Estadio de Beckham en Miami: el balón está ahora en la cancha de los votantes
La odisea de cinco años de David Beckham para construir en Miami el futuro estadio de las Grandes Ligas de Fútbol irá por primera vez a las urnas en noviembre.
El miércoles, los comisionados de Miami votaron para realizar un referéndum que preguntará en noviembre a los votantes si la Ciudad debería negociar un contrato sin licitación con el grupo de David Beckham, que permitiría construir un complejo comercial y un estadio de fútbol en Melreese Country Club, el único campo de golf municipal de la ciudad.
La votación clave culminó una polémica semana sobre los detalles preliminares de la votación, que resaltó el nivel de desconfianza asociado con otros acuerdos sobre estadios en Miami.
El comisionado Ken Russell, considerado como el voto decisivo en la comisión de cinco miembros y la razón por la cual se pospuso la votación de la semana pasada hasta hoy, votó a favor de enviar el tema a los votantes después de recibir algunas concesiones verbales y otras por escrito que había exigido al grupo de Beckham.
Los comisionados Manolo Reyes y Willy Gort no dieron su aprobación en la votación de 3 a 2.
“Me había resignado a votar no”, dijo Russell durante el descanso, describiendo su sentir después de una reunión nocturna con Jorge Mas, copropietario junto a David Beckham y ejecutivo de MasTec, que concluyó horas antes de la reunión de la mañana del miércoles. “Todos los temas por los que exigí concesiones eran temas que los residentes me habían traído”.
Salario mínimo de $15
Su punto más destacado después de la reunión nocturna: un salario mínimo de $15 la hora para todos los empleados en el Miami Freedom Park, el estadio y complejo comercial propuesto que reemplazaría a Melreese.
Mas ofreció una concesión verbal, con una advertencia. Se comprometió a pagarles a todos los empleados de la propiedad el equipo el salario digno, incluyendo al personal de mantenimiento, jardineros, trabajadores del estadio, etc. También acordó exigir un salario digno de los inquilinos que arrendarían el espacio comercial del complejo, aunque comenzaría con un salario de $11 en el primer año y aumentaría anualmente hasta los $15.
Después de los comentarios de Mas, Russell dijo que votaría sí para que se realizara el referéndum.
Durante gran parte de la reunión en la mañana, Reyes fue el mayor crítico de la propuesta, específicamente del proceso que la Ciudad ha seguido para poner el referéndum en la boleta.
“Estamos eludiendo nuestros propios estatutos, nuestras propias leyes”, dijo a los comisionados, horas después de que la Ciudad recibiera una demanda de un abogado que los acusaba precisamente de hacer eso.
El escepticismo intenso y la oposición rotunda han girado en gran parte en torno al apresurado proceso de presentar el plan al público durante las últimas semanas. Jorge Mas compartió escasos detalles a unos días de los votos programados, y los funcionarios de la Ciudad no exigieron muchos detalles durante ese tiempo.
Incluso antes de la votación del miércoles, la Ciudad publicó nuevos de términos al final de la tarde del martes, y la documentación completa de la agenda para la reunión del miércoles se publicó en internet por la noche.
Russell enfatizó que su voto solo apoya el envío de la pregunta a los votantes, y agregó que los residentes no deberían dejar de investigar. Espera que se publiquen más detalles del plan antes de la votación de noviembre que aborden las preocupaciones de los votantes.
“Deberían ser escépticos. Yo lo sigo siendo”, dijo. “Tenemos un historial de malos acuerdos en Miami”.
Si el referéndum se aprueba en noviembre, la Comisión de la Ciudad aún tendría que aprobar un contrato de arrendamiento sin licitación con el grupo Beckham con un voto mayoritario, lo que significa cuatro de los cinco comisionados.
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de julio de 2018, 5:42 p. m. with the headline "Estadio de Beckham en Miami: el balón está ahora en la cancha de los votantes."