Sur de la Florida

Deering Estate, paraíso junto a la bahía para residentes y artistas de Miami


La curadora Kim Yantis (centro), con los artistas Nicole Hospital-Medina y Gerry Stecca, que trabajan en el Artist Village de Deering Estate at Cutler, cuyos jardines y sitios históricos y arqueológicos les sirven de inspiración.
La curadora Kim Yantis (centro), con los artistas Nicole Hospital-Medina y Gerry Stecca, que trabajan en el Artist Village de Deering Estate at Cutler, cuyos jardines y sitios históricos y arqueológicos les sirven de inspiración. el Nuevo Herald

Naturaleza, arte e historia saludan generosos a los visitantes que llegan al Deering Estate. Sus 444 acres de terreno a orillas de la bahía de Biscayne son una paradisíaca reserva ambiental, histórica y arqueológica en donde han llegado a encontrarse fósiles de 50,000 años de antigüedad. Desde paseos entre mariposas por parques y jardines cuajados de flores y frondosos árboles, hasta excursiones en canoa, sin olvidar el recorrido por sus distintas casas históricas, Deering Estate ofrece un sinfín de opciones y un mágico remanso de paz a quienes vivimos en este ajetreado Miami.

La hermosa mansión fue el sueño del industrial y coleccionista de arte Charles Deering, hermano de James Deering –dueño del Vizcaya– y uno de los herederos de la International Harvestor Company, quien en 1913 compró las 380 hectáreas de costa virgen que hoy ocupa el Deering Estate, renovó el Richmond Cottage y lo convirtió en su residencia de invierno.

Para aquel entonces, Deering, un apasionado coleccionista de arte, había ya amasado una importante colección de obras de grandes maestros como Goya, Degas, El Greco, Murillo, Fortuny, Sorolla, Zuloaga y John S. Sargent entre muchos otros. Con más de 4,000 piezas, la colección fue valorada en 1922 en $60 millones.

En memoria de la pasión de Deering por el arte, el lugar ofrece un programa único en la comunidad, Artists in Residence. Este es una “incubadora” de ideas, experiencias y oportunidades de colaboración para artistas emergentes y establecidos que trabajan con distintos medios y disciplinas y tienen la oportunidad de disfrutar de un entorno tan inspirador y de la interacción con otros artistas, mientras desarrollan sus proyectos en el estudio que les asignen en alguna de las casas históricas del Artist Village.

“Lo mejor de esto es la paz mental que me trae”, comenta Gerry Stecca, un artista multidisciplinario venezolano que ocupa el estudio 4 del Carriage House y trabaja actualmente en un proyecto híbrido de pintura y escultura. “En cuanto empiezo a manejar hacia allá, me inunda la calma y todo el estrés de la ciudad deja paso a una valoración del tiempo y a un pensar sin límites, a una ensoñación que es la que alimenta mi creatividad”.

Stecca también considera que “el parque, sus empleados y sus visitantes han nutrido también mi trabajo”. Su obra actual incorpora hojas y cortezas de árbol, concha de caracol y semillas. Las instalaciones esculturales hablan de cómo se encuentran cosas maravillosas en la naturaleza, y los cuadros se han convertido en microambientes donde existen figuras imaginarias.

Para la poetisa, escritora, profesora, ambientalista, surfista y velerista floridana de padres cubanos Nicole Hospital-Medina, quien también participa este año en el Artists in Residence Program, el Deering Estate, con su lealtad a la naturaleza de la Florida, guarda los secretos de su historia y de sus sociedades.

“En cuanto parqueo en la propiedad, su paisaje, su historia y esa esencia de la Florida que lo impregna todo se apoderan de mí. Mi manera de pensar cambia al instante, mi imaginación se pinta de color verde, azul y mango, y mi obra se expande. Mientras la escribo en forma de poema o de novela, como la que estoy escribiendo ahora, el entorno se apodera de mi lenguaje, de mi estado de ánimo, de mi imaginación y de mis personajes”, relata.

Con ocho artistas y cinco compañías (tres de teatro y dos de música) en residencia, este programa supone una oportunidad extraordinaria para artistas locales. “Espero que este artículo inspire a otros artistas a solicitar este programa para que así puedan beneficiarse de él tanto como yo”, concluye Stecca.

Para albergar su colección Charles Deering compró dos castillos en Sitges, España, y construyó junto al Richmond Cottage, y con el mismo estilo mediterráneo de sus castillos españoles, la Stone House, un anexo de 13,900 pies cuadrados donde aún pueden verse valiosas obras y antigüedades de Deering. Además, construyó varias casitas más: Carriage House, Power House y Pump House, que son hoy parte del National Register of Historic Places. Estas conforman el Artist Village, donde trabajan los artistas mencionados y otro grupo.

Deering Estate es mucho más que un pedazo de historia y un hermosísimo remanso de paz. Comprado a un precio de $22.5 millones en 1985, tras la muerte de la última heredera de Deering, por el Miami-Dade County Parks, Recreation & Open Spaces Department, el lugar (que quedó devastado en 1992 por el huracán Andrew, estuvo cerrado ocho años y se restauró a un costo de $7 millones) ofrece a la comunidad un abanico de actividades culturales y recreativas: muestras históricas y de arte, series de conciertos, festivales, tardes de exposición, clases, talleres, conferencias y programas especiales para jóvenes y adultos, además de fiestas en sus jardines.

Esta historia fue publicada originalmente el 13 de junio de 2015, 3:31 p. m. with the headline "Deering Estate, paraíso junto a la bahía para residentes y artistas de Miami."

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