Legisladores opuestos a expandir el Medicaid tienen seguros subsidiados
Uno de los principales argumentos presentados el viernes por los republicanos de la Cámara de Representantes de la Florida, cuando rechazaron el plan del Senado para ayudar a 600,000 trabajadores de escasos recursos a recibir seguro de salud, fue que el mismo creaba un derecho a subsidio financiado por los contribuyentes y sería difícil de derogar.
Lo que no mencionaron durante el debate es que ellos tienen derecho a un plan de seguro de salud sumamente generoso que cuesta $22,000 al año, cuyas primas son subsidiadas en su mayor parte por los contribuyentes de Florida. Y, por años, ellos han rechazado todos los intentos de parte del gobernador Rick Scott de reducirles el beneficio.
Para gran parte de los 160 miembros de la Cámara y el Senado de la Florida, la perspectiva de tener que sacar dinero de la nada para pagar por medicinas y consultas médicas no es algo que les quite el sueño. Según sus declaraciones de divulgación financiera, 54 legisladores son millonarios, y 154 de ellos están inscritos en el plan de seguro State Group Health, financiado por los contribuyentes, el cual incluye a alrededor de 80,000 empleados estatales a tiempo completo.
El costo mensual para cada legislador: $180 al mes para una familia, o sea, $2,160 al año, y $50 al mes, o $600 al año para los individuos. Eso es sólo una fracción de la prima mensual promedio que paga la mayoría de los floridanos –$1,347– según datos tabulados por la Fundación Familiar Kaiser.
Hasta el año pasado, los miembros de la Cámara eran miembros de un grupo de trabajadores estatales que tenían un plan aún mejor: $30 al mes para cobertura familiar de salud, y $8.34 al mes para individuos. Ese grupo, conjuntamente con 800 empleados de la Legislatura, el gobernador y su Gabinete están entre 17,500 empleados estatales, conocidos como Dirección Superior y Servicio Selecto Exento, quienes pagan los costos más bajos de todo el estado.
Entre los escasos legisladores que no aceptan el seguro subsidiado están tres senadores y 12 miembros de la Cámara. Algunos son veteranos, quienes reciben seguro de salud de parte del gobierno federal, y otros conservaron el seguro pagado por los patronos que tenían cuando fueron electos.
Uno de ellos es el representante Larry Lee, demócrata, quien es agente de seguros de Fort Pierce. Desde que fue electo hace tres años, Lee se ha resistido a aceptar el seguro gratis de salud y continúa pagado su plan auspiciado por su trabajo, y se ha comprometido a no aceptar el plan estatal hasta que la Cámara vote a favor de dar cobertura a las personas sin seguro.
“He protestado en silencio en contra de recibir lo que el estado me ofrece”, dijo él a sus colegas el viernes, mientras les urgía a que dieran su apoyo al proyecto de ley del Senado.
“Dios me ha protegido”, dijo Lee, ex maestro. Dijo que él envió este mes su sueldo legislativo de $2,000 de junio a una clínica local que da atención médica gratuita en reconocimiento a la necesidad de una mejor atención médica.
“Cuando vi lo barato que era, me dije que eso no estaba bien”, dijo. “No me sentí bien acerca de aceptar ese dinero sabiendo que hay personas que lo necesitan”.
El representante José Oliva, republicano de Miami, ferviente opositor de usar fondos federales para expandir la cobertura de seguros en la Florida, también rechazó el seguro subsidiado.
“Yo nunca he estado de acuerdo con esos tipos de sistemas y beneficios subsidiados que no son accesibles a todos”, dijo Oliva. “Eso me permite manifestarme en contra de las cosas con las que no estoy de acuerdo y mantener la moral bien alta”.
La cobertura del plan estatal de salud incluye atención médica, hospitalización, servicios ambulatorios y medicamentos por prescripción, y los deducibles cambian en dependencia del plan.
Los contribuyentes gastan $1 millón al mes en el seguro de los legisladores, y el costo al estado es $1,264 al mes para cubrir cada plan familiar y $592 al mes para individuos, de acuerdo con el Departamento de Servicios Gerenciales.
“Lo que ellos tienen es indudablemente un privilegio”, dijo Katy Huddlestun, estudiante de la Escuela de Derecho de la Universidad Internacional de la Florida. La semana pasada, ella entregó 13,000 peticiones de otros jóvenes al presidente de la Cámara Steve Crisafulli urgiéndolo a extender cobertura a las personas sin seguro y cerrar la brecha de cobertura para personas como ella.
Huddlestun padece de psoriasis, un mal crónico de la piel que la obliga a pagar miles de dólares al mes en medicamentos por receta. Pero ella gana demasiado poco para calificar por Medicaid y no puede permitirse comprar un seguro en el mercado federal en internet de seguros de salud bajo la Ley de Atención Médica Asequible.
“Yo encuentro ofensivo en el plano personal cuando la gente dice que Medicaid es un privilegio”, dijo. “Las personas que yo conozco que agradecerían recibir semejante ayuda en este momento no tienen intención alguna de mantenerse en el sistema para siempre. Estamos tratando de comenzar nuestras carreras, tratando de terminar nuestros estudios, y, en este momento, si no recibimos la ayuda que necesitamos, no podremos continuar llevando adelante nuestros planes para nuestras carreras”.
Los líderes republicanos de la Cámara no ven correlación alguna entre su oposición a la expansión de Medicare y la cobertura subsidiada por los contribuyentes de sus seguros de de salud.
“Esa es una decisión de los patronos”, dijo el representante Jason Brodeur, republicano de Sanford, presidente de la Comisión de Salud y Servicios de la Cámara y oponente del plan del Senado. El acepta el seguro de salud del estado. “Eso es parte del paquete de compensación de esta parte de nuestros beneficios”, dijo.
Durante los últimos cinco años, Scott ha propuesto terminar con esos privilegios por medio de aumentar el precio de esos seguros subsidiados para ponerlos a la par del promedio nacional. Aunque el gobernador ha incluido la propuesta en su presupuesto cada año desde el 2011, los legisladores se han negado a aceptarla.
Hace dos años, la última vez que la Cámara propuso ayudar a las personas sin seguro, propuso entregar vales de atención médica –alrededor de $2,300 al año– a los padres y adultos discapacitados que ganaran menos de $11,490 al año. En marcado contraste, los legisladores disfrutan de un plan de salud de $22,000 al año financiado por los contribuyentes.
En el 2012, el senador Joe Negrón, republicano de Stuart, consiguió cambiar la tarifa de seguro que pagan los senadores estatales de $8.34 a $50 al mes para individuos, y de $30 a $180 al mes para las familias. La Cámara siguió discretamente su ejemplo en el 2014.
“Yo pensé que simplemente era justo que nosotros, como legisladores, pagáramos lo mismo que pagan nuestros colegas en el gobierno del estado”, dijo Negrón la semana pasada. “Cuando examiné el asunto, en que estábamos pagando la sexta parte de lo que nuestros colegas en el gobierno estatal estaban pagando, me di cuenta de que se trataba de una posición indefendible”.
El no ha tratado de aumentar la tarifa de contribución para el gobernador y otros funcionarios de alto nivel.
“Hacer ese cambio fue una labor difícil, y, una vez que se consiguió ese objetivo, estoy satisfecho con lo que tenemos”, dijo.
Siga a Mary Ellen Klas @MaryEllenKlas
Employee contribution per month/family | Employee contribution per month/individual | Employer contribution per month/family | Employer contribution per month/individual | Total annual benefit | |
Legislators | $180 | $50 | $1,264 | $592 | $22,284 |
Governor, Cabinet, and 17,589 select exempt | $30 | $8.94 | $1,429 | $637 | $24,792 |
State average | $1,347 | $477 | $1,339 | $449 | $21,453 |
Sources: Department of Management Services, Kaiser Family Foundation
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de junio de 2015, 10:45 p. m. with the headline "Legisladores opuestos a expandir el Medicaid tienen seguros subsidiados."