Advirtieron a DCF sobre situación vólatil en casa de hombre que mató a hija y nietos
La familia Spirit, a la que investigadores del bienestar infantil enfrentaron hace dos semanas, presentaba una mezcla volátil: dos adultos que consumían drogas, seis niños pequeños y una historia de violencia – que estalló cuando Don Charles Spirit mató uno a uno, a su hija y a sus seis nietos.
La matanza en la pequeña Bell, Florida, fue la mayor pérdida de vidas en una sola familia en la historia del estado. Y los registros muestran que las autoridades conocían los riesgos.
El 1 de septiembre, se dijo a investigadores de protección infantil en la Florida que los hijos de Sarah Spirit, de 28 años, vivían con consumidores de drogas. Durante la investigación, Sarah Spirit les dijo que ella acababa de salir de la cárcel después de violar su libertad condicional por dar positivo por “sustancias” ilegales. En ese momento, ella vivía con su padre, un hombre de 51 años con un expediente de violencia, quien había ido a prisión por disparar fatalmente a su propio hijo en un accidente de caza.
La investigación del informe a la línea de emergencia del Departamento de Niños y Familias (DCF, por sus siglas en inglés) aún estaba abierta la semana pasada, cuando Spirit le disparó a su hija de 28 años, Sarah Spirit, y a los seis niños de ella – de edades de 11 años a dos meses – antes de dispararse él mismo con una pistola cuando llegaban los agentes de la policía del Condado Gilchrist. Un informe del DCF no dio detalles sobre su manejo de la llamada de hace dos semanas a la línea de emergencia.
Resultaron muertos Alana Stewart, de 2 meses; Brandon Stewart, de 4 años; Destiny Stewart, quien cumpliría 6 años el sábado; Johnathan Kuhlmann, de 8; Kylie Kuhlmann, de 9, y Kaleb Kuhlmann, de 11.
El lunes, administradores del DCF dieron a conocer al Miami Herald registros que sugieren que la familia tiene una larga historia de esfuerzos fallidos de protección a los niños. Las alegaciones con respecto a la crianza por parte de Sarah Spirit cubren todo el espectro: consumo de drogas, negligencia médica, una pobre supervisión de los niños y violencia doméstica, incluyendo peleas con el padre de ella. Don Spirit también tenía un historial en el DCF, incluyendo una acusación de “abuso físico de sus nietos”. “Spirit”, se dijo al DCF, “golpeó a uno de ellos con un cinturón, lo que resultó en contusiones”.
Los administradores de la agencia se negaron a discutir los registros que dieron a conocer el lunes.
El historial de Sarah Spirit con el DCF data de al menos el 2007, cuando la agencia ofreció primero servicios “voluntarios” a Spirit en un esfuerzo por manejar su forma de crianza. La agencia le ofreció ayuda a Sarah en dos ocasiones más, en el 2012 y al año siguiente. “No parece que los servicios estuvieran involucrados por completo el año pasado”, dijo el informe sobre el último incidente.
El historial de Don Spirit con el DCF incluye acusaciones de que abusó físicamente tanto de sus hijos como de sus nietos, así como al menos un informe de violencia doméstica entre él y su hija.
De 1990 a 1996, mientras Don Spirit vivía en el Condado Hillsborough, se le arrestó y se le acusó en al menos siete ocasiones de una mezcla de delitos leves y graves. Los cargos incluyeron agresión, posesión de drogas y privar a un niño de alimentos o refugio.
Spirit le disparó accidentalmente en la cabeza a su hijo, Kyle, durante una excursión de caza en el Condado Osceola en el 2001. El joven niño murió de inmediato.
Spirit cumplió una sentencia de tres años por el disparo. Su historia criminal de 13 arrestos incluye agresión agravada, posesión de armas por un malhechor convicto, posesión de mariguana, robo y abandono de la escena de un choque con heridas.
En un esfuerzo por revisar su historia con la familia, el DFC envió un equipo de “Respuesta Rápida a un Incidente Crítico”, una unidad para prioridades creada en la primavera pasada por legisladores como parte de una reforma al por largo tiempo atribulado sistema de bienestar infantil del estado. La ley se aprobó luego de la publicación del Herald de Innocent Lost (Inocentes perdidos), una serie que estudió las muertes de casi 500 niños cuyas familias eran conocidas por los trabajadores de protección infantil.
Esta no es la primera vez que la Florida ha visto la muerte de toda una familia luego de una larga historia de violencia donde ha estado involucrado el DCF.
Hace cuatro años esta semana, Patrick Dell forzó su entrada en la casa de su separada esposa en Riviera Beach, y la mató a balazos a ella y a cuatro de sus hijos. Resultaron muertos Bryan Barnett, de 14 años; Daniel Barnett, de 10; Diane Barnett, de 13; y Javon Nelson, de 10. Otro niño Barnett también recibió un disparo, pero sobrevivió. Al igual que Spirit, Dell se mató de un disparo mientras llegaba la policía.
Dell había aterrorizado durante tres años a su esposa, Natasha Whyte-Dell, con ataques de ira y celos que incluían amenazarla con un cuchillo. En los meses que llevaron a las muertes a balazos, Dell incluso le dijo a ella que “tu familia va a llorar hoy” y “vas a ir a la morgue”.
La familia murió nueve meses después.
En el 2008, Mesac Damas supuestamente mató a toda su familia en septiembre del 2009, luego de una historia de una década de golpear a su mujer.
La policía descubrió los cadáveres de Guerline, de 32 años, y los cinco niños – con sus gargantas todas cortadas – en su casa en North Naples después que ella no se presentó a trabajar. Los niños muertos fueron Meshack, de 9 años; Maven, de 6; Marven, de 5; Megan, de 3 y Morgan, de 1.
Damas fue acusado de seis cargos de asesinato en primer grado después de inicialmente huir hacia Haití.
La sangrienta matanza de la semana pasada ha incrementado el debate sobre los peligros de la violencia familiar.
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de septiembre de 2014, 8:19 p. m. with the headline "Advirtieron a DCF sobre situación vólatil en casa de hombre que mató a hija y nietos."