Sur de la Florida

Cónsul de Canadá testifica a favor de su hijo


La jueza Teresa Mary Pooler interroga a la diplomática canadiense, Roxanne Dubé, sobre si ella está dispuesta a entregar su pasaporte a la corte.
La jueza Teresa Mary Pooler interroga a la diplomática canadiense, Roxanne Dubé, sobre si ella está dispuesta a entregar su pasaporte a la corte. el Nuevo Herald

A los ojos de su madre, Marc Wabafiyeabzu, de 15 años, es un muchacho tímido que tiene incapacidad para aprender y era muy unido a su hermano mayor.

“Marc es el hijo que todos los padres quisieran tener”, dijo la diplomática canadiense Roxanne Dubé, sollozando, mientras su hijo con cara de bebé y desgarbado –esposado y sentado en la mesa de los abogados en una corte de Miami– luchaba por contener las lágrimas.

Sin embargo, el hermano mayor, Jean, de 17 años, que fue abatido a balazos en un sangriento altercado por venta de marihuana en Miami, al parecer tenía problemas más complejos. En los meses antes de mudarse de Ottawa a Miami, Jean empezó a salir con personas que no tenían nada que ver con su prestigiosa escuela privada franco-canadiense.

Jean fue arrestado una vez por posesión de drogas, y tuvo varios encontronazos con la policía canadiense, que a menudo lo detuvo por manejar el BMW de su madre. De igual modo, Jean no ocultaba sus ambiciones que ahora podrían explicar sus ansias de vender drogas. “Siempre decía que iba a ser rico y que lo sería rápidamente”, dijo Dubé.

Dubé, cónsul general de Canadá en Miami, por fin habló públicamente el viernes, tras ocupar el estrado de los testigos a favor de Marc, acusado de participar en el intento de robo armada del 30 de marzo que dejó muertos a su hermano y otro adolescente en un apartamento de Miami.

La Fiscalía dijo que Marc actuó como “vigilante” o posible chofer en el incidente que ha despertado un enorme interés de la prensa en Canadá, donde Dubé y sus hijos vivieron hasta febrero cuando ella asumió su cargo en Miami. El testimonio del viernes es el segundo día de audiencia de fianza para Marc, que ha estado preso desde su arresto poco después de la balacera.

Dubé, una diplomática veterana, se comportó impecablemente en el estrado, mostró una mesurada emoción y prometió que su hijo no se escaparía a Canadá si es puesto en libertad antes del juicio. “Sería un criminal para siempre”, dijo. “Mi carrera en la diplomacia se acabaría”.

Luego, Dubé agregó: “Estoy absolutamente convencida de la inocencia de Marc”.

La jueza de Circuito de Miami-Dade Teresa Mary Pooler no determinará si Marc debe seguir tras las rejas hasta el martes. Bajo las leyes de la Florida, cualquier persona que cometa algún delito en donde alguien muere —en el caso de Marc, un intento de robo a mano armada— puede ser acusado de homicidio.

Después de la muerte de su hermano, Marc se enfureció en un interrogatorio con la policía de Miami, y hasta amenazó con matar a tiros a un detective.

Sin embargo, cuando Marc era llevado a una cárcel juvenil, el muchacho de 15 años se tornó sombrío, e hizo que Juan Vélez, el agente que lo transportaba, le ofreciera algunas palabras de aliento.

“Es una verdadera pena que su hermano haya muerto. A veces tienen que pasar cosas malas para que uno decida mejorar su vida”, recuerda haberle dicho el agente Vélez. “Como palabras para motivarlo, le hacen entender que no tiene que seguir el mismo camino”.

Aliviado, Marc de repente admitió que él y su hermano Jean habían planeado desde hacía tiempo robarle a los narcotraficantes la marihuana una vez entraran al apartamento de Miami, testificó Vélez el viernes. “Me dijo que su hermano era inteligente y que habían hecho eso en varias ocasiones”, le dijo Vélez a la jueza.

El policía de voz suave testificó el viernes en la audiencia de fianza para Marc. El agente es el testigo estrella, cuyo testimonio sobre la “espontánea” confesión sirvió como base para el cargo de homicidio en contra del joven.

El testimonio de Vélez detalló las circunstancias de su interacción con el adolescente, quien fue arrestado por disparar un arma de fuego y amenazar a un agente de la ley.

Curt Obront, abogado defensor, le preguntó a Vélez, que ese día fungió solamente como agente de transporte, por qué nunca le aconsejó a Marc sobre su derecho a permanecer en silencio. “Yo no fui el agente que lo arrestó”, dijo Vélez.

Obront lo presionó sobre si en realidad “interrogó” al adolescente. “¿Usted permaneció mudo y no dijo nada durante toda la conversación?”, le preguntó.

“Fue una conversación breve”, dijo Vélez.

En cuanto a su charla para confortar a un sospechoso juvenil, la juez Pooler se metió en la conversación. “¿Por qué hizo usted eso?”, le preguntó

“Honestamente, me sentí mal. El chico acababa de ver morir a su hermano”, dijo Vélez. “Sólo traté de decirle algunas palabras de consuelo”.

Esta historia fue publicada originalmente el 29 de mayo de 2015, 3:24 p. m. with the headline "Cónsul de Canadá testifica a favor de su hijo."

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