Los Castro y Maduro influyen en las elecciones en Miami
Décadas después que la revolución cubana provocó un éxodo que cambió el sur de la Florida y la política en Estados Unidos y el Caribe, los exiliados políticos son cada vez menos en Miami y la preocupación por el izquierdismo de disipa. Pero todavía le queda vida. Y en las circunstancias adecuadas, en los ciertos vecindarios, sacar a relucir la tiranía de dictadores todavía puede ser una táctica efectiva para manipular las votaciones y socavar a oponentes.
Un ejemplo es la elección extraordinaria por un escaño abierto en la Comisión de Miami-Dade que representa a La Pequeña Habana, donde el ex senador estatal Alex Díaz de la Portilla echa mano a la relación entre regímenes comunistas y su competidor más cercano para poder recuperar algún poder. A través de su comité político, ha invocado el espectro de los Castro y el represivo presidente venezolano Nicolás Maduro en un intento por hacerse con el escaño, que aunque solamente paga $6,000 al año tiene un enorme poder político.
Es una estrategia que data de los días en que Fidel Castro estaba en la cima del poder y la menor relación con Cuba comunista podía condenar al fracaso una campaña política o un contrato del gobierno. Y sigue siendo efectiva en el corazón de la comunidad exiliada cubana, donde las elecciones, en las que muchas veces participan pocos electores, pueden ganarse o perderse a manos de votantes hispanos de edad que participan religiosamente en las elecciones locales.
"El tema del comunismo, el tema de Maduro, tiene importancia", dijo Darío Moreno, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Internacional de la Florida (FIU) y veterano encuestador de las elecciones en Miami. "Pero todos los años son una parte más pequeña de la población".
Diaz de la Portilla, estratega político, sabe bien esto. Con las boletas enviadas por correo ya contadas para las elecciones del 22 de mayo en un distrito de 95,000 electores, ha atacado a su oponente más conocida vínculándola con un villano poco común: Máximo Alvarez, dueño de gasolineras y una distribuidora de combustible, e importante donante al Partido Republicano. En panfletos enviados por correo por Proven Leadership for Miami-Dade County vinculan a Alvares, nacido en Cuba, con Maduro al alegar que su negocio depende de gasolina de Citgo, la filial estadounidense del monopolio estatal petrolero de Venezuela. Díaz de la Portilla dice que Sunshine Gasoline Distributors, propiedad de Alvarez, está financiado una campaña negativa usando dinero del “narcotráfico” en Venezuela.
No fue posible contactar a Alvarez, quien ha donado al menos $1.3 millones a campañas estatales y federales durante los últimos 25 años. Pero Nelson Díaz, cabildero de Sunshine Gasoline Distributors y presidente del Partido Republicano de Miami-Dade, calificó las alegaciones de "tan claramente falsas que son una broma". Díaz dice que “la vida de Alvarez es un rechazo a todo lo que representa Nicolás Maduro".
Alvarez, quien recientemente se presentó en Hialeah con el senador federal Marco Rubio y el presidente Donald Trump, entregó $50,000 a finales de marzo a un comité político que ha criticado a Díaz de la Portilla. Pero el dinero no se usó en estas elecciones, dijo el cabildero Alvarez. Por otra parte, Alvarez ha donado dinero en el pasado a por lo menos un candidato en la carrera: Díaz de la Portilla.
"Alex Diaz de la Portilla nunca se ha quejado antes del apoyo de Sunshine Gas", dijo Nelson Díaz.
Pero los ataques políticos no se basan en la veracidad para ser efectivos. En su lugar, son un llamado a los electores cubanos y venezolanos de línea dura de que su opositora, Zoraida Barreiro —cubanoamericana y esposa de Bruno Barreiro, el comisionado condal que renunció para postularse al Congreso— no es elegible.
"Yo nunca he llamado comunista a nadie aquí", dijo Díaz de la Portilla, agregando que Alvarez le mintió a él y a otros sobre su dependencia del petróleo venezolano. "Siempre que hay dinero de dictadores extranjeros que influye sobre elecciones locales, eso es una preocupación, especialmente en esta comunidad donde hay tantas víctimas de dictadores. Tenemos muchos cubanos y venezolanos que son víctimas, así que si un cubano se aprovecha de la venta de petróleo venezolano, eso es algo que debe preocupar a todos los electores, no solo los electores cubanos", agregó Díaz de la Portilla
Las alegaciones de Díaz de la Portilla contra Alvarez han molestado a otros republicanos, quienes dice que está librando una campaña sucia basa en políticas regresivas. El ex acalde Tomás Regalado, quien vino a Miami de Cuba como parte de la Operación Pedro Pan en los años 1960, piensa que los electores no quedarán convencidos de que Zoraida Barreiro —quien en una entrevista recordó llegar a Estados Unidos desde Cuba a los 12 años en un barco de pesca llamado “Coral Reef” durante el éxodo del Mariel— está financiando su campaña con petróleo venezolano.
“Los problemas en este condado son enormes y no vo que Maduro tenga ni haya tenido algo que ver con una elección local", dijo Regalado.
Sin embargo, no fue hace mucho que Regalado vio a Díaz de la Portilla usar las mismas tácticas en la misma comunidad contra él y su hijo.
En sus últimas semanas como alcalde de Miami, Regalado se enfureció cuando Díaz de la Portilla —en ese momento asesor del ex alcalde Joe Carollo —tramó una serie de ataques conspirativos que involucraban a los Regalado, los Castro y Venezuela. Uno de los ataques mostraba una foto del alcalde Regalado y Sean Penn juntos en un juego del Miami Heat junto a una foto de Penn con Castro, Maduro y el ahora fallecido presidente venezolano Hugo Chávez, en un intento por vincular al alcalde y su hijo, Tommy, con los odiados dictadores. El alcalde Regalado amenazó con demandar —aunque no lo hizo— y un grupo de exiliados llamado Asamblea de la Resistencia Cubana lo consideró una “difamación” de Regalado.
Sin embargo, Carollo ganó el escaño en la Comisión de Miami, reanimando una carrera política que terminó en llamas hace más de 15 años. El hijo de Regalado terminó en un distante cuarto lugar.
Ahora Díaz de la Portilla espera aprovechar las mismas tácticas para recuperar su relevancia tras perder sus últimas dos campañas y alejarse cada vez más de sus días como líder de la mayoría en el Senado de la Florida. El Distrito 5 incluye a Miami Beach, una zona liberal. Pero en las elecciones extraordinarias muchas veces votan pocas personas, y Moreno, el encuestador, dice que todavía queda un grupo de varios miles de hispanos de edad en Miami que pudieran caer bajo la influencia del espectro de Castro.
"La gente que vive aquí son las víctimas", dijo Díaz de la Portilla. "Estas son las víctimas de esos gobiernos y naturalmente les preocupa de dónde sale el dinero. Particularmente esos distritos. Este es el corazón de La Pequeña Habana y donde viven los cubanos, gente que ha tenido que huir de su país. Estas personas no son los hijos de las víctimas”.
Zoraida Barreiro —uno de los candidatos en la carrera, junto con Díaz de la Portilla, Eileen Higgins y Carlos Garin— califica la jugada de "desesperada" y "absurda". Díaz de la Portilla también ha atacado a Barreiro por su relación con Jorge Luis López, un conocido cabildero ante el Condado que representa a Odebrecht, el conglomerado brasileño que construyó el Puerto de Mariel, en Cuba, y ha estado involucrado en escándalos de corrupción en muchos países.
Pero Moreno piensa que la estrategia pude funcionar, sin importar si las alegaciones son ciertas o no. Castro probablemente siga siendo la figura detestada a que algunos echan mano en algunas campañas políticas de Miami en el futuro cercano, opina Moreno, considerando que la táctica de vincular a oponentes con el comunismo tiene un rico historial en Miami y que para los políticos de la vieja escuela, es “puro instinto".
"Eso es lo que les ha funcionado", dijo Moreno. "Eso es lo que saben hacer. Y no es una locura jugar esa [estrategia] en esta elección. Pero en cada elección la cantidad de electores que reacciona a eso es menor".
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de mayo de 2018, 6:29 p. m. with the headline "Los Castro y Maduro influyen en las elecciones en Miami."