Sur de la Florida

Intensa lluvia de demandas cae sobre Sweetwater

Foto de archivo. El jefe de Policía de Sweetwater Jesus "Jessie" Menocal de espalda, abraza a su hermano, el teniente de la policía de Sweetwater, Ignacio Menocal.
Foto de archivo. El jefe de Policía de Sweetwater Jesus "Jessie" Menocal de espalda, abraza a su hermano, el teniente de la policía de Sweetwater, Ignacio Menocal. El Nuevo Herald

Un investigador privado local presentó recientemente una demanda en corte federal contra la Ciudad de Sweetwater por un presunto falso arresto que involucra a algunos agentes que han estado bajo investigación desde hace más de un año, y al hermano del actual jefe policial de esa municipalidad.

Jorge del Río alega que los agentes Octavio Oliú, Ignacio Menocal, y otros dos policías no identificados, entraron a registrar su residencia de Sweetwater sin una orden judicial una madrugada de agosto del 2012 y que posteriormente Menocal empezó a acosar a su entonces novia. El Nuevo Herald no pudo contactar a Menocal para obtener su versión.

Del Río también está demandando al ex jefe de policía Roberto Fulgueira y el ex alcalde Manuel “Manny” Maroño, por presuntamente permitir represalias contra él, luego de que presentara una queja por las acciones de los agentes. También está demandando por complicidad al ex policía de Sweetwater William García, porque alega que su firma apareció en los documentos de arresto de Del Río, a pesar de que no se encontraba trabajando ese día.

García fue condenado a nueve años de prisión en julio pasado en un caso federal separado por fraude con tarjetas de crédito.

La demanda es la más reciente en casi una decena de litigios presentados en corte federal, de circuito, y en la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo en contra de la municipalidad en el último año y medio. Algunas quejas se tratan de alegaciones de falsos arrestos y remolques injustificados de vehículos, otras de accidentes y reclamos de aseguradoras, mientras que otras tratan de discriminación a empleados, o despidos injustificados.

Ademas siete ex empleados han avisado a la ciudad sobre su intención de presentar demandas por despidos injustificados y el abogado de Del Río dijo que tiene unos 10 clientes que entablarán litigios contra la municipalidad próximamente por casos similares.

“En mi opinión esto ha sido un caso de mala administración”, declaró Richard Díaz, abogado local que representa a Del Río. “Sweetwater es una ciudad que ha tenido muy buenos funcionarios públicos pero también ha tenido muy malos funcionarios públicos”.

Remolque injustificado

Recientemente Abraham Herbas, un cliente de Díaz, llegó un acuerdo con Sweetwater para recibir una indemnización por daños y por la pérdida de su Volkswagen azul, que fue incautado en el 2011 tras un arresto en el Dolphin Mall y luego fue vendido por Southland The Towing Company, una empresa vinculada al ex alcalde que gozó de un monopolio en la ciudad. Herbas había presentado una demanda en corte federal por “incautación injusta”.

El caso de Herbas es el primero en el que la municipalidad acepta pagar una indemnización por un vehículo confiscado. La indemnización fue pagada por el seguro de daños de la municipalidad, que es administrado por la Liga de Ciudades de la Florida, aunque Díaz no pudo especificar la cantidad de dinero que recibió su cliente debido a acuerdos de confidencialidad. El Nuevo Herald y CBS4 documentaron desde agosto del año pasado varias quejas de remolques injustificados en Sweetwater.

“Esos problemas son cosas que mi administración heredó y no podemos cambiar el pasado”, dijo el miércoles el alcalde José M. Díaz sobre las demandas por arrestos injustificados y remolques. “Pero con seguridad vamos a tratar de compensar por los daños a los casos que lo ameriten”.

Tras ser nombrado alcalde de Sweetwater después del arresto de Maroño por parte del FBI en un caso separado de corrupción pública, Díaz reestructuró el Departamento de Policía y ha despedido a varios agentes de alto mando, que ahora también planean demandar a la ciudad por haber sido separados de sus cargos.

Empleada demanda

En agosto la agente policial Jenna Méndez, hija de la recién derrotada comisionada condal Lynda Bell, entabló en corte federal una demanda bajo el Acta de Estándares Laborales Justos, alegando que entre agosto del 2011 y este año trabajó horas excesivas encargándose de los perros de la unidad canina K-9 municipal, sin ser apropiadamente remunerada.

De acuerdo con el abogado municipal Ralph Ventura, Méndez reclama la suma de $24,568 por horas extras no remuneradas.

“En este caso la posición de la ciudad es que a [Méndez] se le otorgaron cuatro horas libres por semana por cada perro”, explicó Ventura. “Y es lo que consta en los documentos de horarios”.

El Nuevo Herald no puedo contactar el miércoles a Méndez.

También presentó una queja ante la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo Yaima Vega, quien alega comentarios inapropiados por parte del alcalde y represalias.

De acuerdo con información dada por Ventura, también han expresado intención de demandar por despido injustificado la encargada del Departamento de Recursos Humanos Joanna Muñiz-Rubio, el ex empleado de la policía Jorge Oliveros, los ex oficiales de la policía Mario Miranda y Richard Pichardo, el ex director del Departamento de Parques Luis Quintero, la ex directora del Departamento de Finanzas Anny Chez y su esposo, el ex empleado Guillermo Chez.

El alcalde Díaz aseguró que las demandas no tendrían fundamento ya que los jefes de departamento pueden ser despedidos a discreción del alcalde y los demás despidos fueron justificados.

El caso Del Rio

Conocido por su labor de búsqueda de niños desaparecidos y víctimas de tráfico humano, Del Río ha tenido anteriormente problemas con la policía. En diciembre del 2013, fue arrestado por agentes de la policía del Condado Miami-Dade por tener en su posesión una pistola Taser. En ese caso fue sentenciado a seis meses de libertad condicional que ya cumplió.

De acuerdo con la demanda de Del Río, tras el incidente en su vivienda en Sweetwater, él se reunió con Fulgueira y Maroño para quejarse. Entonces, según Del Río, los funcionarios le pidieron que se abstuviera de denunciar el caso ante la policía estatal (FDLE) y le dijeron que ellos arreglarían el asunto “en casa”.

Del Río habría expresado a Fulgueira y Maroño su preocupación por posibles represalias por parte de los policías. Tres meses mas tarde, en noviembre, fue arrestado por policías de Sweetwater mientras estaba dentro de su vehículo estacionado a la orilla de la carretera.

En su demanda, Del Río alega que los agentes lo mantuvieron arrestado por horas sin poder presentarle cargos válidos y eventualmente lo trasladaron a la cárcel condal acusado de asedio en su propia vivienda. El caso fue desestimado por la fiscalía posteriormente. Pero el reporte del arresto apareció después firmado por el detective William García, aunque Del Río asegura que éste nunca estuvo en la escena.

El Nuevo Herald y CBS4 hicieron un pedido de registros públicos hace un año para determinar si García se encontraba trabajando el día que Del Río fue arrestado. La Ciudad respondió esta semana. El agente no se encontraba trabajando.

Esta historia fue publicada originalmente el 24 de septiembre de 2014, 10:21 p. m. with the headline "Intensa lluvia de demandas cae sobre Sweetwater."

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