¿Camaleón político? El Rick Scott de hoy es muy diferente al del 2010
El Rick Scott que se postula para el Senado federal en el 2018 con frecuencia solo tiene un parecido lejano con el que irrumpió en la escena política y se convirtió en gobernador de Florida hace ocho años.
En una amplia gama de temas, Scott ha sido un modelo de inconsistencia, alternando sus posiciones para adaptarse a los tiempos políticos cambiantes, desafiando la sabiduría convencional de que los votantes republicanos piden una rígida pureza ideológica de sus líderes electos.
Aceptó conceptos ecologistas a los que se opuso, suavizó su línea dura sobre inmigración, defendió invertir más dinero en las escuelas -que había intentado recortar-, firmó nuevas restricciones de armas a las que se había opuesto y cambió el rumbo dos veces para expandir la cobertura de salud del Medicaid: se opuso, lo apoyó y luego se opuso de nuevo ante la posibilidad de una derrota política.
“Él ha evolucionado”, dijo J.M. (Mac) Stipanovich, estratega y cabildero que asesoró a dos ex gobernadores republicanos. “Si escribiste un perfil de Rick Scott en su primer año en el cargo y escribes uno esta semana, estarás describiendo a dos hombres completamente diferentes”.
Stipanovich dijo que la evolución de Scott ha sido motivada por la política.
Gastando decenas de millones de dólares en anuncios pagados de televisión y en una incansable campaña por el estado en su jet privado, el gobernador republicano se ha reinventado mientras enfrenta la pelea más dura de su carrera contra el senador demócrata Bill Nelson, que ya lleva tres períodos en el puesto.
El resultado de esta lid podría decidir qué partido va a controlar el Senado. Las encuestas entre posibles votantes muestran que ahora está en un punto muerto, con Scott y Nelson batallando con un pequeño grupo de electores vacilantes en el estado indeciso más grande del país.
La aceptación de Scott es tan alta como siempre. La ha logrado en parte manteniéndose distante de un presidente cada vez más impopular, Donald Trump.
Es otra corrección en la trayectoria de Scott, quien apoyó a Trump en una radiante columna en USA Today en enero del 2016, pero recientemente se opuso a la falsa declaración del presidente donde negaba la cifra de muertes por el huracán María en Puerto Rico.
El medio ambiente
Algunos de los cambios de política más visibles de Scott se relacionan con el medio ambiente de Florida, un tema más explosivo que nunca en el 2018 debido a la desagradable aparición de algas y la pestilente marea roja que ensucia las vías fluviales y las playas, ahuyentando a los turistas y atrayendo a pequeños grupos de manifestantes a los actos de campaña de Scott.
En televisión, Twitter e incluso en un cartel flotante, Scott se ha puesto a esa ofensiva, culpando a Nelson de que “habla mucho, pero no hace nada” sobre el actual desastre ambiental del estado.
Pero fue bajo la supervisión de Scott que el florecimiento de las algas tóxicas y verdes se duplicó e invadieron el centro sur de la Florida, creando una crisis que provocó un crítico escrutinio del largo historial medioambiental de Scott.
Como gobernador, Scott se opuso a las normas federales más estrictas sobre la calidad de agua, recortó los presupuestos de cinco distritos regionales de control del agua, abolió la agencia de gestión del crecimiento estatal, redujo el control estatal de las vías navegables y derogó una ley de inspección de tanques sépticos.
Ahora, como candidato al Senado de Estados Unidos, Scott de repente saca millones de dólares del estado para luchar contra la epidemia de la marea roja. Hay escepticismo sobre su heroicidad a largo plazo como defensor de las frágiles costas del estado.
“Scott está usando una página del libro de estrategias políticas de Donald Trump”, dijo Frank Jackalone, del Sierra Club. “Ante una situación de debilidad, se da vuelta y culpa a su oponente por un error que es de él”.
Sobre la perforación petrolera en alta mar, Scott declaró otra victoria del año electoral después de que la administración Trump anunciara que estaba eximiendo a Florida de los planes de perforación federales.
“Mi principal prioridad es asegurar que los recursos naturales de la Florida estén protegidos”, dijo Scott en enero.
Fue un marcado giro del anterior Rick Scott, quien se postuló para gobernador en el 2010 con una plataforma que promovía las perforaciones, incluso después de que el desastre del derrame de petróleo de Deepwater Horizon alcanzara la costa del Golfo.
Los ejecutivos de petróleo y gas de Texas y Oklahoma han organizado campañas de recaudación de fondos para Scott, y han donado casi $1 millón para su campaña por el Senado.
“Creo que está bastante claro cuál es su posición”, dijo Nelson.
La educación
En su primer año como gobernador, en un momento de alto desempleo y abruptos déficits presupuestarios estatales, Scott propuso un recorte de $3,000 millones en el gasto escolar. Dejará el cargo en enero alardeando de la histórica financiación de las escuelas, que forma parte del presupuesto más grande de la historia de la Florida, casi $89,000 millones.
¿Qué ha cambiado?
“La economía”, dijo la portavoz de la campaña de Scott, Lauren Schenone. “El gobernador Scott lideró a Florida a través de un increíble cambio económico que ayudó a crear casi 1,6 millones de empleos, amortizar la deuda histórica del estado y permitir que se realizaran inversiones récord en lo más importante, como la educación”.
Scott se negó a ser entrevistado para este artículo.
Inmigración
En materia de inmigración, Scott se postuló para gobernador en el 2010 con la promesa de promulgar una ley de línea dura contra la inmigración ilegal, siguiendo el patrón de Arizona. También criticó al presidente Barack Obama por usar sus poderes ejecutivos para proteger a los jóvenes conocidos como dreamers, que vinieron a Estados Unidos con padres indocumentados que luego fueron deportados.
En el 2014, cuando Scott se postulaba para la reelección, dio marcha atrás y firmó una ley que otorgaba una matrícula estatal más económica a los estudiantes inmigrantes después de oponerse a la idea en el 2011, según el sitio independiente de verificación de hechos Politifact Florida. El giro de Scott fue ampliamente criticado por el ala conservadora republicana en la Legislatura.
“El gobernador Scott ha dejado en claro que apoya la seguridad de nuestras fronteras y la protección de los chicos de DACA “, dijo Schenone. “A diferencia del senador Nelson, el gobernador Scott cree que la inmigración legal fortalece a nuestro país, mientras que la inmigración ilegal debilita a nuestro país”.
Scott ha expandido su alcance político a comunidades inmigrantes como los cubanoamericanos y venezolanos. La semana pasada realizó su octava visita a Puerto Rico en el primer aniversario del huracán María.
La salud
El cuidado de la salud sigue siendo un tema que muchos siguen de cerca en Florida, un estado con una de las poblaciones sin seguros más grandes del país y millones de personas de la tercera edad en el Medicare.
Scott dice que no quiere regresar a los tiempos en que las condiciones médicas preexistentes descalificaban a una persona para obtener un seguro. Pero ha pasado los últimos ocho años pidiendo la derogación del Obamacare, una medida que habría hecho precisamente eso.
Como uno de los primeros opositores a la expansión de Medicaid, el programa federal y estatal de seguros médicos para adultos y niños pobres, Scott dio un giro abrupto en el 2013, calificándolo de “avance compasivo y de sentido común”.
Con un Congreso hostil, la medida falló, y en el 2015 Scott ya estaba en el otro lado de nuevo.
“Rick Scott espera que los votantes de Florida tengan amnesia con sus antecedentes”, dijo el representante estatal Carlos Guillermo Smith, demócrata por Orlando, un crítico abierto de Scott. “Está tratando de decirnos que es una persona completamente diferente y que tiene mucho dinero para hacer que la gente le crea, pero no me parece que los votantes le van a creer”.
Las armas
En cuanto a las armas, Scott también se acercó al epicentro político tras la masacre que dejó 17 muertos en la escuela secundaria Marjory Stoneman Douglas de Parkland en febrero pasado.
Durante años, Scott obtuvo una calificación A+ de la Asociación Nacional del Rifle (NRA) y fue elogiado por Marion Hammer de la NRA por haber firmado cinco proyectos de ley a favor de las armas en el 20014, año en que fue reelecto.
La NRA se volvió contra Scott y demandó al estado después de que el gobernador firmó una ley en marzo que aumentaba la edad para comprar un arma de 18 a 21 años e imponía una espera de tres días para comprar armas.
El cambio de Scott en el tema de las armas fue una reacción al ataque de Parkland, pero también un reconocimiento de que el sentir público a favor de las restricciones de armas está aumentando en Florida.
“Estoy orgulloso de la legislación que aprobamos”, dijo Scott en Tampa en abril.
Póngase en contacto con Steve Bousquet en bousquet@tampabay.com y sígalo en @stevebousquet.
Esta historia fue publicada originalmente el 25 de septiembre de 2018, 7:05 p. m. with the headline "¿Camaleón político? El Rick Scott de hoy es muy diferente al del 2010."