Sur de la Florida

Así reaccionaron los cubanos en Miami a las nuevas medidas de Trump sobre vuelos a la isla

La noticia sobre la cancelación de los vuelos desde Estados Unidos a Cuba, exceptuando La Habana, ha generado confusión, alegría y frustraciones entre los cubanos que residen en el sur de la Florida.

Mientras algunos exiliados se congratulaban este viernes asegurando que esta es otra medida para derrocar a la dictadura más longeva del continente, otros cubanos lamentaban las trabas que estas nuevas medidas supondrán para reunirse con sus familiares en la isla.

“Mi madre está en Santiago de Cuba, a más de 1,000 kilómetros de La Habana. Lo que ha hecho [Donald] Trump es que además de pagar por un pasaje más caro, ahora tenga que comprar un boleto en Viazul que me cuesta 51 dólares más”, dijo a el Nuevo Herald Waldo Prieto, un residente de Miami Beach. Viazul es el monopolio estatal de transporte terrestre para los turistas.

Para Joaquín Valdés, un cubanoamericano de 62 años, son medidas necesarias. “El presidente Trump le dejó claro a Raúl Castro que tiene que irse de Venezuela y respetar los derechos humanos en Cuba. Con los comunistas la mano suave no funciona. Tienen que ponerle toda la presión para que vean con quién se están metiendo”, dice.

Anastasia, una cubana que ha trabajado en compañías de vuelos charters dijo que con esta medida “solo se beneficiarán los amigos” del gobierno cubano. “¿Quién no sabe que algunos de los empresarios que controlan los charters hacia Cuba tienen vínculos con el gobierno? ¿Acaso es un secreto que desde La Habana se controla a quién se le conceden los permisos con nombre y apellidos? Si lo que querían era apretarle el cuello al gobierno fallaron. Se lo hicieron al pueblo”, dice la mujer que prefiere no revelar su apellido por temor a represalias.

American Airlines, Delta y JetBlue, tendrán 45 días para terminar sus operaciones en Cuba relacionadas con otros destinos que no sean la capital. Estados Unidos permitirá que continúen los vuelos charter.

“La suspensión de vuelos a estos nueve aeropuertos envía un mensaje claro al gobierno cubano de que Estados Unidos está tomando medidas firmes en respuesta a la represión continua del régimen contra su pueblo y su apoyo a Maduro”, escribió el secretario de Estado, Mike Pompeo.

El economista Emilio Morales, director de The Havana Consulting Group con sede en Miami consideró que la medida afectará directamente al gobierno cubano que “obtiene divisas por los permisos de entrada y de aterrizaje de las aeronaves, así como por los impuestos de uso del aeropuerto y el otorgamiento de visas a turistas norteamericanos”.

“Está por ver si los vuelos charters podrán absorber toda esta demanda que era cubierta por los vuelos regulares. De momento “enfría el mercado de las mulas y restringe un poco más el acceso a las divisas al gobierno cubano”, agregó.

“En el momento del anuncio se producían semanalmente 147 vuelos semanales a Cuba (68%) y 69 vuelos charters (32%)”, dijo Morales.

Los líderes de organizaciones del exilio Ramón Saúl Sánchez y Sylvia Iriondo, de Movimiento Democracia y Madres y Mujeres contra la Represión (MAR), respectivamente, manifestaron su respaldo a toda acción que suponga acorralar a quienes gobiernan en Cuba hace 60 años y ayudar al pueblo cubano.

“Ha llegado el momento de acabar con la impunidad que durante tantos años han tenido”, dijo Iriondo, quien aplaudió que no se le permita al régimen que “siga lucrando a costa del dolor del pueblo cubano”.

Sánchez, por su parte, pidió al Gobierno de Donald Trump que no acabe con todos los canales de comunicación entre los exiliados y sus familias en Cuba pero siga apretando a un “régimen que se merece lo peor” por seguir violando los derechos humanos de los cubanos “de una manera perversa”.

El congresista cubanoamericano Mario Díaz-Balart alabó que la administración de Trump esté “tomando medidas firmes y sin precedentes contra las dictaduras de Castro y Maduro”.

“Poner fin a estos vuelos y cortar otra fuente de ingresos al régimen es otro paso importante para apoyar al pueblo cubano”, dijo en Twitter.

Marguerite Jiménez, directora para Cuba en WOLA calificó las nuevas medidas como “punitivas y crueles” contra el pueblo de Cuba. “La política no logrará ninguno de los objetivos de la Administración Trump y, en cambio, continuará dificultando la vida de los cubanos dentro y fuera de la isla”, dijo.

Por su parte James Williams, presidente de Engage Cuba, otra asociación favorable al acercamiento con la isla calificó la medida como un “golpe bajo e innecesariamente cruel para las familias cubanas”. Ricardo Herrero, Director Ejecutivo de Cuba Study Group dijo que “es una política inhumana”.

“Poner fin a estos vuelos comerciales agravará las dificultades que ya enfrentan los cubanos que no viven en la ciudad capital. Además, esta política irresponsable no promoverá ningún interés de seguridad nacional de los Estados Unidos. No convencerá al gobierno cubano de que deje de apoyar a Nicolás Maduro y socavará aún más la capacidad de Estados Unidos de defender con credibilidad los derechos humanos en la región”, agregó.

Uno de los pocos renglones económicos que generan ganancias en Cuba es el turismo, que el año pasado produjo $2,900 millones. Las medidas de la Administración están orientadas a castigar a la isla en esta, una de sus principales fuentes de ingresos.

La suspensión de los viajes de cruceros desde EEUU el pasado mes de junio desplomó la llegada de visitantes a la isla en un 20% y sepultó el índice de ocupación hotelera, que cayó un 6.8 por ciento y se sitúa en un 43.

El pasado año llegaron a la isla 1.6 millones de cubanos, de los cuales más de 400,000 residen en Estados Unidos. Desde este país viajaron a la isla más de 637,000 estadounidenses.

“A quien único van a perjudicar, como siempre, es al pueblo cubano. Los jerarcas del régimen seguirán su curso, viajando por todo el mundo, con sus influencias diplomáticas y embajadas”, dijo el cubano Elay Rodríguez, partidario del “deshielo” implementado por el ex presidente Barack Obama. Según Rodríguez, Rusia y China tomarán el lugar dejado por Estados Unidos.

Camilo Condis, un cuentapropista habanero también expresó su desconcierto ante las nuevas sanciones. “¿Cómo afectará esta medida al gobierno cubano? No logro entender el objetivo de esto”, dijo.

“¿A quién “castigan”, a los cubanos que no viven en La Habana y a sus familiares? Los cubanos no dejarán de visitar a sus madres, a sus hijos, a sus amigos. Pero ahora la mayoría del pueblo tendrá que hacer gastos extra innecesariamente”, agregó.

Para Dalila Reyes, una opositora de Cienfuegos, es el gobierno cubano quien tiene en su mano la decisión de cambiar el curso de los acontecimientos. “¿Por qué no negocian con Trump de una vez? ¿A este gobierno no le interesa el bienestar del pueblo? Que lo demuestre saliendo de Venezuela y América Latina y concentrándose en mejorar nuestras condiciones de vida que son paupérrimas”, agregó.

Complementado con los servicios cablegráficos de el Nuevo Herald

Puedes seguirme en Facebook y Twitter. ¿Sabías que ahora puedes recibir las noticias de Cuba por WhatsApp? Envíanos un mensaje de WhatsApp con la palabra Cuba al +1 305 496 4199 para ser incluido en nuestra lista de difusión.

Esta historia fue publicada originalmente el 25 de octubre de 2019, 7:20 p. m. with the headline "Así reaccionaron los cubanos en Miami a las nuevas medidas de Trump sobre vuelos a la isla."

Mario J. Pentón
el Nuevo Herald
Cubro asuntos cubanos y locales en el sur de la Florida. Pistas de noticias a mpenton@elnuevoherald.com. También puede buscarme en Facebook y Twitter.
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA