Tanya González y Roy Ruz Blanco: Una relación que los llevó a la muerte
Tanya González estaba de vacaciones cuando conoció a Roy Ruz Blanco en un popular club de South Beach hace seis años, y quedó tan perdidamente enamorada de aquel hombre alto, apuesto y considerado que pronto hizo sus maletas y abandonó el confort del hogar de su familia en Nueva Jersey y se fue a vivir con él.
Pero sus visiones de romance en las exóticas playas de la Florida pronto se desvanecieron, y en lugar de eso pasó muchos días lidiando con los ataques de rabia y celos de Blanco, y el inusual deseo de él de mantener a su madre muy cerca de sí.
Ahora, ambos están muertos. Y aunque la policía no lo ha dicho oficialmente, la familia de González no tiene duda alguna de que Blanco, de 33 años, mató a González, una bella mujer de 28 años graduada de Queens College, en lo que resultó una retorcida odisea de toda una semana que acabó en los Cayos de la Florida con el suicidio de Blanco.
El cadáver de González fue encontrado a principios de esta semana en el maletero de su BMW abandonado, en un estado de descomposición tan avanzado que demoró casi dos días identificarla a través de su expediente dental. La vida de Blanco terminó cuando se clavó un cuchillo de carnicero en el vientre cuando la policía dio con él.
“Ella me dijo que lo tenía todo controlado”, dijo el padre de González, Ramón González. “No sé si estaba simplemente diciéndome lo que yo quería oír”.
La madre de Blanco, quien huyó a los Cayos con su hijo, está en un hospital de Stock Island tras una sobredosis de pastillas. El perro Husky Siberiano que llevaban consigo es ahora propiedad de la Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Animales.
Antes de que su vida entrara en una espiral descendente de conflicto, según amigos y familiares suyos, Tanya González llevó una existencia normal y pacífica en una comunidad suburbana de Nueva Jersey, estudió para hacerse maestra y pasaba días con sus amigos en la playa o haciendo ejercicio en el gimnasio.
González creció cerca de Nueva York, en la boscosa Ridgewood, Nueva Jersey, la hermana mayor de Alberto, David, Andrew y Brianna. Y aunque sus padres se habían divorciado y habían vuelto a casarse cada uno por su lado, la familia se mantenía unida, dijo su padre.
Tras terminar la secundaria matriculó en Queens College, donde hizo una maestría en educación de niños pequeños. Tanya González visitaba a menudo el restaurante de su familia en Passaic, Nueva Jersey, que su padre todavía ayuda a llevar.
Eso cambió en el 2008 cuando Tanya y un grupo de amigos visitaron Mango’s Tropical Café en South Beach durante unas breves vacaciones en el sur de la Florida. Allí quedó prendada de inmediato del corpulento barman de seis pies y cuatro pulgadas de estatura, quien había competido cinco años antes para el premio Mr. Venezuela, y quien, según varios reportes de prensa, era sobrino lejano de Fidel Castro.
“Era muy feliz. Pensaba que había encontrado al hombre perfecto”, dijo el padre de Tanya.
De regreso en Nueva Jersey, Tanya González se mantuvo en contacto con Blanco. Durante los tres meses siguientes, Blanco visitó dos veces a la familia de ella en Nueva Jersey, las dos veces acompañado por, Marta Blanco-Mendoza. González y su esposa Carmen dijeron que, cuando conocieron a Blanco, nada les pareció raro.
De hecho, la familia y los Blanco se llevaban muy bien, dijeron, y a menudo conversaban de que tanto la madre de Blanco como la madre de Ramón González provenían de la misma provincia de Cuba, Pinar del Río.
Seis meses después, Tanya González, quien entonces tenía 23 años, se fue definitivamente de su casa. Ramón González dijo que, aunque su hija afirmó que se iba a la Florida por una semana, la semana se hizo dos, y las dos se hicieron tres. Luego ella le dio la noticia: se estaba mudando al sur de la Florida a vivir con Blanco.
Ramón González dijo que él llamó a Blanco de inmediato. Dijo que Blanco se disgustó y le dijo que su hija ya era mayor y que la decisión de mudarse a la Florida sólo dependía de ella.
“Yo le dije que se asegurara de tratar bien a mi niña”, dijo González.
La madre de Tanya, Tamara Buonomo, se preocupó tanto que ella y su esposo se mudaron a St. Augustine para estar cerca de su hija, dijo Ramón González. El dijo que él y su esposa Carmen visitaron a Tanya varias veces, y a menudo salían a comer juntos, y todo parecía estar bien.
Cada vez que visitaban la casa, y adondequiera que fueran, la madre de Blanco iba con ellos.
Pronto, dijo Ramón González, todo eso comenzó a afectar a su hija.
González dijo que Tanya y Blanco Mendoza empezaron a discutir por cosas pequeñas como quién iba a cocinar la cena. González agregó que su hija se quejó de que el novio se acostaba y le ordenaba a su madre que le llevara un vaso de agua a la cama.
Hace alrededor de un año, dijo Ramón González, Bounomo empezó a pelear con Blanco sobre la relación. González dijo que visitó a su hija, con la intención de llevarla de regreso a la casa. De nuevo, la muchacha le dijo que tenía todo bajo control, y al no verle ningún daño físico, se fue.
En junio, Tanya González terminó por fin la relación y se mudó. En agosto ya estaba viviendo en su propio apartamento en Aventura. Tres días antes de desaparecer, González dijo que su hija le contó que estaba saliendo con otro hombre.
Eso desató la alarma en Blanco.
González dijo que le advirtió a su hija que Blanco podría explotar en cualquier momento. Ella le prometió que no vería a Blanco sola y que alguien del trabajo la acompañaría al automóvil. Fue en ese momento, dijo González, cuando supo que Blanco en ocasiones le había pegado a su hija.
La tarde del 9 de septiembre, Tanya González y su tía Yvette Oliver fueron de compras a la zona del midtown de Miami. A las 5 p.m., se fueron en autos separados. Cuando al otro día Tanya no se presentó a trabajar a las 10 a.m. a la siguiente mañana, se lo notificaron a la policía.
Su padre dijo que voló a Miami el 12 de septiembre y habló con un detective de la división de personas desaparecidas. González dijo que a pesar de prácticamente rogarle que encontrara a Blanco, el detective le dijo que el ex novio de su hija no era todavía considerado una persona de interés.
Ramón González buscó la ayuda de amigos y de investigadores privados para tratar de hallar a su hija. Los investigadores determinaron que Blanco había contratado a su vez a un investigador privado para seguir a Tanya y creían que la había colocado en su vehículo un dispositivo GPS para rastrear, aunque esto no se ha podido confirmar.
Una persona que conocía a Tanya dijo que Blanco le mandó más de 50 mensajes de texto la noche antes de desaparecer. Tampoco esto se ha podido confirmar.
“Uno deja de vivir a partir de ese punto”, dijo Ramón González. “Mi única devoción era encontrarla”.
El domingo, con su hija aún desaparecida, se supo la noticia de que Blanco acudió a la marina de Dinner Key en Miami, el 10 de septiembre y alquiló una embarcación de 25 pies que prometió no llevar más lejos que Haulover Beach. Sin embargo, fue hallado a bordo de la embarcación varada a más de 100 millas de Miami, en Big Coppitt Key el domingo, con su madre y su perro a bordo.
El Servicio Guardacostas y la policía del Condado Monroe lo dejaron ir tras determinar que no había traído ningún inmigrante indocumentado, y al no encontrar su nombre en el banco de datos de ninguna agencia del orden.
Cuando salió a la luz el nombre de Blanco después que el auto de Tanya González se encontrara el martes, agentes del Condado Monroe empezaron a buscarlo. El propio martes, sólo horas después que el cadáver de Tanya fuera hallado, un empresario local le notificó a la policía de los Cayos que había visto a Blanco. Cuando la policía se acercaba, él y su madre tomaron tres tipos de píldoras y huyeron hacia el bosque.
Cuando la policía se acercaba más, Blanco sacó un cuchillo de carnicero y se lo clavó en el vientre. Poco después, murió.
La policía de Miami todavía no ha dicho que Blanco sea sospechoso; sigue siendo una persona de interés. El Departamento de Policía está estudiando varias pruebas forenses para intentar vincular a Blanco con la muerte de Tanya González. Manuel Orosa, jefe de la policía de Miami, dijo que una investigación determinará por qué el departamento no entró el nombre de Blanco en el banco de datos antes de ser interrogado por el Servicio Guardacostas.
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de septiembre de 2014, 10:46 p. m. with the headline "Tanya González y Roy Ruz Blanco: Una relación que los llevó a la muerte."