Una familia hispana le abrió las puertas de su casa. Él les pagó abusando y matando a la hija de 9 años
A casi dos años de la misteriosa desaparición de la niña Diana Álvarez en el Condado Lee, en la costa centro-oeste de la Florida, un jurado de instrucción estatal encausó formalmente este jueves al principal sospechoso desde los primeros días.
Jorge Guerrero Torres ha sido acusado de homicidio premeditado, secuestro y abuso sexual en relación con la desaparición y muerte de la niña de 9 años, con quien mantuvo relaciones sexuales al menos una vez a la semana durante 11 meses, según había confesado.
“Nuestra oficina tomó la decisión de convocar a un un jurado de instrucción en este caso, con la ayuda de los departamentos policiales, porque no descansaremos hasta que veamos a Torres respondiendo por lo que le hizo a esta pequeña”, dijo Amira Fox, fiscal estatal adjunta del Circuito Judicial 20, en una conferencia de prensa en Fort Myers.
El encausamiento se da a conocer cinco meses después que los investigadores del caso descubrieran que Guerrero Torres había confesado a un compañero de celda en junio del 2016 que había matado a Diana y la había escondido en un lugar donde las autoridades no la encontrarían.
Guerrero Torres está en la cárcel del condado Lee, donde cumple una sentencia de 40 años por posesión de pornografía infantil debido a las fotografías y videos sexuales de Diana que tenía en su teléfono celular.
Pese a los nuevos cargos y los detalles obtenidos en la vieja confesión, Diana Álvarez no ha sido encontrada.
“Es muy difícil no tener a mi hija aquí”, dijo Rita Hernández, la madre de la niña, en una conferencia de prensa, antes de empezar a llorar desconsoladamente. “No estaba esperando esta noticia, pero tengo que aceptar la realidad, mejor saber que no saber”.
“Para mí es difícil entender que mi hija no esté conmigo pero no puedo hacer nada. No lo entiendo”, agregó la mujer, quien tiene un mensaje para Guerrero-Torres: “Ojalá que te pudras donde estés”.
Hernández agregó que, por si ella fuera, le gustaría que el hombre sea condenado a muerte y no a cadena perpetua.
Hasta diciembre del 2017, Hernández había dicho a medios locales que no perdía las esperanzas de que la pequeña siguiera con vida. Desde las primeras semanas de la investigación se mencionó la posibilidad de que la niña hubiera acabado en una red de prostitución.
Diana Álvarez desapareció el 29 de mayo del 2016 de su vivienda en la comunidad San Carlos Park.
Según la información entregada en ese momento, la niña, que entonces tenía 9 años, se fue a dormir a eso de las 10 p.m., pero su madre la vio por última vez a las 2 a.m. cuando entró a la habitación a alimentar a uno de sus hijos con un biberón y aprovechó para arropar a Diana, que se había quitado la sábana.
Cuando la madre se despertó a las 7 a.m., notó de inmediato un olor raro que provenía de la cocina y fue a investigar. Encontró que alguien había puesto a calentar aceite en una olla y dejó la hornilla encendida.
Además, Diana no estaba por ningún lado.
Hernández pensó brevemente que quizás el padre de la niña, de origen mexicano, se la había llevado a México sin su permiso, pero la sugerencia fue descartada cuando se descubrió que el hombre ya estaba en México el día de la desaparición.
Entonces surgió el nombre de Jorge Guerrero Torres, quien había alquilado una habitación en la casa de la familia de Diana desde junio del 2015 hasta semanas antes de la desaparición de la menor.
Cuando la Policía intentó contactarlo, descubrieron que el hombre no estaba en su supuesta nueva vivienda. Pero los investigadores no se dieron por vencidos y lograron ubicar su teléfono en Daytona Beach.
Durante un interrogatorio, Guerrero Torres confesó haber mantenido relaciones sexuales con Diana desde que se mudó a su casa y además le tomó varias fotografías. En su celular encontraron ocho imágenes de la niña desnuda, que las autoridades consideraron pornográficas.
Como la Policía no tenía ninguna forma de vincularlo directamente con la desaparición de Diana, lo acusaron de posesión de pornografía infantil, por lo que fue encontrado declarado culpable y condenado a 40 años.
La familia hará una vigilia el 17 de mayo, cuando Diana habría cumplido 11 años.
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de mayo de 2018 a las 2:46 p. m. con el titular "Una familia hispana le abrió las puertas de su casa. Él les pagó abusando y matando a la hija de 9 años."