Una muerte que duele a todos
En un despiadado acto de crueldad extrema, dos criminales secuestraron el pasado viernes a un padre de familia decente, trabajador, con sueños y voluntad para realizarlos, que era la antítesis del desprecio por la vida ajena de sus captores. En la temeraria huida le mantuvieron una pistola en la cabeza dispuestos a volársela; lo usaron como escudo y –directamente o no, eso ya no importa– lo hicieron morir. El martes a Frank Ordóñez, de solo 27 años, lo enterró su familia en Vista Memorial de Miami. El dolor de su madre, familiares y amigos lo compartimos todos. El ataque a la decencia y civilidad nos tiene que mover a todos, tiene que haber una barrera para interponerla entre nuestras vidas y la abominación criminal.
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de diciembre de 2019, 7:06 p. m. with the headline "Una muerte que duele a todos."