Ofensiva contra el fraude a los servicios médicos confirma que el sur de la Florida sigue siendo el rey
Esto no sorprende a nadie: el sur de la Fllrida sigue siendo la capital de las estafas a los servicios médicos.
El jueves, el Departamento de Salud presentó una gran cantidad de nuevos casos de estafa a los servicios médicos, acusando a unas 600 personas en todo el país de presentar $2,000 millones en reclamaciones falsas al Medicare, el sistema TRICARE para militares y seguros médicos privados.
Del enorme total, unos 125 fueron encausados en el sur de la Florida, quienes presentaron d$340 millones en reclamaciones fraudulentas por tratamiento de adicción a los opioides, servicios médicos a domicilio y otros cubiertos por programas del gobierno y otros planes de seguro.
"Las pérdidas son astronómicas", dijo el fiscal federal Benjamin Greenberg durante una conferencia de prensa en Miami, en que señaló que el sur de la Florida es responsable de 20 por ciento de los acusados en todo el país. "Esto muestra que el problema es realmente grave aquí".
Durante la presentación, Greenberg se centró en el tema de combatir los falsos centros de atención a la adicción a las drogas y hogares para adictos a los opioides, que se hizo eco de una conferencia de prensa del secretario de Justicia, Jeff Sessions, en Washington DC. Sessions ha hecho una prioridad del combate a la crisis nacional de consumo de opioides, que provoca unas 115 muertes diarias por sobredosis.
En los últimos 10 años, tanto el Departamento de Justicia como la Fiscalía federal han coordinado anualmente esfuerzos para destacar ofensivas contra las estafas a los servicios médicos desde Miami hasta West Palm Beach por parte de agentes del FBI, el Departamento de Salud y Servicios Humanos y el Servicio de Rentas Internas.
Entre docenas de nuevos casos en el sur de la Florida, Greenberg se centró en Good Decisions Sober Living en West Palm Beach, cuyos operadores reclutaron pacientes y pagaron sobornos para facturar $106 millones en pruebas de orina fraudulentas entre el 2011 y el 2015,según un encausamiento. Esta instalación, que alberga a pacientes con problemas de adicción, cobró más de $31 millones a aseguradoras privadas.
El encausamiento, liderado por James Hayes, del Departamento de Justicia, acusa al dueño Kenneth Bailynson, de 45 años; al director médico Mark Agresti, de 55, y a los empleados Stephanie Curran, de 35, y Matthew Noel, de 32, de confabulación para estafar a servicios médicos y de fraude.
Las autoridades también destacaron un importante caso de estafa contra Halfway There Florida, un hogar de recuperación de adictos de Delray Beach, y Real Life Recovery Delray, un centro de recuperación de adicciones. El presidente ejecutivo de esta última instalación, Paul R. Materia, de 43 años, y los empleados Joseph Lubowitz, de 29, y Christopher Fuller, de 33, fueron acusados de reclutar ilegalmente a pacientes, pagar sobornos y estafar a programas de servicios médicos mediante la facturación de pruebas de orina y tratamiento contra adicciones que resultaron ser médicamente innecesarias.
Las dos instalaciones facturaron más de $58 millones a planes de seguro, de los cuales les pagaron $20 millones, según un encausamiento.
"Estamos observando una realidad muy preocupante: médicos, directores médicos, clínicos, dueños de centros de tratamiento y empleados que se dedican a impulsar la crisis de los opioides en vez de hacer algo por reducirla", dijo Greenberg.
Esta historia fue publicada originalmente el 28 de junio de 2018, 5:25 p. m. with the headline "Ofensiva contra el fraude a los servicios médicos confirma que el sur de la Florida sigue siendo el rey."