente, un hombre viejo de la raza blanca, no tardó mucho en comenzar a proferir insultos raciales y amenazas contra Gibbs, que es de la raza negra.
El episodio terminó con Gibbs en la cárcel por dispararle al enfurecido —pero desarmado— cliente, lo que provocó el caos dentro del restaurante. Sin embargo, casi tres años después, Gibbs fue hallado inocente de las acusaciones.
El joven pudo persuadir a una jueza de Miami de que actuó en defensa propia cuando le disparó a Phillip Ledea en la puerta del McDonald's el 26 de diciembre de 2015. Este mes, una jueza de Miami desestimó todos los cargos contra Gibbs, de 25 años, que trabaja como estibador de tiempo parcial en los muelles, y que había ido al McDonald's a buscar algo de comer para su hijo.
Gibbs había sido acusado de agresión con agravantes con un arma de fuego y de llevar consigo un arma oculta.
Ledea no resultó herido en el enfrentamiento entre ambos. La jueza de Circuito Veronica Díaz exoneró a Gibbs Bajo la ley del 2005 de la Florida Stand Your Ground (Defiende tu posición), que le permite a un ciudadano el uso de una fuerza potencialmente mortal para repeler una amenaza.
La ley también le otorga a los jueces gran facilidad para desestimar los casos. En el caso de Gibbs, los abogados defensores argumentaron que Ledea se equivocó cuando pensó que Gibbs se le metió delante en la fila del McDonald's.
Ello, dijeron, provocó que Ledea le dijera a Gibbs una lluvia de los peores insultos raciales. Gibbs se fue del McDonald's cuando esperaba su comida, según un video de vigilancia, y luego regresó cuando Ledea se había sentado a comer.
Gibbs recogió su orden y se fue del lugar, pero Ledea lo siguió "gritándole amenazas" desde la puerta abierta, de acuerdo con documentos que presentó la defensa.
Gibbs creyó que Ledea estaba armado e iba a salir para cumplir sus amenazas de matarlo o dañarlo seriamente, escribieron los abogados Andrew Rier y Jonathan Jordan en la petición para que se desestimara el caso.
En el video de vigilancia, dijeron ambos abogados, aparece Ledea buscando algo en su cintura, como si tuviera un arma. Gibbs lanzó su comida, sacó una pistola y disparó una vez, haciendo añicos la puerta de cristal y obligando a los aterrorizados clientes a ponerse a salvo.
Nadie resultó herido. Ledea, en una deposición, admitió las amenazas que le hizo a Gibbs, según los documentos judiciales. Ledea, que tiene un amplio historial de arrestos, también admitió haber tomado cerveza ese día y que otras veces ha pe leado contra jóvenes de 20 años. "Soy de Nueva York, no me asusto por nada", dijo.
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de abril de 2018, 10:33 a. m. with the headline "Después de insultos raciales en la cola de un McDonald's, se hizo un disparo. ¿Fue en defensa propia?."