Hombre de Miami presenta demanda tras violento altercado con la policía
Más de un año después de un violento encontronazo con la policía del Condado Miami-Dade, un hombre de Little River presentó una demanda en una corte federal donde afirma que los agentes lo golpearon y lo esposaron de pies y manos por lo que dice es un delito menor: lanzar botellas por la ventanilla de su automóvil.
La demanda de 11 cargos que Ephriam Casado presentó la semana pasada contra la policía de Miami-Dade y los agentes William Baskins y Oliver Mayorga, tiene que ver con un caótico incidente de tráfico que tuvo lugar en marzo de 2017 y que quedó captado en las cámaras que llevaban instaladas en el uniforme seis patrulleros.
La alegación de arresto injustificado, fuerza excesiva y abuso de los derechos civiles la reportó primero el Miami New Times "Resulta evidente que los policías lo golpearon porque podían hacerlo", dijo el martes Igor Hernández, abogado de Casado.
"En el video se puede ver cuando él se baja del carro con las manos en alto, sin ofrecer resistencia. Y lo primero que hacen es agarrarlo y lanzarlo contra el capó del vehículo".
La policía y Casado han dado descripciones totalmente diferentes del incidente, y 18 fragmentos de video separados que dieron a conocer los fiscales de Miami-Dade captaron el arresto en momentos que a veces se ven borrosos.
En los videos aparece claramente que cuando Casado sale de su automóvil con las manos en alto, un agente lo sujeta con furia y lo lanza contra la parte trasera del auto.
Sin embargo, en las imágenes a veces poco claras también se puede ver que Casado pelea con los agentes y se resiste a que lo esposen, mientras una y otra vez clama a gritos sobre sus derechos y habla del tratamiento abusivo del que es víctima.
El martes por la tarde, Juan Pérez, director de la policía de Miami-Dade, celebró una conferencia de prensa para dar a conocer todos los videos y los documentos relacionados con el caso.
Pérez dijo que cuando recibió el reporte inicial, pidió que el caso fuera revisado una segunda vez por la Sección de Asuntos Internos de la policía de Miami-Dade y la Fiscalía Estatal del Condado Miami-Dade.
"No creo que se haya usado una fuerza excesiva", dijo Pérez. Casado, que entonces tenía 20 años, terminó siendo acusado de agresión y de resistirse al arresto con violencia, así como de posesión de marihuana y conducta delictiva.
Ocho meses más tarde, tras cumplir cuatro meses de arresto domicilario, los cargos le fueron desestimados luego que Natalie Pueschel, asistente de la Fiscalía Estatal, determinó que los agentes "no dijeron la verdad" sobre lo que ocurrió.
La oficina de la fiscal estatal Katherine Fernandez Rundle, que en el pasado ha sido muy criticada por no presentar cargos contra agentes de la policía acusados de emplar fuerza excesiva o fuerza mortal, no armó un caso contra los dos agentes.
La oficina de Fernandez Rundle no quiso comentar sobre el caso de Casado ni sobre la demanda, pero reveló los resultados de una investigación realizada por Asuntos Internos acerca de las acciones de los agentes luego que el caso se cerró.
Su opinión difiere de las conclusiones de Pueschel, y dijo que los agentes no hicieron más que seguir los reglamentos del departmento.
A los agentes nunca se les suspendió ni castigó. La policía dijo que paró el Hyundai de Casado después que casi los choca y tira una botella por la ventanilla.
El arresto, afuera de su casa en la calle 91 del NW, poco a poco subió de tono y terminó en una pelea. Según el reporte del arresto de Casado, a aproximadamente la 1:30 p.m. del 27 de marzo de 2017, agentes de una unidad élite de la policía de Miami-Dade patrullaban la avenida 20 del noroeste cerca de la calle 90 cuando vieron a Casado tirar varias botellas por la ventanilla de su automóvil.
El reporte señala que los detectives trataron de pararlo y al no lograrlo, lo siguieron hasta que llegó al frente de su casa, en el 2000 NW 91 Street. "El acusado abrió rápidamente la puerta y escondió las manos, lo que hizo que el detective Baskins le ordenara bajarse del vehículo a punta de pistola", escribió Baskins.
En los videos aparece que hizo falta algunos minutos para detener a Casado después que forcejeó y se resistió a ser esposado. Luego, puede verse cómo cae al suelo y pelea con un agente en el pavimento. Los agentes afirman que Casado le ordenó a su perro que los "atacara y los mordiera", pero eso no llega a verse con nitidez en ninguno de los videos.
En los siguientes minutos Casado habla con el sargento Kelvin Scott, que es quien controla todo el incidente. Esposado y sentado en el suelo, Casado dice una y otra vez que está herido y Scott le dice que los rescatistas están en camino. Entretanto los vecinos salen y le dicen a un obviamente alterado Casado que se tranquilice.
Cuando Casado acusa a un agente de haberle pegado en la cara, éste responde: "Qué caraj---, desde luego que lo hice". Pérez defendió la respuesta de los agentes. Después del arresto de Casado, el encausamiento pasó a manos de Pueschel.
El 9 de agosto de 2017, un día después de revisar el video, Pueschel decidió desestimar las acusaciones en contra de Casado. En sus conclusiones, Pueschel escribió que Casado se bajó del auto lentamente y con las manos alzadas. "Los agentes le apuntaban con sus armas incluso antes de que saliera del auto", escribió Pueschel.
Las conclusiones de Pueschel condujeron a que se llevara a cabo una investigación de Asuntos Internos sobre Baskins y Mayorga. El sargento Jay Gore, detective de Asuntos Internos, concluyó que hubo fallos en algunas de las imágenes tomadas con las cámaras instaladas en los uniformes y que en el video no aparece cuando los agentes paran a Casado por primera vez.
"Basándonos en la información antes mencionada, no se identificó ninguna violación de los reglamentos ni de los procedimientos de la policía de Miami-Dade", escribió Gore.
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de junio de 2018, 9:52 a. m. with the headline "Hombre de Miami presenta demanda tras violento altercado con la policía."