Sur de la Florida

Después que el tiroteo en Miramar dejó 4 muertos, la comunidad se pregunta si la policía actuó bien

En las horas transcurridas desde que una persecución policial en Miami-Dade y Broward terminó en una balacera que dejó cuatro muertos el jueves por la noche en Miramar, políticos floridanos, funcionarios policiales y familiares de una de las víctimas han empezado a preguntarse si era posible un resultado menos violento.

Genny Merino, hermana de Frank Ordóñez, el conductor secuestrado de un camión de UPS que falleció en la balacera, dijo el viernes en Twitter que la policía manejó la situación indebidamente.

“Hoy perdí a mi hermano, por la negligencia [palabrota] y la estupidez de la policía”, escribió. “En vez de negociar para salvar al rehén, mataron a tiros a todos”.

Después del violento final de la persecución en Miramar Parkway, varios vehículos detenidos en medio del tráfico se convirtieron en escudos para la policía. Los agentes corrieron entre los transeúntes, quienes fueron testigos de más de 100 disparos.

Al final, 20 agentes se acercaron a los tres hombres que estaban en el suelo junto al camión de UPS que había sido secuestrado a punta de pistola por dos atracadores de una joyería en Coral Gables, quienes tomaron de rehén el chofer. En la vía se observaban grandes manchas de sangre, y pronto los paramédicos se acercaron a tratar a los heridos.

Cuatro personas perdieron la vida, incluidos los dos sospechosos —Lamar Alexander y Ronnie Hall— así como Ordóñez, de 27 años, y Richard Cutshaw, de 70 años y de Pembroke Pines, representante sindical que viajaba en su auto, que quedó atrapado cerca de la balacera.

‘Era como el salvaje oeste’

Joe Merino, padrastro de Ordóñez, pasaba del dolor a la furia al recordar el shock de enterarse del secuestro del hombre, y después de su muerte.

Merino dijo que la policía no mostró ningún interés en salvar la vida de su hijo durante el tiroteo. El hombre se preguntó por qué la policía no trató de controlar mejor la situación, como llevar un equipo SWAT y negociar con los atracadores. Ordóñez pereció desarmado durante la balacera.

“Fue como el salvaje oeste”, dijo Merino, quien exigió rendir cuentas a todos los involucrados. “Voy a ser la voz de mi hijo. Esto no lo van a echar debajo de la alfombra”.

Los cinco o seis policías de Miramar y Pembroke Pines que abrieron fuego están en licencia administrativa, según las normas de sus departamentos, dijo el viernes Rod Skirvin, presidente de la Asociación Benevolente de la Policía de Broward. Once agentes de Miami-Dade también abrieron fuego y han sido colocados en licencia.

El FBI, que lidera la investigación, ha ofrecido poca información sobre lo sucedido, incluido si Ordóñez pereció por lo disparos de las autoridades o exactamente cómo fue baleado Cutshaw.

Pero algunos expertos ya están cuestionando si la policía manejó la situación debidamente.

Nelson Quintana, policía retirado de Coral Gables y ex miembro del equipo SWAT, dijo que los agentes debieron tratar de detener el camión de UPS mientras estaba en la autopista, lejos de las calles de la ciudad llenas de autos, usando lo que se conocer como “técnica de intervención en persecuciones”, que es empujar de lado al vehículo para que pierda el control y se detenga.

El rehén en el camión complicó los esfuerzos de la policía para detener el vehículo, pero esa técnica habría sido un buen enfoque, dijo Quintana.

“De esa forma se controla el riesgo de poner en peligro a personas inocentes y los jefes policiales en el lugar pueden prepararse mejor”, agregó.

Un veterano de la Policía de Miami-Dade con años de capacitación táctica, quien pidió no ser identificado porque todavía está en activo, dijo que los agentes no debieron haberse acercado al camión de UPS.

“Sabían que en el camión había un rehén”, dijo. “Era una intersección con muchos autos y eran las 5 de la tarde. Si hay algún peligro para el público, no se debe hacer lo que hicieron”.

¿Quién tiene la culpa?

Juan Pérez, director de la Policía de Miami-Dade, defendió el viernes el accionar de sus agentes, diciendo que “hicieron lo posible y mostraron un valor increíble” en el enfrentamiento a tiros, aunque el rehén y otra persona perecieron en el fuego cruzado.

“Como agencia policial, estamos de luto por la pérdida de dos vidas inocentes”, dijo Pérez. “Obviamente nos solidarizamos con los familiares. A nosotros también nos afecta mucho”.

Pérez insistió en que los atracadores, Alexander y Hill, son los culpables.

Los dos hombres fueron liberados de una prisión estatal en 2017. Alexander fue condenado por un robo a mano armado en el Condado Lee en 2008, y lo liberaron en 2017, según registros oficiales. Hill había salido de prisión no hace mucho tras un año de condena por varios robos, según los registros estatales“.

Los responsables de este incidente fueron dos atracadores audaces que trataron de robar a punta de pistola en una joyería a media tarde”, dijo Pérez.

El jefe policial agregó que los agentes trataron de detener el camión de UPS en el Turnpike y la I-75, lejos del tráfico, pero “fueron enfrentados a balazos”, dijo, agregando que “un par de vehículos” de civiles recibieron impactos de bala durante la persecución.

Cuando el camión finalmente se detuvo —imposibilitado de avanzar por la cantidad de vehículos en la vía— a los agentes no les quedó más remedio que apresurarse a controlar la situación en un esfuerzo por separar a los ladrones de los otros conductores, dijo Pérez.

“No querían una situación en que [los atracadores] escaparan y entraran a un CVS, peor aún, que empezaran a disparar a la gente en la intersección”, afirmó Pérez. “Fue una situación muy difícil. Hicieron las cosas lo mejor posible y mostraron un valor increíble”.

El jefe policial dijo que la investigación no ha determinado todavía si las balas que mataron a los inocentes fueron de los policías o los atracadores.

“Esperemos que el médico forense pueda determinar eso”, afirmó.

Por su parte, el alcalde de Miami-Dade, Carlos Giménez, dijo el viernes a lo reporteros que la investigación del FBI debe decidir sobre los detalles del tiroteo y las decisiones policiales que lo rodearon. Miami-Dade es el único condado de la Florida que no tiene un jefe policial escogido en elecciones, lo que significa que Giménez supervisa la agencia.

“Esperemos al resultado de la investigación para ver exactamente qué sucedió”, dijo en un evento en Homestead, según un video entregado por su despacho. “Si hay algún cambio que hacer, los vamos a hacer, obviamente”.

Giménez agregó que el incidente nunca debió ocurrir “si no hubiera sido por los dos agresores que secuestraron a ese joven y la policía tuvo que perseguirlos, algo que terminó en esta tragedia”.

El alcalde señaló que las normas de Miami-Dade exigen una investigación externa, federal o estatal, siempre que un agente dispara su arma en un incidente.

Perseguir o no perseguir

La persecución del jueves ha provocado un debate público sobre la manera correcta en que la policía debe manejar ese tipo de situación peligrosa.

La Patrulla de Carreteras de la Florida sobre las persecuciones menciona la palabra “arma” una sola vez, y recomienda que los policías no disparen hacia o desde un vehículo en movimiento, excepto como último recurso.

“Las armas solo deben usarse en circunstancias que ofrezcan altas probabilidades de impactar al objetivo sin causar daños a personas inocentes”, expresa la norma.

Las persecuciones policiales se han vuelto más violentas en los últimos cinco años, según un análisis de cifras federales por parte de la organización noticiosa sin fines de lucro FairWarning. En 2017, 416 personas perecieron en persecuciones policiales en todo el país, el cuarto año consecutivo en que la cifra aumenta.

Según un análisis de 2017 de la Policía de Miami-Dade, las persecuciones policiales en el condado tienen un 63% de probabilidades mayor que el promedio nacional de que terminen en choques, y 100% más de terminar en lesiones.

El senador estatal José Javier Rodríguez, demócrata que representa a Coral Gables, dijo que se reserva un juicio hasta que tenga más información.

Pero dijo que le preocupa lo que sabe hasta el momento, particularmente lo que vio en el video, que parece mostrar a varios agentes parapetándose detrás de vehículos ocupados.

“A menos que conozcamos hechos que sean diferentes a lo que el público ha visto y se le ha informado, parece que algo, o varias cosas, salieron mal”, dijo Rodríguez, quien pidió “una investigación completa a todos los niveles”.

Rodríguez dijo que puede haber causa para una revisión de políticas a nivel estatal, en dependencia de lo que la investigación determine.

“Es prematuro, pero pienso que muchos de nosotros estamos abiertos a tomar medidas para evitar que algo así ocurra en el futuro si el estado puede hacer algo”, dijo Rodríguez.

El senador Jason Pizzo, ex fiscal de Miami-Dade, también se cuestionó si se pudiera haber hecho algo para evitar un tiroteo en una calle llena de autos a la hora de más tráfico.

“Yo sé que los autos patrulleros no son blindados, pero es audaz usar vehículos ocupados para protegerse durante un tiroteo”, dijo.

Wayne Messam, alcalde de Miramar y ex candidato presidencial, también escribió el jueves por la noche en Twitter, calificando el tiroteo de algo sin precedentes.

Ahora su meta, dijo, es “lograr que la ciudad vuelva a la normalidad” y “consolar a nuestra comunidad”.

Los redactores Joey Flechas, Alex Harris, Doug Hanks, Chuck Rabin y Carli Teproff, del Miami Herald, contribuyeron a este artículo.

Esta historia fue publicada originalmente el 6 de diciembre de 2019, 6:01 p. m. with the headline "Después que el tiroteo en Miramar dejó 4 muertos, la comunidad se pregunta si la policía actuó bien."

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