Pueblo de Florida trata de recuperarse tras horrendo crimen
Al día siguiente que Don Spirit masacrara a su propia familia —su hija adulta y seis nietos y después se suicidó— esta pequeña localidad del norte de la Florida trataba de recuperarse del horror de lo que había ocurrido menos de 24 horas antes.
Entretanto, las autoridades celebraron el viernes por la mañana una conferencia de prensa, pero sin dar mucha información del arma que Spirit utilizó ni decir el motivo que tuvo para hacer lo que hizo. La policía dijo que a Spirit no se le permitía tener un arma porque era un delincuente convicto y que no hubo sobrevivientes en la carnicería que perpetró.
El gobernador de Florida Rick Scott tenía pensado visitar la comunidad el viernes por la tarde.
Gran parte de la atención de la comunidad tras la tragedia se enfocaba en esos momentos en ayudar a los niños a lidiar con la tragedia y recordar a los menores asesinados.
Robert Rankin, superintendente escolar del Condado Gilchrist, dijo que el viernes fue “una dura mañana en nuestras escuelas primarias”.
“Estos estudiantes eran queridos por sus compañeros de clase, por los maestros y por los empleados de la Escuela Primaria Bell”, dijo Rankin.
Rankin describió a los niños asesinados como estudiantes “felices”. Los chicos estaban en kindergarten, y en segundo, tercer y quinto grado.
El superintendente dijo que no había ninguna evidencia de problemas en la casa.
“Según me han informado, todos subieron al autobús ayer y regresaron a la casa”, dijo.
Rankin dijo que había unos 30 consejeros adicionales expertos en este tipo de situación y funcionarios en la escuela, que tiene más de 500 estudiantes.
“Todo el mundo se aflije de un modo diferente”, dijo. “Estamos tratando de trabajar con cada estudiante y satisfacer sus necesidades”.
Padres y niños estaban en la escuela Bell el viernes por la mañana en un aparente estado de desconcierto. Fueron escoltados desde el estacionamiento por agentes de la policía de Gilchrist, quienes les dieron abrazos y les expresaron sus condolencias.
Algunos niños pequeños llevaban pañuelos sanitarios en las manos.
“Los padres han venido con lágrimas en los ojos”, dijo Wendy Pineda, que llevó a sus dos hijos a la escuela el viernes por la mañana. “También los niños han venido llorando”.
Amanda Lamb, de 25 años, dudó en decirle a su hija de cuatro años lo que había sucedido. “No le habría entendido”, explicó.
Lamb asistió a la secundaria Bell High, y tuvo una estrecha relación con Josh, hijo de Spirit. Dijo recordar a la familia hablando de Kyle Spirit, quien murió en un accidente de caza en el 2001. “Lo extrañaban realmente mucho”, dijo.
Ahora, dijo Lamb, toda la ciudad, con una población de alrededor de apenas 350 habitantes, está entristecida.
“Vamos a pasar unos momentos difíciles aquí”, dijo Lamb. “Somos una comunidad muy pequeña. Esto ha afectado mucho a la gente”.
Dale Thigpen le explicó a su hija, estudiante de cuarto grado del plantel, que otro niño se había muerto. Dijo que sentía que tenía que hacerlo.
“Aquí casi todo el mundo se conoce”, dijo. “Es terrible que algo así pueda haber pasado en Bell”.
Lo que ocurrió en Bell tuvo lugar en una casa cerca de un camino polvoriento en esta comunidad rural de la Florida a unas 30 millas al oeste de Gainesville.
Según la policía, Spirit, de 51 años, enloqueció el jueves por la tarde, y mató a siete de sus familiares.
En una conferencia de prensa que se realizó el jueves por la noche, Robert Schultz, jefe de la policía del Condado Gilchrist, dijo que un agente había ido a casa de Spirit cerca de las 4 p.m. para investigar una llamada de disparos. Cuando el agente llegó, se comunicó con Spirit, quien después se suicidó.
Posteriormente, los investigadores hallaron siete cadáveres dispersos por toda la propiedad, les dijo Schultz a los reporteros.
Schultz dijo que sus hombres habían acudido a la casa en el pasado por diversas razones, pero no dio más detalles.
“Hay muchas preguntas sin contestar. Va a haber preguntas cuyas respuestas nunca sabremos”, agregó.
Las víctimas fueron identificadas como Sarah Lorraine Spirit, de 28 años; Kaleb Kuhlmann, de 11 años; Kylie Kuhlmann, de nueve años; Johnathon Kuhlmann, de ocho años; Destiny Stewart, de cinco años; Brandon Stewart, de cuatro años; y Alanna Stewart, una bebé que nació en junio de este año.
Schultz confirmó que Spirit tenía antecedentes penales. Según el portal de internet del Departamento de Prisiones de la Florida, Spirit fue puesto en libertad en febrero del 2006 por una acusación de posesión de un arma de fuego relacionada con la muerte en el 2001 de su hijo más pequeño, Kyle, ocurrida durante una cacería en el Condado Osceola.
El último día del viaje, el fusil de Spirit se disparó cuando él le limpiaba el cañón. La bala alcanzó al niño en la cabeza, matándolo al instante. En aquel momento, Spirit ya había sido encontrado culpable de posesión de marihuana y, bajo la ley, no podía tener armas de fuego. Se declaró culpable de haber violado la ley y pasó tres años en una cárcel estatal.
Registros judiciales en los condados Hillsborough y Gilchrist indicant que con frecuencia Spirit ha tenido problemas con la ley.
De acuerdo con documentos del Condado Hillsborough, Spirit fue arrestado y acusado por lo menos siete veces por varios delitos menores y otros mayores entre 1990 y 1996. Entre las acusaciones aparecen agresión, posesión de drogas y no darle “a un menor de edad comida ni abrigo”.
En los últimos 10 años, registros del Condado Gilchrist muestran que Spirit había sido acusado de diversos delitos menores y mayores. En el 2008, pasó casi cuatro meses de cárcel por un cargo de agresión, y en el 2009 estuvo en libertad condicional después que una acusación de conducir embriagado se redujo a manejar de forma descuidada.
En una llorosa entrevista que le hizo el periódico St. Petersburg Times en el 2001 luego de la muerte accidental de su hijo, Spirit reconoció que no era ningún santo.
“Tal vez mi vida no ha sido la mejor”, le dijo entonces al diario.
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de septiembre de 2014, 11:08 p. m. with the headline "Pueblo de Florida trata de recuperarse tras horrendo crimen."