Los guatemaltecos comen fiambre para celebrar el Día de los Muertos
Los cementerios siempre le han traído mucha alegría a Dunia Miranda-Mauri, una guatemalteca que lleva viviendo en Miami más de 20 años.
Desde que era pequeña, su familia la llevaba a visitar las tumbas de sus seres queridos en su ciudad natal de Chiquimula cada 1 de noviembre, mejor conocido como el Día de los Muertos. Ahí, Miranda-Mauri corría y volaba papalotes con los otros niños mientras los adultos colocaban flores y las comidas y bebidas favoritas de los difuntos junto a sus lápidas. Luego todos se reunían en una casa, se sentaban en una mesa larga y comían fiambre, una ensalada tradicional guatemalteca preparada únicamente para ese día especial.
El 1 de noviembre es asueto en ese país, por lo que los guatemaltecos lo toman y realizan una serie de ritos para recordar a los muertos. Una de las costumbres más arraigadas en la conciencia de todos es el compartir el plato ceremonial que se sirve frío y se prepara con todo tipo de carnes y quesos, un encurtido de verduras y otros ingredientes como alcaparras, maíz, huevos y aceitunas.
“Cada familia tiene una receta diferente y es un arte cocinarlo”, dijo Miranda-Mauri, una agregada comercial, o diplomática especializada en ayudar a empresas guatemaltecas en la región sureste de Estados Unidos. “Pero el significado al final es el mismo: ‘festejo y amor’. Es muy lindo”.
A pesar que hay inmigrantes guatemaltecos en el sur de la Florida, todavía no hay muchos restaurantes o panaderías de Guatemala en Miami. Y entre los pocos establecimientos que hay, muy pocos venden fiambre para el festejo anual, de acuerdo con Miranda-Mauri. Sin embargo, si hay guatemaltecos que preparan el plato cada año y lo comparten con sus amigos o vecinos, de la misma forma en la que se acostumbra celebrar el feríado en el país centroamericano.
Eddie Oliva, el dueño y chef de Quetzal Bakery, ubicada en el 269 NW 82nd Ave., dijo que él lleva ocho años vendiendo fiambre. Lo vende en un solo tamaño, grande y para compartir, a $40 y que usualmente vende unos 100 cada noviembre.
“No solo guatemaltecos lo compran”, explicó. “En realidad es todo tipo de centroamericano, y también gente de otros países que se casaron con guatemaltecos. A la gente le encanta”.
El origen de la tradición se remonta a la época colonial en Guatemala, cuando los españoles aportaron su influencia de comer carnes frías y se acostumbraba a guardar los alimentos para una ocasión especial, de acuerdo con Miranda-Mauri. Luego se mezclaba todo lo que había.
Oliva nació y creció en Miami, y su familia nunca le preparó fiambre. Pero desde que abrió su negocio hace casi una década, todos sus clientes le empezaron a pedir que lo hiciera. Así que el le pidió la receta a su mamá y aprendió.
Es un proceso de preparación largo. A Oliva y su equipo le toma semanas preparar el fiambre desde que compran todos los embutidos y pescados —jamón, longaniza, salchicha, sardina, salami, chorizo, queso blanco y queso amarillo— y marinan los vegetales como cebolla, espárragos, coliflor, chile morrón, zanahoria y pacaya.
Oliva toma ordenes de los interesados desde finales de septiembre. Si le sobra después de entregar los encargos, entonces lo venderá este viernes a los que visiten su panadería.
Aparte de Quetzal Bakery, Antigua Guatemala Restaurant, en el 2741 W Flagler St., también estará vendiendo fiambre a $20 el plato, según el gerente Ronald Zamora.
Esta historia fue publicada originalmente el 31 de octubre de 2019, 8:19 p. m. with the headline "Los guatemaltecos comen fiambre para celebrar el Día de los Muertos."